<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243</id><updated>2012-01-31T12:47:34.252+01:00</updated><category term='.notas sobre el cinematógrafo'/><title type='text'>manual de alquimia</title><subtitle type='html'>o cómo cambiar el mundo de forma consciente</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>53</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-8306856912936646483</id><published>2011-03-23T21:39:00.006+01:00</published><updated>2011-03-24T12:56:44.400+01:00</updated><title type='text'>Vive sin metas y sin vocación</title><content type='html'>&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr align="justify" style="color: #999999; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;td class="tr-caption"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh6.googleusercontent.com/-Hhf_xQa2zbE/TYkYP5M93UI/AAAAAAAAA9w/J7WH_C9hDLc/s1600/torei-calligraphy+Mu%255B3%255D.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="325" src="https://lh6.googleusercontent.com/-Hhf_xQa2zbE/TYkYP5M93UI/AAAAAAAAA9w/J7WH_C9hDLc/s400/torei-calligraphy+Mu%255B3%255D.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Torei-calligraphy: Mu.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Vivir en base a metas es vivir en el futuro, para el futuro. Es decir: para algo que no existe. Vivir para nada. Hoy existe en el mundo una epidemia de afán por el logro. Muchos necesitan inventar metas para sentir que su ser evoluciona. Identifican la evolución con el movimiento, y no sólo con el movimiento, también con la dirección definida de ese movimiento. Sin embargo las metas son ilusorias, horizontes. El objetivo deseado cambia continuamente, y al ser alcanzado ya no es el mismo que se deseaba alcanzar. Tampoco quien lo deseaba es ya la misma persona. Por tanto no se alcanza aquello que se pensaba. No se alcanza nada. Se pasea, se visitan aconteceres, se viven apariciones, y guiados por el deseo nos maravillamos de lo que sucede, imposible de prever. Los niños juegan y corren sin saber para qué ni hacia dónde. El deseo es un fin en sí mismo. No imaginan una ganancia. Vivir es el premio. Estar vivo, y correr, y saltar, y jugar. Los adultos, estupidizados ya por esta "educación" pensada para crear máquinas que cumplan programas prefijados, tienen implantado un chip en el estómago que hace que este se encoja si se desvían del trayecto planeado antes de partir. A los niños se les enseña el valor de estudiar para pasar un examen, y no para sentir el placer de aprender mientras aprenden lo que desean, no por el placer de sentir más y más amplitud de significado en ellos, de expandir su consciencia. Los adultos tontos y sádicos, ofrecen a sus hijos en sacrificio a los pies de sus árboles genealógicos, fieles a la mentira familiar. Víctimas inconscientes de su propio asesinato, desvían su venganza y perpetúan la estupidez. La prueba es este mundo que los adultos han creado, los mismos adultos  que se quejan ahora de la irresponsabilidad y egoísmo de sus hijos. Sin  inmutarse. Sin que se les caiga la cara de vergüenza.&amp;nbsp; El principal problema de los niños son sus padres y sus profesores. Han convertido la aventura de aprender en una castración, una ablación, un desollamiento, un lavado de cerebro, una imposición forzada de datos caducos y no pedidos, un hacer olvidar la sabiduría profundamente creativa con la que estamos conectad@s desde antes del principio. Si lo que importa es un examen futuro, una valoración, un juicio, el presente se convierte en un estrés continuo. Y la presencia serena y satisfecha desaparece. Es este sistema enfermo el que nos ha expulsado del paraíso, y al que hasta ahora hemos contribuido sin rechistar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Toda una ola de gurús de la efectividad aprovechan este paradigma educativo, y enseñan cómo fijar y lograr objetivos. Quizás sea un error de interpretación de alguno de sus seguidores, que no lo ven simplemente como una herramienta de la que disponer para cosas concretas y puntuales, o quizás sea un enfoque táctico de estos gurús para llegar más profundamente a la psique y captar más acólitos, pero a través de ellos mucha gente asocia esa capacidad de alcanzar metas con la de ser feliz. Así el mundo está llenándose de personas satisfechas con su colección de objetivos alcanzados, como si fuesen los trofeos de un atleta adolescente, o las fotos que un alpinista adicto se hace en cada cumbre, personas que eligen ese camino de autoafirmación y que sienten, sin embargo, un inquietante vacío que no comprenden, y que intentan llenar una y otra vez, fijándose nuevos objetivos, para no tener que pararse y mirarse en el espejo. Viven continuamente en el futuro. En ninguna parte. Sacrifican el presente, haciendo a veces cosas que no harían en ese momento sólo porque creen que son pasos necesarios para alcanzar el supuesto estadio planeado. Confunden lo que llaman "capacidad de aplazar la recompensa" con el sacrificio, y con no honrar el presente. Una vida eternamente pospuesta.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Sumidos en este arquetipo conquistador, es normal que sintamos una profunda ansiedad cuando ni siquiera sabemos nombrar nuestra meta. Sentimos como un deber tener una "vocación", saber qué queremos "hacer en la vida". Es la pregunta infecciosa que extiende la insatisfacción por el mundo. Al hacerla, llamamos "vocación" a una etiqueta a la que encadenarnos. Sin saberlo buscamos un molde, una jaula para vivir, cuando la incertidumbre es el estado natural e inevitable de las cosas, la belleza siempre nueva del mundo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="color: #cccccc; text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: small;"&gt;Crees no saber qué quieres hacer en la vida porque lo piensas como meta, y no como camino. Siendo el inconsciente "realmente" quien nos guía, nunca sabremos qué queríamos hacer en la vida hasta que no lo hayamos hecho. Sólo mediante un análisis a posteriori, inerte. Porque no importa qué queríamos hacer, sino ir haciendo lo que deseamos de instante en instante. El camino es el que nos guía de forma misteriosa. Tu consciencia no puede elegirlo. Sólo puede irlo des-cubriendo. Crees no saber qué quieres hacer en la vida, y lo sabes. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: small;"&gt;Todos sabemos lo que nos apetece y lo que no nos apetece a cada momento. Sin deberes y obligaciones que nos autoimpongamos, lo sabemos. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: small;"&gt;Y aquello que nos apetece ahora es lo que la vida quiere que hagamos. El deseo es la señal del universo, su instrumento para guiarnos hacia nosotros mismos. Si deseamos varias cosas a la vez y no sabemos decidirnos, podemos echarlo a suertes o fusionar en una varias o todas esas cosas, o hacer varias a la vez si nos satisfacen por separado. Lo que importa es no hacer nunca nada que no deseemos. Si sentimos necesitar pararnos, o bloquearnos, para dilucidar mejor nuestro deseo, ese es el deseo del instante: pararse. El tiempo no se puede perder, porque no se puede perder una ilusión. Ahora quiero escribiros esta carta. Ahora esa es mi única vocación. No ser "escritor". Eso no significa nada. Pero sé que quiero escribir esto. ¿Qué deseas hacer tú ahora mismo? Si no es leerme, deja de hacerlo de inmediato y haz algo que te apetezca. Si quieres leerme, esta es tu vocación ahora mismo. A esto estás llamado, ¿no lo ves? A lo único que puedes dedicar tu vida con alegría es a realizar tu deseo, a desarrollarlo como quien tira de un hilo poco a poco sin saber a dónde te conduce. No hay metas ni vocación más que el ahora continuo. Últimamente me han preguntado mucho cómo descubrir qué hacer en la vida. La respuesta es sencilla y profunda a la vez: Haciéndolo. Si te gusta hacer algo, hazlo. Esperar a saber qué es lo que "más te gusta hacer" es una excusa para no hacer algo de lo que te gusta hacer, o para seguir haciendo, aterrad@, lo que no te gusta hacer.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: small;"&gt;Una lectora de corazón lúcido me ha escrito una bella carta hace poco. Me cuenta cómo, justo cuando ha decidido pararse un tiempo para descubrir qué hacer con su vida, su madre ha caído muy enferma. Entonces su prioridad ha cambiado, y ha decidido ir a cuidarla, a acunarla y abrazarla como su madre hacía con ella de pequeña.&amp;nbsp; Pero, aunque tiene claro que esto es lo que más desea ahora mismo, no quiere renunciar a su búsqueda, y me pregunta, entiendo, cómo&amp;nbsp; compaginar ambas cosas: la entrega al otro, y la entrega a sí misma.&amp;nbsp; Sin embargo ambas entregas son la misma: Al entregarse a ese deseo de cuidar a su madre se entrega, sin saberlo, profundamente a ella misma. No hay separación. No hay dilema. Esa es su verdadera vocación ahora, recién encontrada: cuidar de su madre. Cuidar de su origen, ir hacia su origen, hacia sus raíces. Si se entrega totalmente a ello, a esa oportunidad, se dará de bruces con lo que busca desde entonces, desde su nacimiento, y que en el fondo siempre ha ido con ella. Lo que no se puede alcanzar. Lo único a lo que cualquier persona se puede dedicar verdaderamente, haga lo que haga en su vida. Lo que ES.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: small;"&gt;En cada cosa que desees hacer está implícita tu verdadera vocación.&amp;nbsp; La vocación es aquello a lo que estás llamado, y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: small;"&gt;el deseo es el instrumento sagrado y amoral que el universo utiliza para llamarte.&amp;nbsp; No hay una actividad que debas encontrar. Tu vocación está más allá de cualquier actividad que puedas hacer. Es la historia que vas descubriendo, hagas lo que hagas, pienses lo que pienses, sientas lo que sientas, desees lo que desees, tengas lo que tengas. T&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: small;"&gt;u vocación es seguir esa voz interior, aunque no sepas dónde te lleva, aunque parezcas dar bandazos o estar inmóvil a ojos de los que juzgan, o a tus propios ojos, que se juzgan. Nadie sabe a dónde se dirige. Algunos creen saberlo, pero nadie lo sabe. No se llega a ninguna parte, salvo a donde siempre has estado. Si crees tener una meta es porque esa meta ya está en ti y nadie te enseñó a saberlo. Alcanzar algo es des-cubrirlo para siempre en ti. Los maestros zen del tiro con arco saben que, una vez el arquero se convierte en el blanco, la flecha no alcanza el blanco, sino que ya está en él. No hay recorrido. No hay dificultad, ni obstáculos, ni proceso. La flecha y el blanco son una. No hay logro ni acierto. Sólo consciencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family: 'Courier New', Courier, monospace; font-size: small;"&gt;La meta ya está alcanzada desde que naciste, precisamente porque naciste. La vocación es un misterio que te guía más allá de cualquier opinión sobre tu vida, y de cualquier voluntad. Así que olvídate de esos conceptos absurdos, y simplemente haz lo que importa. Haz lo que deseas. Ahora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-8306856912936646483?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/8306856912936646483/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=8306856912936646483&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8306856912936646483'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8306856912936646483'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2011/03/vive-sin-metas-y-sin-vocacion.html' title='Vive sin metas y sin vocación'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh6.googleusercontent.com/-Hhf_xQa2zbE/TYkYP5M93UI/AAAAAAAAA9w/J7WH_C9hDLc/s72-c/torei-calligraphy+Mu%255B3%255D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-6375529009243397147</id><published>2011-02-02T19:17:00.010+01:00</published><updated>2011-03-09T21:06:39.028+01:00</updated><title type='text'>Puedes</title><content type='html'>&lt;div style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-7utgJsRtd6Y/TXfduZy8Y6I/AAAAAAAAA9s/RG5MqWL6c6c/s1600/afan+descarga3.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="https://lh5.googleusercontent.com/-7utgJsRtd6Y/TXfduZy8Y6I/AAAAAAAAA9s/RG5MqWL6c6c/s400/afan+descarga3.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No dejo de hablar con gente que cree imposible realizar determinados sueños. Por ejemplo: Hace poco conocí a alguien que ha decidido pensar que, a su edad, ya no es posible dedicarse a  bailar "profesionalmente". Su sueño era bailar ante un gran público. Yo, como siempre, le dije que todo es posible, que seguro que con creatividad habría una forma de realizarlo. De inmediato, como &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;presa de un estado hipnótico, poseída por una maldición ancestral, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;intentó desviar la conversación para proteger su creencia. Solemos ser los carceleros de nosotro mismos. Pero lo cierto es que no hace falta tener una edad, ni unas condiciones físicas determinadas para bailar. Quizás te harían falta para hacerlo de la forma más habitual de hacerlo. Pero no para hacerlo. B&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;asta con conocer historias como la de Nadia Adame para quedarse  estupefacto ante cualquier excusa absurda. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Nadia decidió ser bailarina a pesar de sufrir una lesión medular. Hoy baila por todo el mundo, tiene su propia compañía, y realiza ángulos con su muleta y su cuerpo imposibles para otros bailarines, según afirma ella. Es decir: además de dedicarse a bailar, ha creado un estilo propio gracias a su lesión, transformando su aparente traba en una herramienta mágica. ¿Y la edad? No me cuesta imaginar los bellos y lentos movimientos que, un anciano sincero e inocente, podría ofrecer al baile también.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; Con una buena idea, además, ni siquiera el esfuerzo y el sacrificio son necesarios. No hace falta violentar el cuerpo, ni seguir una ferrea disciplina, ni una entrega total, ni una basta experiencia. Matt Harding, por ejemplo, grabó hace tiempo una serie de vídeos con mucho éxito en internet. En ellos baila ante miles y miles de personas que, diariamente, le ven por todo el mundo. Sin ni siquiera ser bailarín de profesión. Haciendo unos movimientos que cualquiera de nosotros sabe hacer. Bailando como bailamos para reirnos en casa, sólos o con algún amigo.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;En mi opinión ha conseguido, sabiéndolo o no, llegar a la esencia de la danza. Cuando aquí, en este planeta, la primera persona comenzó a bailar, no existían "técnicas", ni "tipos" de baile, ni "profesiones". No existían "pasos" a estudiar. Seguramente,  esa persona comenzó a bailar instintivamente, para expresar un estado de ánimo, o lo que sentía al escuchar una música, o para rezar, quién sabe. Nunca sintió que se debiera preparar para nada, en ningún sentido. Bailar era bailar. Y aquí está lo bello: Hoy, cuando el ser humano lleva a sus espaldas una basta cultura al respecto, cuando existen escuelas de baile por todo el mundo, cuando el baile se ha convertido en algo complicado y sacrificado, dicen, Matt baila como imagino bailaba aquella primera persona. Sólo por diversión. Y habiendo hecho de ello casi una profesión... ha elevado la esencia a la misma altura que lo elaborado por miles de años de cultura. Recuperándola.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y hay algo más bello y profundo para mí en la idea sanadora de Matt. Se trata del contagio de la alegría. Matt es, sabiéndolo o no, un verdadero sanador. Muchas personas viven protegiéndose de la tristeza, en una actitud defensiva, quejándose de las "malas vibraciones", de la "mala suerte", de la amargura de los demás. Como si fuesen agentes pasivos resignados a tener que soportar lo que les sucede. Y, sin embargo, la alegría es algo que uno puede crear, y es mil veces más contagiosa que esa amargura "ajena" que decimos nos pesa. Si en vez de quejarnos, nos centramos en nuestra propia alegría y en cómo compartirla, la amargura -ajena y propia, que es la misma- también es disuelta. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Teniendo en cuenta los beneficios probados sobre la salud de la alegría, la actitud positiva, la sonrisa... Y teniendo en cuenta que un ser humano alegre, que sabe divertirse, nunca declararía una guerra, ni encontraría placer alguno en hacer daño al prójimo... las implicaciones de contribuir a la expansión de la alegría son incalculables. Si veis sus videos y luego imagináis la tremenda difusión que están teniendo, entenderéis hasta qué punto se trata de una medicina universal. Si piensas que Matt no puede ser considerado un "bailarín profesional", entonces aún intentas justificar, dentro de ti, el ingente esfuerzo que hemos puesto como precio para lograr cualquier prestigio.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Puedes dedicarte a bailar sea cual sea tu condición. Puedes dedicarte a cualquier cosa. Si crees no poder hacerlo de la forma habitual, inventa una nueva manera. O asume que nunca lo deseaste lo suficiente, deja de alimentar ideas infantiles y obsesivas que te atan al pasado, y encuentra tu voz en el mundo por otro camino que desees realmente ahora. No utilices lo que no estás dispuesto a hacer, como excusas para no hacer nada más. No utilices un sueño falso para acomodarte en tu sentimiento de fracaso. Cualquier deseo clama por ser realizado. Cualquier deseo tiene su forma de realizarse. O bailas, o pruebas y te diviertes, o cruzas los brazos y te quedas mirando. Tú decides. Os lo digo a todos. Y a mí al primero.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;iframe frameborder="0" height="304" src="http://player.vimeo.com/video/1211060?title=0&amp;amp;byline=0&amp;amp;portrait=0&amp;amp;color=007ee6" width="478"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-6375529009243397147?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/6375529009243397147/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=6375529009243397147&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/6375529009243397147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/6375529009243397147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/08/la-plaga-de-la-alegria.html' title='Puedes'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh5.googleusercontent.com/-7utgJsRtd6Y/TXfduZy8Y6I/AAAAAAAAA9s/RG5MqWL6c6c/s72-c/afan+descarga3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-4875633428111827044</id><published>2010-12-21T22:19:00.005+01:00</published><updated>2010-12-22T10:13:41.991+01:00</updated><title type='text'>No estés informad@ (Acumulación de bienes inmateriales 3.)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TRD8ey0AQsI/AAAAAAAAA9Q/gII69wp2nug/s1600/TVScreenCNNBreakingNews.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="302" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TRD8ey0AQsI/AAAAAAAAA9Q/gII69wp2nug/s400/TVScreenCNNBreakingNews.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; font-size: small;"&gt;&amp;nbsp;Una historia inútil.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;Toda crisis es espiritual y mental. Y si existe a nivel material es porque la mente la ha proyectado, porque nos han hecho creer que existiría. Es una antigua técnica mágica: si consigo que creas que sucederá, te sucederá. Hace tiempo, a un importante analista del comportamiento económico del ser humano, Nassim Nicholas Taleb, le pidieron, en una entrevista, que diera un consejo que pudiera servirle a cualquiera para ser más efectivo a la hora de tomar decisiones. Rápido y tajante, recomendó no ver nunca las noticias. Y doy fé de la profunda y sanadora implicación de dicho consejo. Las noticias, enfermas, lejos de suministrar  información, lo que suelen hacer es configurar en nosotros una imagen del  "mundo" sesgada, masticada, y ya obsoleta. Además el sesgo suele ser negativo. Y esta negatividad se graba, aunque no queramos, a fuego en  nuestro cerebro poco a poco.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt; No me extraña que los ancianos que creen observar el mundo a través de la televisión piensen, por ejemplo, que el mundo es cada vez más violento y peligroso, cuando lo cierto es todo lo contrario. El sentimiento de empatía es cada vez más amplio, y está más presente en el ser humano. Está claro que algo estamos haciendo "bien" como especie. No sé si lo suficientemente rápido para no extinguirnos, pero algo hemos estado haciendo. Lo que la mayor parte de los periodistas parecen no entender aún es que el observador crea la realidad. Hacen su trabajo como si existiera la objetividad. Esta falta de consciencia equivale a ser capitán de barco creyendo aún que el mundo es cuadrado. Narrar el mundo también crea el mundo. Es un arte de suma responsabilidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;El  mundo no está lleno de violencia. Las noticias llenan su espacio de la  poca violencia que hay en el mundo. Están fomentando el miedo. Pretenden, dicen algunos, hacer consciente a la gente de "lo que pasa en el mundo". Pero eso es imposible. Primero porque no puedes contar todo lo que sucede. Eliges qué contar, es decir: eliges lo que sucede. Y segundo porque, "lo que pasa en el mundo" es distinto para cada observador. El cerebro interpreta, crea, no percibe. Hay violencia  en el mundo, la hay en nosotros, si, pero el mundo no es violento,  nosotros no somos violentos por definición.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;Ese "mundo" está creado a cada instante por nuestra imaginación. Nuestras creencias, nuestros prejuicios, nuestras ideas,  nuestros deseos, sentimientos, emociones, nuestros programas mentales, todo ello va configurando nuestro cuadro, lo que creemos percibir,  el universo en el que vivimos. Cada persona vive así en un mundo  radicalmente distinto.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;Para  una mente que se ha trascendido ya no existe la dualidad. "Exterior" e  "interior" pasan a ser la misma cosa, la misma unidad. Lo que uno "es" y  lo que el mundo "es" pasan a ser lo mismo. Pero para que las mentes aún duales me comprendan utilizaré la dualidad para decir que el "exterior",  eso que llamamos "exterior", es consecuencia directa de nuestro  "interior"; de forma que si tú cambias... el mundo cambia. O si es más  fácil de aceptar para vosotros: todo cambio en nuestro "interior" se  traducirá en el "exterior". Nuestra forma de percibir el mundo también  afectará a ese "mundo". Porque las costumbres enfermas, por ejemplo, son  perpetuadas por nuestros prejuicios, que las creen inevitables cuando  no lo son. Y esos prejuicios son creados por nuestra forma de "percibir" el mundo.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;El  dolor existe. La guerra existe. Lo sabemos. Pero podemos convertirnos  en anticuerpos, podemos transformar ese dolor poco a poco, y enseñar a  los demás cómo transformarlo. Podemos empezar por dejar de estar en  guerra con nosotros mismos, con el vecino, con la pareja, con el  compañero... Podemos. Las pequeñas acciones tienen resonancia en las  grandes, las propias en las ajenas. Siempre, porque nada está separado. El aleteo de una  mariposa "aquí" provoca una tormenta "allí".&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;Estas "pequeñas" o "grandes" acciones, por ejemplo, son más importantes como noticia para mí que un estúpido y "gran" homicidio. Al convertir en noticia un atentado terrorista recompensamos al terrorista, precisamente, con lo que buscaba cometiendo dicho atentado. Nos convertimos así en cómplices. Sean quienes sean los culpables, nosotros lo somos con ellos al recompensarles y convertir sus actos en efectivos. Podemos decidir qué premiar con nuestra atención. Podemos decidir cómo narrar el mundo. Podemos decidir en qué mundo vivir. Podemos. Lo estamos haciendo continuamente. Si eres periodista cuéntanos lo que creas útil para hacer de este mundo un lugar mejor, las historias de gente que se dedica a vivir rebosando su corazón, dando y &lt;span style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;creando amor, cuéntanos lo que nos hace evolucionar, y no los actos ridículos que meramente constatan nuestra estupidez heredada. O espabilas o una bomba en tu culo lo hará.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;No te conviertas en lo que llaman una "persona informada". No te alimentes de noticias manufacturadas.&amp;nbsp; No te quejes. No sirve para nada. Haz si puedes, si sabes, pero no pretendas que conocer determinadas cosas va a hacer que cambien, ni finjas tu pena inútil para aparentar ser una "buena persona", sensible con los "problemas del mundo". No pidas ser informado de aquello que no quieras que exista. La atención y la indiferencia son instrumentos mágicos y sagrados. Suscribo las palabras de Osho: "¿Qué es la historia? No es más que una serie de recortes de periódicos antiguos. Si ayudas a alguien, ningún periódico va a publicar la historia; si matas a alguien, saldrás en todos los periódicos. ¿En qué consiste vuestra historia sino en esas personas que han sido una molestia, que han dejado tantas heridas en la conciencia humana? ¿A eso llamas historia? No tienes más que basura en tu mente".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-4875633428111827044?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/4875633428111827044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=4875633428111827044&amp;isPopup=true' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4875633428111827044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4875633428111827044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2010/12/no-estes-informado-acumulacion-de.html' title='No estés informad@ (Acumulación de bienes inmateriales 3.)'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TRD8ey0AQsI/AAAAAAAAA9Q/gII69wp2nug/s72-c/TVScreenCNNBreakingNews.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-4133066467448577131</id><published>2010-11-29T18:52:00.009+01:00</published><updated>2010-12-22T10:09:17.367+01:00</updated><title type='text'>No seas cult@ (Acumulación de bienes inmateriales 2.)</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TPPrV5PVduI/AAAAAAAAA9M/qy_fB-d6YCg/s1600/piero-manzoni.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="375" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TPPrV5PVduI/AAAAAAAAA9M/qy_fB-d6YCg/s400/piero-manzoni.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TPPncNfDsdI/AAAAAAAAA9I/xo7ZlZGKgBs/s1600/la-creacion-del-mundo-a-partir-del-alfabeto-hebreo.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Se  suele llamar "cultura" a una carga de basura  acumulada en el cerebro  con el paso de los años, datos coleccionados y  exhibidos también como medallas que simbolizan un tesoro lentamente  labrado y, por ello, digno  de admiración. De hecho la erudición no es más que una clase de experiencia. Sólo sirve para  poder alardear en absurdas  reuniones, o para ligar con personas  neuróticas dominadas por su  intelecto y por su necesidad de admirar la  cantidad de cosas que "sabe"  mamá o papá.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Por  eso,  para mí, la creatividad es todo lo contrario, ya que emana de un  estado lo más inocente posible, en el que la "cultura" deja de  tener  importancia. Sólo en un estado de atención plena a lo que nace en   nosotros, sin prejuicios, sin normas preestablecidas, sin historia, se   llega al centro del que nace todo lo aún no concebido. Sólo desde ese  niño  salvaje que siempre nos acompaña, quitándole la mordaza.   Atreviéndonos a abrir las puertas de la percepción, a enfrentar nuestro infinito inconsciente, y a bañarnos denusdos en él.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Bastantes personas, al hablar con ellas de cosas que me apasionan, me han dicho envidiar todo lo que conozco. Algunas me han pedido incluso que les hiciese una lista de nombres para explorar, de experiencias que vivir, como si quisieran cuanto antes poder sentir toda ese peso en ellos, como si quisieran tapar su ansiedad o su complejo llenándose de referencias. Sin embargo "yo" no siento poseer cultura alguna que traspasar. Si sé que ciertas cosas existen es sólo porque me gusta investigar y aprender sobre aquello que me gusta, y lo hago continuamente. Inevitablemente ese viaje va dejando datos en mi cerebro. Pero esos datos no eran mi objetivo, ni pretendo retenerlos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Así que a esas personas siempre les digo que se dediquen a hacer en la vida lo que les gusta hacer, y a aprender continuamente cosas nuevas sobre ello. Como consecuencia del placer y la atención que sólo se presta a aquello que se ama, se encontrarán un día con cierta cultura acerca de eso que aman. Una cultura que entonces entenderán vacía en sí misma, un rastro quizás, como la baba de un caracol, sin nada que ver con aquello que les enriqueció y les enriquecerá siempre, y que es innombrable e intransferible, si es que supieron hacer que ese enriquecimiento sucediera. A quien simplemente quiera acumular datos, sólo sé compadecerle. La sabiduría es un acto creativo, por lo que es en esencia contraria a la erudición, al conocimiento. No porque ambas se anulen, sino porque no tienen absolutamente nada que ver. Si alguien confía en los datos como fuente de riqueza, está condenado a la idiotez más profunda, la que aún fomentan los colegios y universidades, con sus programas basados en datos e historias pasadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;La  cultura siempre fue para mí una consecuencia, y no un trofeo  ni un  fin. De hecho tuve que librarme de ella, despreciarla por un  tiempo,  para llegar a mi esencia enterrada, a mi mirada limpia y primera  sobre  el mundo. Por aquel entonces no supe hacer que, esa cultura que iba generando, me sirviera. No había descubierto en mí la sabiduría necesaria para hacerlo. Al percibirla como innecesaria caí en la trampa de considerarla un lastre, y elegí entonces el camino de jugar al imposible olvido. Sin embargo nada es nuestro enemigo. Todo puede ser transformado en algo útil. El  "arte", por ejemplo, no  depende de la "cultura", ni se basa en ella. Pero con "cultura" podemos hacer  "arte", igual  que se hace con pintura, con piedra, con papel, con  ladrillos, con  excrementos, con urinarios públicos...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'courier new'; font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-4133066467448577131?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/4133066467448577131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=4133066467448577131&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4133066467448577131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4133066467448577131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2010/11/basura-acumulacion-de-bienes.html' title='No seas cult@ (Acumulación de bienes inmateriales 2.)'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TPPrV5PVduI/AAAAAAAAA9M/qy_fB-d6YCg/s72-c/piero-manzoni.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-7027279386980682782</id><published>2010-11-17T14:36:00.178+01:00</published><updated>2011-09-18T20:36:41.180+02:00</updated><title type='text'>No hagas méritos (Acumulación de bienes inmateriales 1.)</title><content type='html'>&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="color: #cccccc; margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td style="text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TOPZNaFDLLI/AAAAAAAAA88/naeFSgo-dNQ/s1600/2001SPACEODYSSEYABOL1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: auto; margin-right: auto;"&gt;&lt;img border="0" height="340" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TOPZNaFDLLI/AAAAAAAAA88/naeFSgo-dNQ/s400/2001SPACEODYSSEYABOL1.jpg" width="400" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/td&gt;&lt;/tr&gt;&lt;tr align="justify" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Imagen: "2001, una odisea del espacio", de Stanley Kubrick.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="color: #cccccc; margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr align="justify" style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;table align="center" cellpadding="0" cellspacing="0" class="tr-caption-container" style="color: #cccccc; margin-left: auto; margin-right: auto; text-align: center;"&gt;&lt;/table&gt;&lt;div style="color: #cccccc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #cccccc;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La experiencia no enseña nada. Si aceptamos que cada situación es única e irrepetible, que las circunstancias dependen de infinitas variables, nunca iguales, y que tú -el creador- eres un continuo cambio, entonces la experiencia no es más que una colección de fotos antiguas que se muestran, con más o menos orgullo, a quien se quiere impresionar o aburrir. Pero la experiencia -leí una vez y lo suscribo- es como un billete de lotería comprado después del sorteo. No sirve. Lo siento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;A los adultos les ha interesado a lo largo de la historia, para mantener el poder, creer que la experiencia, por sí misma, añadía méritos y  sabiduría, reforzar esa creencia. Una idea basada en la concepción lineal del tiempo, y en que este además produce un efecto evolutivo sobre  cualquier ser humano, haga lo que haga. Y en base a ese absurdo han  podido construir otra creencia opresora y muy efectiva: "Cuanto mayor  eres más respeto te mereces". Como si la edad de un ser humano fuese más  importante que el hecho de ser humano. Programado con tales creencias, es  difícil para cualquiera hacerse consciente de la propia imbecilidad con  el paso de los años. Es difícil para nosotros, como especie, hacernos  conscientes de nuestra propia imbecilidad. Pero es imprescindible que lo hagamos  si no queremos extinguirnos. El etólogo Jordi Sabater Pi afirmaba en una  entrevista que una de las  cualidades que, se dice, diferencian al hombre del resto de animales, es  el  razonamiento lógico; y sin embargo -añadía- muy pocas personas parecen  poseer  esta cualidad. Y eso a pesar de toda la "experiencia" acumulada hasta  ahora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Es en el traspaso de conocimientos entre padres e hijos donde se filtran estas creencias de generación en generación, y donde se imponen por vez primera como algo indiscutible. Los padres miedosos, por ejemplo, aconsejan a los hijos en base a sus  experiencias negativas. Es decir: disfrazan de consejo un aviso, una amenaza de catástrofe. El razonamiento, si se le puede llamar así, es este: "como yo fui ya por ese camino y conozco sus peligros, o como intenté repetidas veces lo mismo que tú y fracasé siempre, o como tuve las mismas ideas y luego cambié de punto de vista... sólo quiero ahorrarte tiempo, o dolor, o decepción". Pero con ello, inconscientemente, sólo intentan que el hijo no les supere, no les enfrente con sus prejuicios, sus límites mentales, sus rendiciones, asumidas ya como imposibilidades. Gastar tanta energía en hacer creer al otro en determinados peligros o problemas, suele indicar un temor a des-cubrir que esos problemas o peligros son ilusorios. "Si logro que creas en ellos actuarás en consecuencia, y es esa actitud la que verificará que existían. Si logro que te defiendas confirmaré que la amenaza es real".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Los padres miedosos presuponen que todos evolucionamos igual, es decir: como ellos, y que además su propia evolución ya se ha detenido, llegando a su culmen, al máximo de claridad. Han construido para sí mismos una idea del mundo que intentan imponer y perpetuar, para no asumir su miedo y su tristeza. Si la vida de su hijo fuese una muestra de que sus creencias podrían ser erróneas, tendrían que plantearse su vida de nuevo, tendrían que bajar de su pedestal, renunciar a su impuesta jerarquía, y aprender a desaprender, y a aprender también de sus hijos. Pero el miedo no asumido se suele convertir en arrogancia. Hay mucho en juego. Y sin embargo eso que está en juego sería precisamente lo que necesitarían perder. Conscientemente dicen querer lo&amp;nbsp; mejor para sus hijos. Inconscientemente saben que lo mejor para sus hijos sería doloroso para ellos. El inconsciente siempre gana. Así que se defiende.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Pero creo que si queremos que la humanidad evolucione de forma pacífica debemos aprender a iluminar nuestra sombra y, mientras tanto, ser humildes y decidirnos claramente por diferenciar creer y saber. Es generoso avisar de un supuesto peligro a quien amamos para evitar sufrimiento, pero puede ser muy dañino, no creo que sea inocente, y además es inútil. Y no me refiero, lo sabéis, a impedir que el bebé meta los dedos en el enchufe. A veces, al traspasar una experiencia negativa, uno traspasa en ella los propios prejuicios, y programa sin querer al otro, precisamente con las creencias que causaron ese sufrimiento en uno mismo. Las hijas de madres que han estado contando toda la vida lo mal que lo pasaron durante el parto, suelen tener dolores durante el parto. Con los dolores menstruales sucede lo mismo. El inconsciente de la hija asume como verdad universal la experiencia de la madre. Así funcionan las premoniciones que se autocumplen: Si acudes a un vidente, confías mucho en él, y te dice que tendrás un accidente... es muy probable que tengas ese accidente. El inconsciente tiende a cumplir las premoniciones en las que confía. Y encima el vidente puede colgarse la medalla y decir: ¡te lo dije!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No te aproveches de la confianza de tus hijos. Tienes un inmenso poder, y del cómo lo utilices depende el futuro de la humanidad. No exagero. No abuses. Impúlsales siempre a creer que ellos sabrán hacer lo que desean hacer. Si tú sientes que fracasaste en ello, confía en que descubrirán lo que tú no descubriste, en que serán más inteligentes y creativos que tú allí donde tú tropezaste, y déjales libertad para evolucionar como deseen, para equivocarse o no a su propia manera, para superarte, o desmarcarse, o alejarse, o acercarse. Y aprende. Vive tu aprendizaje, y confía en el suyo. Porque el suyo dependerá íntimamente del tuyo.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;No importa lo que te haya sucedido, ni las veces que te haya sucedido. Si has intentado algo mil veces y las mil veces ha tenido aparentemente la misma consecuencia negativa, inténtalo mil una si aún lo deseas, inventa formas nuevas de intentarlo, infinitas. Los psicólogos cognitivos hablan de la falacia del jugador. Consiste en creer que si lanzas una moneda al aire y durante varias tiradas seguidas sale cara, entonces existen más probabilidades de que salga cruz. Y lo cierto es que cada vez que lanzas la moneda hay exactamente las mismas probabilidades. Sería igual de absurdo pensar que, habiendo salido cara todas las veces en que se ha intentado, visto lo visto, ¿para qué lanzar la moneda de nuevo si siempre sale cara?. Sin embargo así solemos "razonar" la experiencia. Y siempre es la primera vez. Tú no sabes nunca lo que va a suceder si lo intentas de nuevo. Y por supuesto no sabes lo que va a suceder si es otro quien lo intenta. Sé consciente, además, de que la experiencia personal no es cuestión de suerte, como sólo aparentemente sucede con la moneda, sino que emana de nuestra mente. Y cada mente es única. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Si la experiencia supusiera un extra de inteligencia, no sucedería lo que, en mi opinión, sucede más habitualmente: que debido a una falta de autoconsciencia, a un miedo cada vez mayor a enfrentar los propios fantasmas, los seres humanos se van encerrando, se vuelven más desconfiados, menos creativos, más desganados a la hora de aprender cosas nuevas, más arrogantes. Es decir: en vez de volverse más sabios, con la edad se vuelven más idiotas. En vez de recuperar la sabiduría innata que nos machacan durante eso que aún llaman "educación", se alejan más y más de ella, mirándola por encima del hombro, y continuando la masacre con sus hijos. La experiencia no sirve. No. Aunque ese valor tan elevado que hoy tiene en el mercado inmaterial impulsa a muchas personas a coleccionar experiencias que parezcan lo más intensas y ricas posibles. Estos coleccionistas compulsivos, asumiendo los valores imperantes, las exhiben como galones, y esperan el reconocimiento y el respeto prometidos a cambio. Pero toda la admiración del mundo no mitiga el miedo más íntimo y antiguo. En el fondo uno sabe que es aún un niño solitario, con las manos vacías, y que no ha ido a ninguna parte.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La acumulación sólo tapa el vacío, pero no lo llena. El vacío queda latente, debajo, en forma de una lejana ansiedad que pide ser tapada y alejada una y otra vez, más y más. Sin saberlo utilizan la "experiencia" como huida de aquello que olvidaron: La unión, la totalidad. Todos los seres y experiencias posibles que cualquier ser humano pueda tener, haya tenido, o tendrá, están ya en uno mismo y nos conforman desde antes de nacer. Llevamos la historia de la humanidad y su futuro en nosotros. Estamos inmersos en el alma que nos contiene y se refleja de diferentes y magníficas formas en nuestros corazones, aparentemente individuales. Por eso no hace falta ser padre o madre materiales para hablar de lo que eso significa. No dejéis que os callen nunca aludiendo a vuestra falta de "experiencia". Tod@s, seamos hombres o mujeres, somos padres y madres a un mismo tiempo de la humanidad entera. Porque tod@s sabemos la humanidad que desearíamos que existiera. Y tod@s somos hij@s y, si somos honestos y nos miramos con valentía, sabremos lo que entonces deseábamos. Por eso todos tenemos el derecho de hablar sobre ello, tengamos hijos o no. En esa comprensión, en esa "experiencia" atemporal, no hay historia, no hay historias, y la sabiduría primera está a disposición de cualquier ser, sea cual sea su recorrido en este mundo. Un niño no tiene experiencia, y sin embargo está más cerca de la "experiencia" unitaria, viene de ella. Todos venimos de ella. La sabiduría no consiste en acumular, sino en desaprender para poder recordar. Por lo tanto la sabiduría, en ese sentido, es contraria a eso que llamamos experiencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Oliver James, al final de su libro "Te joden vivo", sobre la influencia de la familia en la infancia, cuenta que su mujer acaba de quedarse embarazada y que, por tanto, será padre por primera vez cuando el libro se haya publicado. Y pide: "Si más adelante encontráis un artículo o libro míos que refute cuanto acabo de exponer en esta obra, ignorarlo. Aquí presento la verdad sin adornos, la que sólo puede describir quien todavía no se ha convertido en padre". Esta petición encierra, para mí, una toma de consciencia profunda, y un compromiso con su honestidad como ser humano. Porque claro que podemos ir cambiando de punto de vista, o claro que incluso, aún siendo padre, uno puede conservar intacta su visión y saber llevarla a cabo tranquilamente. Pero el hecho de que al tener hijos se actúe distinto a como antes se sentía justo, no indica que la experiencia te haya iluminado o des-engañado, sino que quizás aún no sabes cómo ser el padre o madre que desearías, debido seguramente a nudos infantiles aún sin enfrentar. La experiencia no desmiente necesariamente. Simplemente puede indicar aquello que necesitas aprender y desarrollar. No justifiques nunca tu miedo al cambio con la ilusoria infalibilidad de la experiencia. Puedes ir aprendiendo a cómo modificar esa experiencia mientras la vives.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así la experiencia puede ser útil, claro. Pero no por sí misma, sino que depende de tu forma de utilizarla. A mí, por ejemplo, me gusta convertir algunas agradables, y todas las desagradables, en historias iniciáticas que me iluminen. Así las experiencias son utilizadas por mí para aprender, pero no me dan ese aprendizaje. Otra persona, con una experiencia similar, podría haber decidido no aprender nada, o no saber cómo aprender algo de ella, o directamente haberse creado un prejuicio. ¿De qué sirve la experiencia entonces? De lo que tú sepas hacer que sirva. Como todo. Y eso es un arte que, paradójicamente, puede perfeccionarse con el tiempo, o puede atrofiarse, o puede ni siquiera descubrirse ni considerarse, independientemente de la edad o la cantidad de experiencia que se crea tener. Gurdjieff decía que no todas las personas tenían alma, que el alma era algo que muy pocos lograban crearse. La experiencia puede ser inmensa, y tú no saber crear un alma con ella. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Narrar una experiencia propia puede ser revelador para los demás también. Cuando leo el tarot, por ejemplo, suelo contar alguna si lo siento útil para "el otro" en ese momento. Pero soy consciente de que mi experiencia no es lo que sirve a la otra persona. Lo que sirve, si acaso, es la forma en la que logre esa persona integrar mi experiencia -lo que ella perciba como "mi experiencia"- en la suya. Una experiencia propia es para el que la escucha como un cuento: Es  completamente ajena, y a la vez es completamente íntima a veces, si sucede el misterio de la resonancia. "Yo" intento contarla sólo cuando siento que la metáfora que percibo en esa experiencia puede ser sanadora para quien me escucha. Y si alguna vez cuento algo que pueda ser considerado un "fracaso" personal, lo cuento para poder contar también la profunda iluminación que saqué de ello, el "triunfo" en que lo convertí. Pero sólo puedo confiar en mi instinto, y esperar que de alguna forma la  persona sepa reconocer esa metáfora en su mundo, y sepa encontrar a  través de ella un camino liberador que hasta ese momento no parecía encontrar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;La experiencia es inevitable, pero no garantiza nada. Mejor hacer algo con ella que creer que ella hará algo contigo. Emana de ti. No es algo que te pasa. Es algo que creas para vivir. Y por eso eres tú. Mírala como quien mira un espejo, y entonces servirá de algo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; Siempre   recuerdo los versos de Lao Tse: "Sin salir de casa puedes conocer el   mundo / sólo mirando por la ventana / puedes comprender el sentido del   universo / Cuanto más se recorre tanto menos se sabe". En resumen: Un anciano puede seguir siendo un niño mimado y cruel. Un niño puede ser un verdadero sabio. Dejemos, al igual que hicimos con la raza y el sexo, de discriminar por edad. ¿Cómo se pueden llamar "democracia" regímenes en los que no se permite a un niño dar su opinión, por ejemplo? ¿Cómo se puede excluir al niño de la decisión sobre su propia educación? Ellos están heredando el mundo que los adultos, a sus expensas, estamos ahora decidiendo. Ellos también son padres y madres de la humanidad futura. La libertad y felicidad que sepamos hacerles conservar y expandir, será la libertad y felicidad que experimentará el mundo un día. Pronto. Ahora.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Publicado en la Revista Digital Uakix:&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&lt;a href="http://www.uakix.com/articulos/no-hagas-meritos-acumulacion-de-bienes-inmateriales-1.html"&gt;No hagas méritos (Acumulación de bienes inmateriales 1)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.uakix.com/"&gt;http://www.uakix.com/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-7027279386980682782?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/7027279386980682782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=7027279386980682782&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/7027279386980682782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/7027279386980682782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2010/11/sin-meritos-acumulacion-de-bienes.html' title='No hagas méritos (Acumulación de bienes inmateriales 1.)'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TOPZNaFDLLI/AAAAAAAAA88/naeFSgo-dNQ/s72-c/2001SPACEODYSSEYABOL1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-1592148049144226866</id><published>2010-09-29T04:38:00.059+02:00</published><updated>2011-02-03T21:58:27.638+01:00</updated><title type='text'>La revolución silenciosa</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TKL47DWQFAI/AAAAAAAAA78/V14rF5ytcS8/s1600/buda1.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TKL47DWQFAI/AAAAAAAAA78/V14rF5ytcS8/s400/buda1.jpg" width="291" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Hoy hay convocada una huelga general en este trozo de planeta limitado y etiquetado, donde habita este cuerpo. He estado hablando con mucha gente sobre ello, he leído declaraciones de aquí y de allí, y me siento con la responsabilidad de escribir. Para empezar diré que no me gustan las huelgas como instrumento de cambio, por más que sus amantes se afanen en encumbrarlas como el único y definitivo. No me gusta quejarme. No es así como actúo en mi vida cuando deseo algo o quiero cambiar algo. No digo que no sea efectiva en ocasiones, dependiendo de lo que cada uno entienda por "efectivo". Algunos bebés tratados con poca empatía son muy "efectivos" en sus peticiones: lloran cuando quieren algo que no tienen, patalean, gritan, chantajean, crean una atmósfera lo más incómoda posible, hasta que los papás o los abuelos les dan lo que piden y se callan satisfechos. Mi madre me trató con mucha empatía y creo que nunca fui uno de esos niños, pero aunque lo hubiese sido esperaría haber aprendido algo desde entonces, haber desarrollado mi inteligencia y mi paciencia, haber aprendido a dialogar de forma útil, por ejemplo, o tener otros recursos. Porque las cosas que se consiguen mediante la presión son superficiales. La presión hace ceder por miedo, por interés, por comodidad, por ahorrarse el presionado más problemas, pero no por convencimiento. Quien te da algo que deseas por la presión que tú ejerces no te lo da convencido, ni creyendo que hace justicia, te lo da a disgusto y guardando un rencor secreto. Te lo da para que le dejes en paz, si es que te lo da y no decide continuar la guerra. Y esos cambios son delicados, no son firmes ni duraderos, y penden siempre de un hilo. Así ha sucedido a lo largo de la historia: Se producen cambios superficiales muy aparatosos, pero no hay un cambio de consciencia profundo, por lo que el conflicto siempre permanece latente. El ser humano se empeña en cambiar -muchas veces a la fuerza- el color de las cortinas, alardeando de ello, de todo lo que se juega cada vez que lo hace, como si eso, cambiar el color de las cortinas, fuese a cambiar algo esencial en nosotros.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Para mí la única revolución pendiente es la revolución de la consciencia, la mutación del ser humano que sólo puede empezar por uno mismo. El famoso precepto de Gandhi siempre me ha guiado: "Conviértete en el cambio que quieres ver en el mundo". Hace poco escuché un cuento en el que un discípulo acudía a un maestro desesperado, quejándose por lo mal que iba el mundo, por lo impotente que se sentía. Había estado en grupos de todo tipo, había participado en manifestaciones, había apoyado con su dinero y su tiempo todo tipo de causas que consideraba justas, pero sentía que todo ello se diluía como una gota en un océano que apenas se inmutaba. No sabía qué hacer para ser más efectivo, para tener la sensación de que contribuía a algún cambio significativo. El maestro le sosegó y le dijo: "Mira, si el mundo va mal es porque tu país va mal. Si tu país va mal es porque tu familia va mal. Si tu familia va mal es porque tú vas mal. Si quieres que el mundo cambie deja de intentar cambiarlo y cambia tú". Sé que cuando haya una masa crítica de personas que han decidido ocuparse de ese cambio el mundo cambiará de forma radical por contagio, sin necesidad de conflictos, y eso será antes de lo que imaginamos. Yo me siento comprometido con ese cambio, con la mutación del alma del mundo. De raíz. Si algo me parece injusto no protesto, simplemente no participo de ello, suponga lo que me suponga, piensen los demás lo que piensen, y siempre a pesar del miedo. Confío en mi capacidad y no quiero que me salven ni que me sostengan, y no creo que se me deba nada. Como los samurais asumo, respeto, y agradezco los contratos que libremente he firmado, y si alguien no me cree necesario me aparto. Cuando uno siente la unidad que todos conformamos ya no necesita agruparse para aunar fuerzas. Las fuerzas ya están unidas hagamos lo que hagamos, danzando desde el principio de los tiempos. Sólo hay una fuerza que nos lleva de forma misteriosa pero rotunda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Respeto profundamente el derecho a huelga de aquellos que quieran ejercerla. Si no tuviesen aún ese derecho clamaría al cielo para que lo tuviesen, independientemente de lo que a mi me parezca como método o de si "yo" lo fuese a ejercer o no. Pero no siento que se respete igualmente mi derecho, y el de muchos, a no hacer huelga. Y si he decidido escribir sobre ello en este cuaderno es porque creo que hay algo en todo esto que puede servirnos para aprender más acerca del respeto y de cómo se inician los conflictos de cualquier tipo, más allá de las ideas políticas de cada uno. No daré mi opinión acerca de los puntos concretos que los huelguistas esgrimen como razones, ya que eso es irrelevante para lo que quiero decir. Pero me gustaría utilizar esta huelga como metáfora: En estos días he declarado una y otra vez, a quien me lo ha preguntado,  que no la secundaría. Y no han dejado de lloverme panfletos en los  que se intentaba convencer, a quienes no deseamos hacerla, de que no  existen "excusas" para ser un esquirol y, sin excepción, se lanzaban a intentar "desmontar" lo que a ellos les interesa presuponer que pensamos todos y cada uno de aquellos que no estamos de acuerdo. Se sigue un esquema -al menos en todos los escritos que han llegado a mis manos- de lenguaje manipulador muy utilizado por regímenes totalitarios y por fundamentalistas religiosos. Justamente el germen del mismo tipo de abuso contra el que se quería luchar cuando se crearon las organizaciones que ahora lo cometen, de forma inconsciente quiero creer, y que son precisamente las que convocan la huelga en nombre también de mucha gente que no la deseamos. Es decir: Nos utilizan para sus intereses. Lo he llamado el plan de tres puntos:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;1. Si se protesta contra una ley, por ejemplo, en vez de facilitar esa ley sin intentar dirigir la opinión sobre ella, se facilita un resumen sesgado, y se explica una determinada interpretación de esa ley y una determinada previsión de sus consecuencias como si fuese una verdad incontrovertible y no simplemente un punto de vista sobre ello, limitado, como cualquier punto de vista humano.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;2. Supongamos que tu interpretación coincide con la que ellos presentan. A continuación se expresa un juicio moral de esa interpretación también como si fuese una verdad absoluta. Es decir: "Está claro que esto es así, que provocará esto, y que esto que provocará además es negativo para todos". Así intentan que te sientas culpable si no luchas contra ello, cuando no un cabrón, o un cobarde egoísta, o un ignorante mal informado, alguien en la sombra que necesita ser iluminado por ellos. Sin entender que algunas de las razones por las que convocan una huelga, para otras personas, trabajadores también, pueden ser precisamente razones para no hacerla, que lo que uno percibe como "malo", puede ser percibido como "bueno" por otra persona que, curiosamente, incluso tenga los mismos intereses que las personas que la convocaron. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;3. Supongamos que además de hacer la misma interpretación, también haces el mismo juicio moral y piensas que las consecuencias previstas son negativas. A continuación lo rematan presentando la huelga como el único instrumento frente a ello. Además se subraya el esfuerzo que costó lograr tener ese derecho, apelando así de nuevo a la culpabilidad, como si eso lo convirtiera no sólo en único recurso sino en ineludible para todo aquel que se considere honesto. Al llegar aquí, por arte de magia negra, han logrado convertir un derecho en una obligación. Sin reparar tampoco en que para otros ese medio puede ser contraproducente en un momento determinado justamente para lograr lo que ellos dicen querer lograr.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Y no sólo se detienen en este plan. Sino que para adelantarse y justificar cualquier posible fracaso aclaran de antemano que mucha gente no hará la huelga por miedo a perder sus puestos de trabajo, o por cualquier otro tipo de presión económica por parte del empresario, sin ser conscientes al parecer de que la esencia del piquete es conseguir lo que ellos mismos denuncian: presionar al trabajador que ha decidido no secundar la huelga, disuadirle, muchas veces con insultos o amenazas, cuando no a la fuerza. ¿Cómo luchar contra una manera de hacer las cosas utilizando esa misma manera? La violencia nunca desarmará a la violencia. Si hubiese verdadero respeto por todas los puntos de vista los piquetes no existirían. Quien quisiera hacer huelga la haría, de forma silenciosa y pacífica. Los gritos no cambian nada. Nunca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Ahora recuerdo otro cuento de la tradición zen que Alejandro Jodorowsky siempre suele contar: Una montaña proyecta sobre un pueblo una sombra continua, y la falta de sol hace que la gente enferme y los niños nazcan raquíticos. Un día, el más anciano del pueblo, coge una cucharita y se dirige hacia la montaña. Al verle alguien le pregunta a dónde se dirige. Y el anciano contesta: "¡A mover la montaña!". "¡Es imposible!", le dicen todos. "Nunca lograrás mover una montaña con eso". Y el anciano contesta: "Lo sé. Pero alguien tiene que empezar".&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Este cuento ilustra para mí el profundo respeto unido a la profunda responsabilidad. El anciano sabe que para cambiar algo debe antes cambiar él mismo. Se convierte así en un ejemplo, mostrando un posible camino, pero no intenta convencer a nadie ni agruparse con nadie, ni presupone que su manera de hacerlo es la mejor manera de hacerlo. Es su idea personal y actúa. No se queja tampoco. Es consciente de su responsabilidad y se lanza a ejercerla. Humildemente se dirige a la montaña sin juzgar a los que le miran incrédulos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Me declaro así esquirol cósmico y oveja negra universal. Pero no promoveré ningún piquete para disuadir a nadie de que no haga huelga y siga el camino de la meditación y el autoconocimiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="color: #cccccc;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;En última instancia, pague quien me pague, no siento que trabaje para nadie, ni que trabaje por dinero, ni que "trabaje" siquiera según el sentido etimológico de la palabra (parte de un aparato de tortura), sino que trabajo para los que quiero, para el mundo entero, para el futuro de la humanidad. Amo cada cosa que hago, aunque pueda parecer nimia y banal, y no pienso dejar de hacerla ni un sólo día pese a quien pese. Como afirmó el Dalai Lama cuando fue expulsado del Tibet y le recriminaban no hacer nada porque no respondía a los ataques: "El camino de la no violencia es muy largo". Para mí no es largo, es instantáneo. Pero sea como sea es el camino que elijo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube-nocookie.com/v/btQJ_XjkD3g?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube-nocookie.com/v/btQJ_XjkD3g?fs=1&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-1592148049144226866?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/1592148049144226866/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=1592148049144226866&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/1592148049144226866'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/1592148049144226866'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2010/09/la-revolucion-silenciosa.html' title='La revolución silenciosa'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TKL47DWQFAI/AAAAAAAAA78/V14rF5ytcS8/s72-c/buda1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-5373164673780593743</id><published>2010-08-03T00:59:00.016+02:00</published><updated>2010-11-10T19:08:05.015+01:00</updated><title type='text'>El arte de no educar</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TFivdVpLA5I/AAAAAAAAA4I/iCU1X-yeBlY/s1600/neill2.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5501339863393960850" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TFivdVpLA5I/AAAAAAAAA4I/iCU1X-yeBlY/s400/neill2.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 300px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;A. S. Neill con un alumno de Summerhill. De igual a igual. De sabiduría a sabiduría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;"No educamos a nuestros hijos para que sean felices. Les educamos para que no nos molesten" (A. S. Neill)&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se exige un respeto por parte del alumno hacia el  profesor. Pero no se exige ese respeto a la inversa. Y esa es una gran  falta de respeto del sistema educativo entero hacia la infancia. Se  llama educación, como dice Claudio Naranjo, a la "imposición forzada de  conocimientos". Y yo añadiría: a la imposición forzada de "educación". A  los niños, normalmente, se les obliga a ir donde no quieren ir, a estar  en ese lugar como no quieren estar, a escuchar aburridos y reprimir el  sopor, a aprender de memoria aquello que no les interesa, a mal utilizar  su cerebro. Y además se impone un ritmo y un criterio uniforme, sin  tener en cuenta al individuo. Sus vidas están condicionadas por una  obligación continua. Sólo faltaría que les atasen a la silla y les  alimentaran con una sonda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Y sin embargo los profesores ahora  se quejan de que el niño tiene más derechos que el profesor.  Se  sienten avasallados, los pobres niñitos fingiendo ser adultos, fingiendo  ser más maduros que los seres que están llamados a "formar". En vez de  ser conscientes del abuso que supone, en sí misma, la situación de los  niños, se quejan de su pérdida de poder. En vez de comenzar por pedir  disculpas, por ser cómplices del niño y no del sistema, piden  lloriqueando que se ate en corto a los alumnos para que no molesten. Como si el respeto fuese algo que se pudiera comprar en el supermercado, o algo que estuviese subvencionado y que los "menores" tuviesen la obligación de sentir. A  mí no me extraña la rebeldía creciente en las aulas. Y me parece  saludable para aquellos que se rebelan. Aunque a veces causen algún tipo de daño no es nada comparado con todo el dolor inconsciente acumulado generación tras generación, con la injusticia de la que han sido víctimas debido al afán de control de los seres auto-denominados "adultos". No creo que un niño deba ser tratado como un idiota por el mero hecho de que nosotros hallamos sido tratados como tales. Siento que deberíamos permitir que la especie evolucione, y no intentar por orgullo o venganza, por no admitir nuestras trampas y nuestras heridas, que se perpetúe el mismo estado de las cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Digamos que, a un nivel simbólico y profundo, al intentar "educar" a un ser humano, uno siempre debe decidir entre padres o hijos, entre  la tradición o lo des-conocido, entre la cobardía o el valor, entre el control o la confianza, la repetición o la creatividad, entre "educar" o atreverse a no educar. Lo mejor siempre está por venir si así lo decidimos. La naturaleza aprende pese a quien pese, y a pesar de la moral, la cultura, y otros inventos preventivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al parecer los descubrimientos científicos tardan de media unos 30 años en aplicarse, en tener una repercusión concreta en la sociedad. La inmensa mayoría de los "educadores" no conocen lo que la ciencia sabe acerca del proceso cognitivo desde hace muchos años. Y los pocos que se interesan por ello a título personal no saben cómo aplicar ese conocimiento porque, para empezar, eso les exigiría re-educarse a sí mismos, cosa que requiere un coraje aún fuera de lo común.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante tal incompetencia  el profesorado y los padres tendrían, en mi opinión, que asumir toda la responsabilidad de cuanto suceda hoy día en las escuelas, y ponerse a disposición de hijos y alumnos para pagar una multa por ello. Quien no admite una equivocación, pidiendo disculpas y haciéndose responsable, pierde todo el respeto de cualquier víctima de esa equivocación. En toda relación, si nos interesa de verdad solucionar un conflicto, debemos comenzar por des-cubrir qué parte de ese conflicto depende de nosotros: ¿Qué hago "yo" para no contar con tu respeto? ¿Qué hago para no ser considerado un maestro? ¿Qué hago para que "tú" no reconozcas autoridad alguna en mí? ¿Qué hago para no saber cómo hacer que des-cubras la luz que hay en tí, en vez de provocar que estés luchando conmigo continuamente? ¿Qué lamento, qué queja, qué reproche me niego a escuchar? ¿Qué no quiero enfrentar, obligándote a que tú lo hagas por mí? ¿Qué me niego a aprender de ti? ¿A qué parte de mí en ti tengo tanto miedo? ¿Qué no te estoy agradeciendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sistema educativo está estallando en nuestras narices. Y es urgente una mutación total. Porque es urgente una mutación humana si no queremos desaparecer como especie. Así que la falta de respeto de muchos alumnos puede señalarnos, si queremos, que es preciso darse cuenta de una vez por todas que la edad y la experiencia por sí mismas no nos dan nada, que la sabiduría se manifiesta en todos los seres y no tiene nada que ver con la cultura, que lo que recibimos de los "demás" es un reflejo directo de lo que damos, que nadie consiente ser aprendiz sin sentirse también maestro y que, por tanto, el primer paso para recuperar la autoridad es aprender a cederla, es aprender a aprender de quien aprende de ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un rol sólo es útil cuando se interpreta, como en una función teatral, de forma voluntaria y consciente. Un maestro se pide, no se impone. Un discípulo te busca, no se apresa. Los roles que jugamos son  posteriores al respeto primigenio, y no anteriores. Antes de vivir un  rol de forma sana debe existir la visión de unidad. Es decir, para  empezar: No hay profesores ni alumnos. No hay niños ni adultos. Hay  seres humanos. Viviendo juntos. Relacionándose.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-5373164673780593743?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/5373164673780593743/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=5373164673780593743&amp;isPopup=true' title='34 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/5373164673780593743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/5373164673780593743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2010/08/el-arte-de-no-educar.html' title='El arte de no educar'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TFivdVpLA5I/AAAAAAAAA4I/iCU1X-yeBlY/s72-c/neill2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>34</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-3321740594562160505</id><published>2010-06-28T12:02:00.017+02:00</published><updated>2010-11-10T19:08:51.486+01:00</updated><title type='text'>La trampa del actor</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TCqFPbu13sI/AAAAAAAAA4A/0vX5IXIQrmQ/s1600/n8908937426_872998_8058.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5488345596093128386" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TCqFPbu13sI/AAAAAAAAA4A/0vX5IXIQrmQ/s400/n8908937426_872998_8058.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 313px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;"Un mago es un actor interpretando a un mago".&lt;br /&gt;(Jean Eugène Robert-Houdin)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando acompañas a una actriz, lo sé bien, casi toda la gente que conoces a través de ella te pregunta si también eres actor. Y como siempre me ha gustado contestar lo que siento, aunque sepa que puede sonar extraño o que alguien puede considerarme un idiota o un pedante, contesto que sí, que no cobro por ello directamente al menos, pero que soy un actor como todo el mundo. Para mí la llamada "interpretación" -como el resto de artes, sintiendo como arte cualquier actividad humana- es una profesionalización -en base a sistemas creados en el tiempo- de un recurso humano que el ser humano siempre ha ejercido de forma más o menos consciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos somos actores. Todos tenemos creados personajes distintos que interpretamos dependiendo de la situación, e incluso improvisamos en situaciones nuevas e inesperadas. Y más allá de estos personajes episódicos, más o menos ensayados e incorporados, está eso que llamamos nuestra "personalidad", lo que creemos ser, que no es más que otro personaje creado desde hace más tiempo, reforzado reiteradamente mediante el diálogo interno y la imagen que "los otros" nos devuelven, limitado por las definiciones autoimpuestas y las aceptadas debido a nuestros miedos y creencias. Este personaje, igualmente ilusorio, es el más peligroso porque solemos asumirlo como nuestra identidad "real". Nos identificamos entonces con un disfraz y nos dormimos dentro de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos actores profesionales, cuando se les pregunta por qué decidieron dedicarse a ello, responden que deseaban poder vivir vidas distintas. Este afán, aunque profundo, obedece para mí a una falta de consciencia. En una sóla vida están ya todas las vidas, dediquemos a lo que nos dediquemos. Cada individuo es portador del ADN universal. Lleva consigo la humanidad entera, porque ES la humanidad entera. Al caer en la trampa de la dualidad la persona quiere diferenciar entre "realidad" e imaginación, cuando el universo entero es un acto continuo de imaginación. La "realidad" no existe. Es sólo un mito donde a nuestra identidad le gustaría poder refugiarse y sentir que está en casa. Al inventarla hemos inventado su aparente opuesto: la "irrealidad". Y los actores profesionales suelen emplear la técnica mental de huir para crear el lugar del que se huye. Guíados por su afán aventurero se permiten ser infinitas personas "imaginarias", y por eso suelen crear la necesidad de tener algo "real" a lo que regresar. Un hogar psicológico. Una identidad clara. Por contraste sienten aún más intensa esa pretendida personalidad "real", sin darse cuenta que su aventura es la que, al volver, los encierra aún más en sus límites personales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A muchos terapeutas, por ejemplo, no les apetece disfrutar de obras en las que se presenten graves conflictos humanos porque ya lo ven a diario, dicen, en su consulta. Sin darse cuenta huyen de sí mismos para poder sentir que regresan después a un lugar seguro y estable. Tratan los problemas de "los demás" para no enfrentarse con lo que creen ser ellos, sin entender que la dualidad es ilusoria y que "tú" y "yo" somos lo mismo. Al enfrentar un conflicto en una obra enfrentas un conflicto en ti. Al enfrentar un conflicto de alguien que te pide ayuda, enfrentas un conflicto en ti.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; Lo que ves "ahí fuera" tiene siempre que ver contigo  porque eres "tú" quien lo ve. No hay línea divisoria.  No vas  ni vuelves de ninguna parte. Siempre estás en el mismo lugar. Y ese lugar siempre es un infinito misterio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;Estos ejemplos no son más que amplificaciones de una forma de utilizar la mente muy común en todos los seres humanos. Sin embargo esta trampa, si queremos, podemos convertirla en pócima, lejos de sumirnos en un caos estresante y absurdo intentando buscarnos a nosotros mismos inútilmente. Si prestamos atención entenderemos que, precisamente por ser ilusoria, nuestra personalidad presente nos sirve de puerta mágica hacia todo cuanto deseemos ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando alguien pone en evidencia algo que sueles hacer y que resulta doloroso y destructivo para ti o para "otros"... mucha gente se atrinchera en la ilusión: "Es que yo soy así". Y "tú" no eres así. Has aprendido a ser así, y puedes aprender a ser de otra manera si quieres. Porque lo eres todo. Puedes elegir. Aquello que no nos gusta en nosotros es porque no nos pertenece. Cargamos con ello por mandato familiar o social. Y sólo lo que nos gusta nos pertenece. Es lo que llamo "principio de posesión". Uno crea, adquiere, o conquista aquello que desea; y abandona, vende, destruye, o transforma lo que no desea. Por lo tanto sólo te pertenece lo que alimenta tu alegría y des-cubre la felicidad que eres. Si todo es imaginario puedes crear la ilusión que desees. Eres tu propio creador. Invéntate y camina. Cumple tu milagro. Este es el papel de tu vida. Ahora. No hay otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-3321740594562160505?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/3321740594562160505/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=3321740594562160505&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3321740594562160505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3321740594562160505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2010/06/la-trampa-del-actor.html' title='La trampa del actor'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/TCqFPbu13sI/AAAAAAAAA4A/0vX5IXIQrmQ/s72-c/n8908937426_872998_8058.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-8351893953821158281</id><published>2010-06-01T15:47:00.009+02:00</published><updated>2010-11-10T19:09:25.270+01:00</updated><title type='text'>Principio de comprensión</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;La neutralidad no existe. Todos nos despistamos en algo. Y todos elegimos nuestra cárcel y nuestras alas. El cerebro humano es subjetivo por definición, y enfoca siempre parcialmente. Cada ser humano vive en un mundo único e irrepetible, en el mundo que su cerebro crea. Las únicas preguntas que en mi opinión importan son... ¿Soy consciente de ello? ¿Qué se me ha pasado por alto? No al "otro". A mí. ¿Qué aporta de nuevo a mi punto de vista el punto de vista contrario en apariencia? ¿Me atrevo a serlo todo y a pesar de ello convertirme en algo?  ¿Puedo ser firme y honesto sin atacar,  y siendo compasivo con quien creo que me ataca? ¿Domino el ego o el ego me domina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-8351893953821158281?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/8351893953821158281/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=8351893953821158281&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8351893953821158281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8351893953821158281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2010/06/principio-de-comprension.html' title='Principio de comprensión'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-9119553227540684784</id><published>2010-04-17T03:53:00.009+02:00</published><updated>2010-11-10T19:44:40.077+01:00</updated><title type='text'>Principio de disolución</title><content type='html'>&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;Lo contrario de toda verdad es también verdad. Siempre. Sin peros. Sin matices. Sin comparaciones. Totalmente. Profundamente verdad. Sin piedad. Sin escapatoria. Desde cierto punto de vista, en cierta dimensión, en cierto momento, y en cierto sentido... también es verdad. Los conceptos son sólo parte de la cáscara que recubre un misterio infinito esperando a ser colapsado, a ser definido por un cerebro limitado y minúsculo. No se trata de razones. Todo consiste en qué realidad decides crear para ti mismo. Es decir: para todos.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-9119553227540684784?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/9119553227540684784/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=9119553227540684784&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/9119553227540684784'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/9119553227540684784'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2010/04/principio-de-disolucion.html' title='Principio de disolución'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-2152192568265577120</id><published>2010-03-17T22:01:00.030+01:00</published><updated>2010-11-10T19:12:37.671+01:00</updated><title type='text'>En la belleza de no hacer nada</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/S7EkZXfsrxI/AAAAAAAAA3o/qgUjjHurdnM/s1600/Millet.+la+siesta.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5454180641944678162" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/S7EkZXfsrxI/AAAAAAAAA3o/qgUjjHurdnM/s400/Millet.+la+siesta.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 280px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: 'courier new'; font-size: small; font-style: italic;"&gt;La siesta&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: 'courier new';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;de Millet&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div face="courier new" style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Nunca me gustó mucho hacer mucho. Esa apariencia de actividad que se suele premiar y admirar me pareció siempre inerte, tonta e inútil. ¿A dónde van todos con tanta prisa? Parece como si dieran por sentado el hecho de estar vivos, como si eso no les sorprendiera o ni siquiera repararan en ello, pensaba. Nunca quise ser un hombre de provecho. Sentía que ya había demasiadas cosas hechas en el mundo. Más bien habría que des-hacer. Quedarse desnudo y quieto. Ver. Regresar. Destapar la inocencia primordial que hemos enterrado bajo toda esa basura que llamamos educación y experiencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En casa de mi madre hay un sofá frente a una ventana. A veces me gustaba tumbarme en él durante horas y observar los árboles hasta que era capaz de ver el aire que los rodeaba, movía, definía, y contenía. El aire entre el árbol y esto que llamamos "yo". Y después "yo" en el aire, el aire en el árbol, y "yo" en todo. Uno. Me adentraba así profundamente en el milagro de la percepción. Siento que esa costumbre me hizo ser cada vez más consciente del estar, del ser, y no caer en la obsesión del hacer. Años después descubrí que algunos llaman a eso meditar, la vía de la no acción. Los adultos de mi entorno lo llamaban vaguear. Y cuando oía a mi madre y a su pareja llegar por el pasillo, desde el portal, me levantaba rápido del sofá para no escuchar ningún comentario sobre cómo perdía el tiempo. También solía encerrarme en mi habitación y finjir estudiar, o escribir, o leer. Y de alguna manera era verdad: Estudiaba la realidad, leía cada uno de mis pensamientos, y escribía en mi cerebro pócimas mágicas para el resto de mi vida. Pero aparentemente no hacía nada. Me quedaba tumbado en la cama mientras entraba en la paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquellos adultos insistían en empujarme a la acción. Parecía que les inquietase asistir a cómo un ser humano era capaz de detenerse en medio de todo ese estrés, de todo este tinglado que han montado para no tener que enfrentarse a lo que en realidad les importaba. Proyectaban en mí sus sueños frustrados y, sin saberlo, proyectaban también sus propias capacidades que nadie les había enseñado a reconocer en sí mismos. Querían cumplirse, realizarse a través de mí. Les gustaba no entender que alguien de mi supuesta inteligencia y con mis posibilidades no hiciese lo que ellos creían que debía hacer con ello, lo que ellos hubiesen querido hacer de sentir que tenían esos supuestos dones o privilegios. "Tú podrías hacer dos carreras a la vez, trabajar, y además hacer lo que te gusta si aprovecharas el tiempo". Solían decirme cosas como esta. Contraponían así el placer al estudio, y además presuponían que si uno es capaz de hacer algo ese algo se convierte por ello en un deber moral. ¿Para qué querría hacer todo eso aunque pudiese hacerlo? Uno es capaz de hacer muchas cosas. Uno es capaz de quitarse la vida, o matar a alguien. ¿Y qué? Claro que puedo hacerlo. Claro que podría haber sido un ejemplo de actividad y tener una vida llena de cosas por hacer. ¿Para qué? No sentía la necesidad de mirar hacia otra parte. Me gusta la vida sencilla, sin apenas adjetivos. No me gustan los adornos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Yann Andrea, compañero de Marguerite Duras, le preguntaron en una recepción oficial, durante la cena, a qué se dedicaba. Imagino que se hizo un silencio en la mesa. Muchos sabían que aquel chico había dejado todo, había renunciado incluso a su identidad, y se había dedicado sólo a ayudar y acompañar a Marguerite, y seguro que algunos se burlarían de él entre ellos o le juzgarían. "No hago nada", contestó. Imagino otro silencio. Y Marguerite gritó de repente: "¡Bravo! Eso es. No hace usted nada. Hay que tener valor para decir esas cosas". Desde que escuché esta historia comencé a responder lo mismo cada vez que alguien me hacía esa pregunta. Me di cuenta entonces: Antes, cuando alguien me preguntaba, al responder sentía que sólo justificaba mi profunda inactividad y mi falta de metas concretas. Pero ahora me sentía libre: "Nada. No hago nada". Y ese mantra, poco a poco, fue configurando un nuevo mapa neuronal en este pequeño cerebro. La creencia en el deber de ganarme la vida, como si no fuese mía por el mero hecho de existir, fue disuelta; y en mi mente se abrió una ventana inesperada a lo innombrable, por donde la energía universal e infinita pudo entrar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces des-cubrí una nueva clase de acción. Una acción que sucedía a través de mí sin que mi "yo" interviniera en ello. Es más: una acción que sucedía gracias a que mi "yo" decidía no hacer nada. Las palabras que contestaba para tranquilizarme eran ahora verdad, habían colapsado mi "realidad". No hacía nada. Y entonces todo comenzó a suceder, todo era posible. De cara a los demás, aparentemente, David empezaba a hacer muchas cosas. Pero "yo" sabía que lo único que sucedía es que mi ego no impedía que las cosas sucedieran. Esta acción es radicalmente distinta a la que solemos ensalzar y sostener a expensas de nuestra salud. No consiste en hacer, sino en no impedir que el universo manifieste a través de nosotros lo que sólo a través de nosotros puede manifestar. Somos traductores únicos e irrepetibles del misterio aquí, en esta ilusión apasionante que es el mundo de las formas. Hallar el sentido de la vida consiste en dejar de interferir. Todo está ahí desde siempre. Pidiendo voz. Pidiendo una salida. El "tiempo" que eso lleve lo dictará la naturaleza, igual que un embarazo. No depende de ninguna decisión consciente que puedas tomar. Todo lo que se hace a través de mí es consecuencia directa de lo que nunca hice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora disfruto de ese aparente "no hacer nada". Mi ego no siente la necesidad de hacerse visible a los demás egos continuamente. No hay nada que hacer. No tengo metas. La voz mental se ha callado. No hay culpa ni deberes. No mendigo aprobación. La felicidad que todos somos está ya des-cubierta en mí para siempre. ¿A dónde llegar si ya estoy en todas partes? ¿Qué conseguir si poseo el universo entero? Buscar eso que llaman excelencia es para mí como buscar al buscador. Si es momento de estar tumbado y mirar por la ventana está bien. Si es lo único que hago en la vida estará bien. Si es momento de amarte está bien. Si es lo único que hago en la vida está bien. Si es momento de cambiar el mundo está bien. Aunque... ¿cuándo no cambia uno el mundo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las metas, los proyectos, me piden existir, pero no son míos. Nunca he estado tanto tiempo sin escribir en este cuaderno. Entregado a emociones nuevas, asistiendo a cómo mi alma cambiaba a través del amor, me he estado ocupando de expandir la consciencia en cierta dirección esta vez. Todo cuanto aprendo es la semilla de aquello que emana después de este ser que escribe. Te invito a que no hagas nada, a que pruebes, a que pares y escuches. Harás del mundo ese lugar que deseas, sea el que sea. Cuando no puedas evitarlo, cuando sientas que algo pide ser hecho por ti, sin que tu mente esté pendiente de lo que pensarán los demás, sin que creas que debes hacer esto o lo otro, entonces no impidas que eso se haga.  La prueba de que algo debe existir es el profundo deseo. El deseo es la petición del universo. Tu idea del mundo no es el mundo, pero es necesaria para componer el mundo. Por eso existes. Porque el mundo está deseando transformarse a través de cada uno de nosotros. Está deseando que se lo permitas, que se lo permitamos. Estas palabras son el regalo, por ejemplo, que una fuerza misteriosa ha decidido haceros hoy a través de este ser. "Yo" no he podido hacer nada. "Yo" no tengo nada que ver con todo esto.  Sólo sentía que era algo que no podía retener, que clamaba por ser dicho. Si lees hasta aquí seguramente no has tenido que hacer un esfuerzo tampoco. Simplemente era algo que necesitaba ser leído a través de ti. Nadie tiene que ver nada con todo esto. No hay nada que temer entonces. Des-cansa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-2152192568265577120?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/2152192568265577120/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=2152192568265577120&amp;isPopup=true' title='26 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2152192568265577120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2152192568265577120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2010/03/en-la-belleza-de-no-hacer-nada.html' title='En la belleza de no hacer nada'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/S7EkZXfsrxI/AAAAAAAAA3o/qgUjjHurdnM/s72-c/Millet.+la+siesta.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-179201196997583495</id><published>2009-08-11T13:30:00.002+02:00</published><updated>2010-11-10T19:12:54.989+01:00</updated><title type='text'>Manual de lectura alquímica</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sok4otA4kzI/AAAAAAAAA0w/gxXhYwJJDow/s1600-h/cioran_1_grande.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5370886302545253170" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sok4otA4kzI/AAAAAAAAA0w/gxXhYwJJDow/s400/cioran_1_grande.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 277px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 190px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;La desesperación de Cioran.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Nada de todo cuanto has leído y leerás en este blog está en lo que "yo" he escritó o escribiré. Al parecer las palabras son sólo un ínfimo porcentaje de la comunicación, dicen. Es decir: Nada. Puesto que la comunicación, en sí misma, es simplemente una bella y útil ilusión. Sé que bailo contigo en la oscuridad. Cuento con ello. Mis frases están tejidas como alfombras mágicas que podrás utilizar o no. Esa es tu decisión. Sé lo que hago. Las construyo minuciosamente como un orfebre. Las compongo como las brujas hacen con sus extraños ungüentos. Son frases que pueden des-cubrir infinitas posibilidades en ti. Porque tú eres ya todas esas posibilidades. Pero el secreto no está en lo que digo, sea lo que sea para cada uno. El secreto está en eso que una bella amiga llama "lenguaje trans-formativo". Sé lo que hago cuando digo. Lo sé. Pero no sé lo que digo, ni me importa. Eso es responsabilidad tuya. Sólo me interesa aquello que es imposible de controlar. Mi única intención es provocar, aunque sea en una sóla persona, un colapso, un silencio. Si al leer, de repente, sientes un silencio, eso abrirá una puerta decisiva en ti para siempre. Eso bastará para que halles la respuesta que, sin saberlo, entraste buscando. Escribo para crear silencio. La paz es ese silencio. Esa libertad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Mucha gente que escribe o quiere hacerlo suele preocuparse por expresar exactamente lo que quiere decir. Quisieran ser entendidos. Y esa es una de las principales causas de bloqueo. "Yo" siempre les animo a renunciar a ello. Primero porque así escribirán. Sin escritura no hay reacción. Escribirán, y luego podrán aprender de cómo los demás reciben lo escrito. Segundo porque, sin miedo a lo que "el otro" vaya a entender,  seguramente serán más efectivos en la creación de emociones, aunque no puedan controlar qué emociones creará cada uno para sí mismo al leerle. Y tercero porque es imposible hacerse entender, y preocuparse por un imposible es absurdo. Como decía el maestro: "El secreto de mi serenidad es colaborar con lo inevitable". Al leer las palabras de "otro" tu alma se proyecta en ellas, adquieriendo formas que quizás no hubiese adquirido sin esas palabras, y te hace así mirarte desde un punto de vista nuevo y revelador. Como sucede con todo lo que llamamos "realidad"... ahí está ese misterioso e infinito espejo. "Yo", para ti, soy "tú". Me abandono. Me entrego.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Para mí los libros siempre fueron espejos. Siempre me sorprendió que la gente se empeñara en entender lo que el autor "había querido decir". Lo que me importa, lo único que puede serme útil, es lo que ese libro dice de mí, me guste o no el libro, me guste o no lo que dice de mí. Porque soy "yo" quien lo está leyendo. Y al leerlo eres tú quien escribe ese libro. Ese libro nace del contacto de tu consciencia con esas palabras en ese preciso instante. La lectura que hagas es tu obra de arte, más allá del libro. Si trasciendes la separación, el dualismo escritor-lector, entonces puedes convertir cualquier texto en un maestro, pienses lo que pienses del texto.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Muchas veces he recibido comentarios entusiastas que decían estar absolutamente de acuerdo con lo que había escrito, y al expresar sus motivos sentía que no habían entendido nada de cuanto yo había querido decir, o que incluso lo habían entendido al revés. Cuando sucedía eso recordaba a Cioran que, ante el inesperado éxito de uno de sus libros, al escuchar los halagos que suscitaba, declaró que su éxito se debía a un malentendido. Su libro había triunfado porque en general había sido entendido "al revés". ¿Es un éxito o un fracaso entonces? Ambos términos me parecen ahora vacíos. Si el libro resultó útil para algunas personas, entendiesen lo que entendiesen, o lo que Cioran entendiese que entendían... ¿qué diablos importa lo que él creía que quería decir al escribirlo? Para mí el arte es respiración. Yo respiro a mi manera. Si no moriría. Te doy lo que sé dar, lo que soy. Y no me incumbe cómo respires tú, cómo lo recibas tú, cómo reescribas en tu mente lo que "yo" escribí. Cada cual debe encontrar su forma de vivir un libro, la vida.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;También me han hecho comentarios en tono de desacuerdo, vehementes en ocasiones y, sin embargo, al leerlos sentía como si contestaran a algo que "yo" nunca dije, como si utilizaran mis palabras, a través de su ego, sólo como una excusa para soltar su propio monólogo, para volver a escribir lo mismo pero a su manera. Sentía que no estaban en desacuerdo conmigo, que decían exactamente lo mismo que "yo" había dicho, y que ese supuesto "desacuerdo" lo utilizaban para expresarse. Entonces dejó de molestarme. Entendí que también esa podía ser una de las funciones de la escritura: Animar, impulsar a los demás a expresar a su manera lo que sienten. "La verdad es lo que da resultado". Qué más da si lo que escribes sirve para que alguien se reafirme en lo que piensa, y así se sienta acompañado y menos sólo y más fuerte, o para que des-cubra lo que siente y así se ilumine a sí mismo, o para que por oposición le entren ganas de expresarse. Todo es también lo que parece a ojos de cualquiera. Las palabras no son sólo palabras. Depende de lo que tu mago interior decida hacer con ellas, en lo que decida transformarlas. Como todo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Quizás algunas personas piensen que contradigo con esto algunas cosas que he escrito antes, o que incluso niego todo cuanto he escrito, o el sentido mismo de hacerlo. Bien. Si es así te invito a que vayas más allá de lo que has leído en un primer momento, más allá de la forma en la que habitualmente funciona tu intelecto. Hay muchos niveles de significado. En todo. Tantos como puedas imaginar, como te atrevas o te apetezca imaginar. Ten en cuenta que si no te interesara no hubieses llegado hasta aquí. Si no buscaras algo no estarías aquí, en esta frase. Y lo que estás buscando está en ti. Utiliza estas palabras para verlo. Mírate en ellas. No leas sólo con la cabeza. Lee con todo el curpo. Deja entrar el silencio. Desecha ese impulso de afirmar o negar lo que digo, de tomar una postura ante ello como si estuviese separado de ti, de decidir si estás de acuerdo o no con lo que crees leer, de darme o no la razón. La razón la perdí hace tiempo. Te la doy si quieres. Lo que estoy haciendo es cederte a ti la responsabilidad, el poder. Pero no creas que al dártela "yo" me la quito o me lavo las manos. Tengo tanta responsabilidad y poder como "tú" en todo esto. Lo único que sucede es que la mayor parte de lo que te doy no lo conozco. Sucede a través de mí, pero no lo decido ni lo controlo. Va en lo que digo, pero no es lo que digo. Este regalo es una creación mutua. Haz tu parte y crea tu pócima. Si quieres. Mira estas palabras como quien mira el mar, las nubes, como quien siente el viento. Palabras. Deja que te atraviesen y creen tu transparencia, tu paz.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Alguien me aconsejaba hace poco que no dijera "La verdad no existe", porque al hacerlo -me explicaba-, negaba aquello que "yo" mismo buscaba y amaba. Como si esa persona supiera qué busco y amo. Como si buscara algo en concreto. Como si hubiese algo que no amase. Sostengo esa frase que me parece bella, justa, y mágica. El significado que tú le des es tu propia creación. Pero antes de cerrar ese significado te invito a que vuelvas a leerla. Es una maravllosa paradoja. Es una frase que se anula a sí misma. Si la verdad no existe... esa frase no puede ser cierta, por lo que la verdad, entonces, existiría. Ahora diré lo mismo de otra manera: Todo es verdad. Todo es una manifestación de la verdad. Puedes elegir.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Y ahora me volveré a contradecir en apariencia: La comunicación no existe, y sin embargo todo es comunicación. Pero sin movimiento, sin dirección, sin recorrido. No hay emisor alguno. No hay receptor alguno. Todos formamos parte de una profunda y continua unidad. Lo que sucede en cualquier ser repercute en cualquier "otro". Porque no hay "uno" y "otro". No hay separación. Hay interdependencia. El universo aprende a través de estas asombrosas y distintas formas que llamamos personas.  Y aunque creas aislarte, o ser autosuficiente, todo está en relación permanente, estableciendo un diálogo misterioso consigo mismo. Uno, desde su ilusoria persona, sólo puede dar lo que uno es en ese instante. Sólo puede recibir lo que uno es en ese instante. Esa es su función. Pero nadie te está diciendo nada. Todo está dicho ya en ti. Eres Dios aprendiendo de sí mismo. Entiéndelo como quieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si quieres decir... dí. Si quieres escribir... escribe. No te preocupes por ser entendido. Porque no hay nadie a quien entender. No hay nada que entender. Participa de la danza. Canta. Juega. Aunque calles... dirás.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-179201196997583495?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/179201196997583495/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=179201196997583495&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/179201196997583495'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/179201196997583495'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2009/08/manual-de-lectura-alquimica.html' title='Manual de lectura alquímica'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sok4otA4kzI/AAAAAAAAA0w/gxXhYwJJDow/s72-c/cioran_1_grande.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-4375931346598004966</id><published>2009-07-16T01:32:00.002+02:00</published><updated>2010-11-10T19:13:09.977+01:00</updated><title type='text'>La libertad de lo concreto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sl9T7GeF70I/AAAAAAAAA0c/QRh_J5ERVh4/s1600-h/47952f1e62ea6.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359094356408397634" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sl9T7GeF70I/AAAAAAAAA0c/QRh_J5ERVh4/s320/47952f1e62ea6.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 225px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;©Gregory Colbert&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small; font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Hay palabras que deberían considerarse una ordinariez en cualquier relación íntima. Ahora lo sé. Al menos hasta que esas palabras se puedan utilizar con alegría, sin miedo a ningún malentendido, porque los deseos de ambos sean exactamente los mismos. ¿Qué demonios significa "Te amo"? Alguien te dice "te amo". ¿Qué está diciendo? No lo sabes. Sólo puedes interpretar eso en base al significado que tú das a ese verbo. Y puede que te asustes al entender que en ese verbo van incluidos ciertos aspectos que a ti te parecen precipitados, o que ese verbo pretende poseerte, quitarte libertad, exigirte un compromiso, o puede que te llenes de alegría al creer que esa persona siente algo por ti más profundo de lo que en realidad siente, que siente lo mismo que tú. O puede que más o menos aciertes y tomes una decisión de acuerdo con lo que la otra persona te ha querido expresar. Pero nunca lo sabrás. La comunicación no existe, o no existe tal y como solemos creer que existe. Es una ilusión. No sabes nunca lo que el otro dice, y sin embargo solemos agarrarnos a las palabras como tontos, como si buscáramos la razón más que la felicidad, como si privilegiéramos el pensar sobre el sentir. "Yo no te amo", dicen. ¿Y qué demonios significa? No te ama según la carga que para esa persona lleva esa palabra. No te ama según lo que esa palabra implica para ella. ¿Pero qué te ha dicho? No lo sabes. "Te quiero mucho pero no te amo". La cosa se complica entonces. Existen grados. No sabemos qué nos hemos dicho. Y sin embargo tomamos decisiones en base a la ignorancia, y entonces tenemos la sensación de que algo se precipitó, de que algo iba demasiado rápido, de que algo se estropeó, de que algo no fluía.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Así empiezan también los conflictos en todas las partes del mundo. Las personas se centran en las ideas y no en el corazón, y no en los hechos, y no en lo concreto. La paz es amor. La guerra es desamor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Lleguemos a un acuerdo. Tú me puedes estar diciendo que me quieres pero no me amas y sentir algo similar a lo que yo siento al decirte que te amo. Y sin embargo las palabras nos están separando. Pero podríamos olvidarnos de estas declaraciones vacías, y preguntarnos: ¿Qué queremos hacer juntos? ¿Nos gusta vernos? ¿Nos gusta saber el uno del otro? ¿Nos gusta besarnos, hacer el amor, compartir las cosas que nos gustan? ¿Nos gusta ayudarnos? ¿Nos gusta cuidarnos? ¿Queremos formar una pareja ahora? ¿Qué clase de pareja? ¿Acaso una familia? Y si es así... ¿qué tipo de familia? ¿Queremos proyectarnos juntos en un supuesto futuro? Bien... ¿En qué coincidimos? Quedémonos con aquello en lo que coincidimos. Puede que alguno de los dos quisiera cosas &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;ahora&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; que el otro &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;ahora&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; no quiere. ¿Pero por qué renunciar a lo que ambos queremos en este momento? No importa lo que hayamos entendido en las palabras. Siempre nos confunden, porque nos alejan de lo que ES, de lo que sentimos. Los sentimientos no tienen nombre. La verdad no tiene nombre. Sólo acontece. Al nombrarla creamos separación, porque aparecen las ideas. Como niños pequeñitos, contrariados, solemos decepcionarnos si la otra persona no quiere exactamente lo que nosotros creemos querer. Vemos la falta en nuestras expectativas en vez de aquello que compartimos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;"Si no queréis exactamente lo mismo... aléjate, porque vas a sufrir". "Si no queréis exactamente lo mismo... aléjate, porque vas a hacer sufrir". Son los consejos que se suelen dar. Y es que la gente suele estar centrada en ese ego pequeñito que sólo busca la satisfacción personal, y que considera al otro un objeto que debe darnos todo lo que queremos, justo cuando lo queremos. ¿Qué tiene que ver eso con el amor? Mi daño sería negar lo que siento por alguien, querer olvidarlo, sólo porque esa persona no quiera ciertas cosas conmigo, o porque yo no quiera ahora ciertas cosas en mi vida o con ella. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Además... si la persona que te interesa no quiere hacer contigo alguna de las cosas que a ti te gustaría que hicierais juntos ahora, y por eso mismo te alejas... entonces no te interesa la persona, te interesa la cosa en sí misma. Y vuelvo a preguntar: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;¿Qué tiene que ver eso con el amor? Como decía Bette Davis en Eva al desnudo: &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Detesto el sentimentalismo barato. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;En cualquier conflicto sucede igual. Lleguemos a un acuerdo. ¿Qué queremos cada uno de los dos de esta relación, ya seamos dos persona o dos paises? ¿En qué coincidimos? Potenciemos lo que ambos queremos. Dejemos de lado las ideas abstractas. ¿Qué queremos? Aquello en lo que no coincidamos, dejémoslo de lado, para nunca o para más tarde. Todo se puede replantear. Quizás un día lo que queramos coincida completamente. Quizá un día lo que uno quería ya no lo quiere, y lo que no quería lo quiere. Nada es permanente. Quedémonos con aquello que nos une.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Entonces "Te amo" y "No te amo" dejan de tener sentido. Porque la relación, sea la que sea, es amorosa, en el más amplio significado que imagines. No hay dos egos pidiendo. Hay dos personas permitiendo que suceda lo que ES, al ritmo que la vida marque entre ambos. No hay meta. El camino es la meta. Porque sólo cuando hay meta, cuando uno piensa que debe llegar a un sitio determinado, es cuando aparecen las ideas y, por eso mismo, el conflicto, la separación ilusoria.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-family: 'courier new',-webkit-fantasy; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-family: 'courier new',-webkit-fantasy; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-family: 'courier new',-webkit-fantasy; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-family: 'courier new',-webkit-fantasy; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-4375931346598004966?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/4375931346598004966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=4375931346598004966&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4375931346598004966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4375931346598004966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2009/07/la-libertad-de-lo-concreto.html' title='La libertad de lo concreto'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sl9T7GeF70I/AAAAAAAAA0c/QRh_J5ERVh4/s72-c/47952f1e62ea6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-8333676420543074709</id><published>2009-07-10T05:03:00.005+02:00</published><updated>2010-11-10T19:13:22.601+01:00</updated><title type='text'>Despertar del despertar</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sl9VKcoR-YI/AAAAAAAAA0k/C0Y4HRuqzwQ/s1600-h/crewdson_aliens1.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5359095719566375298" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sl9VKcoR-YI/AAAAAAAAA0k/C0Y4HRuqzwQ/s320/crewdson_aliens1.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 253px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;©Gregory Crewdson&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Hola. Acabo de llegar. No sé quién soy. No. Eso no es un problema. No me interesa saber quién soy. No me interesa inventar un molde para quedarme tranquilo. Las definiciones sólo sirven para sentarse. A partir de ahora sólo me interesa qué quiero hacer, qué estoy haciendo. ¿Es el mundo mejor gracias a mí? Y no hablo de cosas espectaculares, que siempre son pequeñas, hablo de las grandes cosas: de nuestra intimidad, de nuestro rincón. Ese es el principio y el final de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;¿Cómo nacer si uno está muriendo? ¿Cómo evolucionar si uno se siente completo? ¿Cómo cambiar cuando todo va bien? ¿Cómo arreglar algo que funciona? ¿Cómo dar el primer paso a mitad del camino? ¿Cómo escribir cuando uno siente que no hay nada que decir?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new;"&gt;Una amiga a la que quiero mucho -aunque sea redundante decir ambas cosas- me dijo el otro día: "...es que dejar de ser quien uno es cuesta mucho". A veces uno no se da cuenta de que debe morir para poder ser quien es ahora. Y nos debemos a lo que somos ahora y no a lo que ya no somos, a esa costumbre de creer que somos algo en concreto. Estamos llamados a la expansión, entregados a la evolución. Somos mucho más que ese mundo pequeñito que nuestro cerebro es capaz de imaginar, por muy amplio que sea. Y si da miedo el cambio, la muerte... cuando uno se siente bien... da más miedo aún. Porque si nos sentimos mal es fácil comprender que hay algo que no funciona y que, por tanto, uno debe permitir el cambio en sí mismo. Pero "yo" me sentía muy bien. Completo. Rebosante. Sin embargo me había dormido en mi propio despertar. La luz, el amor, no es un punto de llegada, es sólo un punto maravilloso de partida.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new;"&gt;Al no darme cuenta de mi error, de mi arrogancia, he tenido que crear dolor en mi vida para poder despertarme. Amor. Y dolor. He creado dificultad en lo fácil. He nombrado algo antes de tiempo para poder estropearlo. En vez de vivir... he pensado. Sin embargo, a través de las palabras que sólo sirven para confundirnos, a través de la ilusoria dificultad, a través del pensamiento absurdo... me encuentro hoy en un duelo profundo. Ayer perdí la consciencia varias veces. Y cada vez que depertaba algo se me entregaba. Estaba aprendiendo a un ritmo asombroso, más rápido de lo que aún soy capaz de asimilar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new;"&gt;En uno de esos despertares vi las guerras del mundo, vi niños descuartizados por una bomba, o vivos pero con el cuerpo abrasado, vi personas matándose entre ellas sin saber muy bien por qué lo hacían, descargando toda la ira del niño maltratado que llevan consigo, vi amigos, vecinos, parejas, discutiendo todo el tiempo. Vi toda esta absurda resistencia a lo que creemos distinto, toda esta lucha contra lo que ataca nuestra "realidad". Vi a la mayor parte de la gente sintiéndose sola, queriendo encajar en algún lado, traicionándose para no sentir angustia, o buscando "fuera" lo que sólo pueden hallar "dentro". Entendí que, si el mundo es tu creación, es el mundo el que debe encajar contigo y no a la inversa. Y que todo lo que llamamos "problemas" o "dificultad" son sólo un error de percepción. Y en un misterioso trance, a través de mi dolor privado, todo el dolor del mundo se me vino encima. ¡Me muero!, sentí. ¿Qué hago con ello?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new;"&gt;¿Y si la paz, al igual que lo es el amor y la felicidad, simplemente fuese la ausencia de miedo? ¿Y si el ser humano estuviese creando todo este conflicto, todas estas dificultades, todo este dolor... sólo para poder despertar? ¿Y si todo el "mal" del mundo fuese un regalo que nos hacemos para sentir el impulso de evolucionar? Nuestra especie siempre se ha puesto a sí misma como la cúspide de la evolución, y sin embargo nuestro cerebro es aún muy chapucero. Pero... si nos diésemos cuenta, si al menos un determinado número de personas se diesen cuanta de que la confusión creada sólo es un aviso que nos damos a nosotros mismos.. ¿serviría de algo ya todo ese conflicto? Si "yo" entendiese que este íntimo dolor que ahora siento es un regalo... ¿serviría ya de algo? Porque no me interesa  la explicación de las cosas. Se acabaron las explicaciones. Siempre son mentira. Me interesa lo que hago con las cosas. Lo que decido hacer con ellas. Duele, duele mucho despertar de un despertar. Pero entonces uno se siente más vivo que nunca. Así que aquí estoy. Y lo digo más vivo que nunca: Aquí estoy.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-8333676420543074709?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/8333676420543074709/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=8333676420543074709&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8333676420543074709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8333676420543074709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2009/07/despertar-del-despertar.html' title='Despertar del despertar'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sl9VKcoR-YI/AAAAAAAAA0k/C0Y4HRuqzwQ/s72-c/crewdson_aliens1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-2232660346839882908</id><published>2009-06-17T17:05:00.042+02:00</published><updated>2011-03-12T03:08:33.800+01:00</updated><title type='text'>Los niños buenos</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjkG2Szmg7I/AAAAAAAAAxY/_vGkMxHgj1E/s1600-h/img002.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348313562310149042" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjkG2Szmg7I/AAAAAAAAAxY/_vGkMxHgj1E/s320/img002.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 219px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjkG2zM3IcI/AAAAAAAAAxg/XnaHtAbHUVY/s1600-h/img003.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5348313571006030274" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjkG2zM3IcI/AAAAAAAAAxg/XnaHtAbHUVY/s320/img003.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 215px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;Enrique, mi padre biológico. Y "yo".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;Estas imágenes son importantes para mí, porque en ellas parece que no le tuviese miedo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;Y porque llevo una corona de laurel, símbolo del triunfo, en mi corazón.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;¿Por dónde empezar para terminar? Digamos, por ejemplo, que me costó mucho tiempo desaprender a ser un niño bueno, desafiar todo cuanto de mí se esperaba, perder el miedo a dejar de ser amado por papá y por mamá. No sé cómo me di cuenta. No sé dónde encontré la fuerza. Si no lo hubiese hecho me hubiese acabado suicidando. Mi alma comenzaba a crecer y a reclamar atención, y llegó un momento en el que ya no pude mirar hacia otro lado. O me pegaba un tiro en la cabeza con la pistola de mi padre, o me vengaba. Así que, como soy muy curioso y me interesa la vida... grité, comencé a decir lo que sentía, arremetí contra todo lo que me rodeaba, di rienda suelta a todo el enfado acumulado desde el vientre de mi madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui concebido por dos niños pequeñitos. Una madre niña que idolatraba a su padre, bondadoso y omnipresente, y que para no desvancarle se emparejaba con niños. La siguiente pareja después de mi padre también era un niño que competía conmigo, obligándome a ser el hombre de la casa, y emparejándome así con mi madre. Una madre llena de miedo a la vida y que se desvalorizaba continuamente. Aunque gracias a ella, a su lucidez, a su amor por mí, pudimos separarnos de mi padre, dándome así la oportunidad de crecer sin miedo. Al menos mientras no le veía. De ella hablaré en otra ocasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre no sólo era un niño. Era un tonto, un paleto que se sentía inferior e iba por la vida mirando a todo el mundo por encima del hombro. Obsesionado por aparentar, y viéndome como un objeto -igual que veía al resto de personas- me hacía mentir y me disfrazaba con ropas caras para ir con sus amigos millonarios. De pequeño le habían torturado, y descargaba toda su rabia conmigo, golpeándome, humillándome, despreciándome, y burlándose de mí delante de otras personas. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;Me encogía y me extreñía cada vez que pasaba con él unos días. Me perseguía por toda la casa a ver si había dejado todo ordenado y limpio, exactamente como él me había explicado, y se enfadaba de muerte conmigo si me olvidaba de algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve que matarle para no morir. Lo intenté de varias maneras. Al principio en mi interior. Creí que bastaba con darme cuenta de todo lo que no me gustaba, con saber que lo único que tenía claro en la vida era que no quería ser como mi padre. Le negué conscientemente. Y lo que sucedió es que, según crecía, comencé a desviar esa ira que no había enfrentado hacia gente a la que no correspondía, sobre todo hacia las personas que quería. A veces, cuando me enfadaba, me sentía capaz de partir el planeta en mil pedazos. Me veía a mí mismo igual que él se ponía conmigo, y me metía entonces en mi habitación a calmarme y a llorar. Al huir de él me convertía en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que decidí ser valiente. Desde pequeño me sentí especial, como si una civilización del futuro o extraterrestre me hubiese hecho nacer para arreglar algo. ¿Demasiadas películas? Quizás. Pero ese sentimiento me hizo enfrentarme a mi padre. Para no pagarla con nadie más... tenía que devolver mi ira a quien me la inoculó. Si quería cumplir con el cometido de mi alma, si quería realizarme, debía matar a aquel monstruo que parecía disfrutar aplastándome.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún recuerdo el día en que le hice frente. El día en el que dije: ¡Ya basta! Quiso callarme. Utilizó a su mujer y a sus hijos como escudo. Pero no me callé. Ya no podía. Le dije: "Esta vez vas a oirme. Vas a oirme hasta el final". Y tuvo que hacerlo. Fue empalideciendo. Se empequeñeció ante mí como yo hacía ante él. Lloró y  al final me pidió ayuda y perdón. Allí estaba, intentando vampirizarme de nuevo, el niñito que me había robado la infancia, que me había obligado a ser el adulto que le protegiera y defendiera. Le dije que buscase ayuda, que yo no podía hacerlo, y además no quería. Como si me hubiese quitado un peso literal de mi espalda, me sentí ligero y fuerte por primera vez en mi vida, y me aparté dejándole sólo. Unos días después vino a buscarme para seguir hablando. Al final lo único que pude hacer fue abrazarle y perdonarle, y volver a dejarle sólo con todo aquello. Era su carga. No la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al alejarme, orgulloso y libre, me sentí también extrañamente triste. Tenía en mí el sentimiento de haberme vengado, de rabia satisfecha. Me sentía tranquilo al fin. Había hecho lo que él nunca se atrevió a hacer con su padre. ¿Pero había terminado con la maldición familiar? ¿Había marcado la diferencia? Me sentía como si desaprovechara algo, como si me faltase algo. ¿Era mi padre sólo un objeto, un obstáculo que superar? Al pedirme ayuda sentí en su interior el eterno conflicto entre el "bien" y el "mal". Sentí cómo luchaba por acercarse a mí, por comprender, por tener el valor. Y sin embargo yo me alejé pagado de mí mismo, regondeándome, ahora lo sé, en el mismo sadismo en el que él siempre se regodeaba. Había hecho algo que muy pocos seres humanos son capaces de hacer, ¿y qué? Ya tenía mi medalla. ¿Y qué? ¿De qué servían los escombros que había dejado atrás? Intuí lo que muchas tribus han sabido desde hace cientos de años: Al matar a alguien su espíritu te posee. O como decía Yoda: "El miedo lleva al odio. El odio lleva a la ira. Y la ira te conducirá directamente al lado oscuro". Años después, al estudiar psicomagia, entendí que todo acto destructivo, para que resulte benéfico, debe concluir con un acto creativo. Así que en los años siguientes me dispuse a realizar el más importante proceso alquímico que, en mi opinión, uno puede realizar con su "persona".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;Hace unos días, enfadado y triste, comencé a escribir sobre todo lo que no me gusta en la vida. Enseguida me pregunté de nuevo: ¿Y qué? La mayor parte de la gente hace esto, se queja continuamente. Sé lo que no me gusta. No tengo ningún miedo a decirlo en voz  alta. ¿Pero de qué me sirve, de qué sirve ya? ¿Qué mundo estoy creando prestando atención a ello? ¿Qué mundo quiero? ¿Quién decido ser? Todo esto me preguntaba durante años. Como tú... soy un ser único e irrepetible.  De hecho, si mis padres no hubiesen sido quienes fueron, y si no me hubiesen concebido justo en el momento en que lo hicieron, "yo" no existiría tal y como ahora lo hago, ni podría ahora contar todo esto. Y me gusta existir. Me gusta en quién me voy convirtiendo. Me gusta la vida. Mucho. Cada vez más. No me canso de decirlo. Y puedo disfrutar de ella gracias a aquellos dos niñitos perdidos que se enamoraron y, torpemente, dejaron que el amor los utilizara. Porque hubo amor en aquel acto. Lo sé. Mi madre me lo hizo saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé por plantearme: ¿Y si "yo" elegí a mis padres para encarnarme?  Hay muchas teorías al respecto. Aunque puedes no aceptarlo como verdad... es una posibilidad, y psicológicamente lo cambia todo. No les quita responsabilidad a ellos, pero a la vez la pone totalmente en mí. Me convierto entonces en el creador de mi propia vida, que es el verdadero poder. Y dejo de patalear por todo cuanto me hicieron, por todo cuanto no supieron darme.  Esa visión me hizo aceptar a mi padre aquí dentro, abrirme a él, verle, abrazarle con todo mi corazón. Por entero. Había tapado todo cuanto de él había en mí. Yacía dormido, vencido, pero estaba. Comencé a reconocerlo poco a poco, a hacerme amigo de esa parte, a despertarla a drede para explorarla y hacer las paces con ella. Dejé de matar &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;al padre. Lo integré y avancé.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;&lt;br /&gt;Algunos experimentos recientes han demostrado cómo los genes aprenden, y cómo incluso se pueden cambiar. Enseña a un mono alguna habilidad nueva y, sorprendentemente, esa habilidad se transmitirá genéticamente a su descendencia sin necesidad de enseñársela. "Yo" tenía esos genes. Ahora podía realizar con ellos mi obra de arte. Podía transformarlos. Podía darme a mí mismo lo que nadie me dió, convertirme en  mi propio padre. Si todo "pecado" es el reverso de una "virtud"... puedo transformar la maldición en una bella oportunidad para hacer evolucionar la especie. No tenía por qué repetir nada de cuanto mi padre hacía, pero sí podía aceptar el latido de todo eso en mí y darle un uso distinto, vivirlo de forma distinta, o como dicen los genetistas: cambiar la expresión de mis genes, sanarlos. Lo que mi padre me dejó solamente era materia prima. No era un destino. Todo lo que él utilizaba contra los demás o contra sí mismo, por ejemplo, "yo" podía aprender a utilizarlo a favor de los demás y de mí. Crecemos a partir de unos genes, pero nosotros podemos hacer evolucionar esos genes, enseñarles. Si los rechazamos nos perdemos un abanico inmenso de potencialidades que la naturaleza ha querido que tuviésemos. Por muy atroces que nos parezcan. Por muy "feos" o "poco importantes". "Encuentra el diamante en el loto", rezan los budistas. El loto es una flor bellísima que nace en el fango.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi padre ya va conmigo para siempre. Es uno de mis muchos aliados. Dentro de poco me encontraré con él  físicamente después de diez años. Tengo algo pendiente aún. Quiero ponerle un precio a todo cuanto me hizo, pedirle algo a cambio. Así él tendrá la oportunidad real de hallarse en paz conmigo. Y aunque quizás no me entienda también quiero agradecerle sus genes y su esperma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdadera bondad no puede ser la excusa del miedo y la debilidad. Para practicarla uno debe saber ser un niño malo de cara a los demás. Y sobre todo... para ayudar a alguien, uno debe ser consciente de su poder destructor. Un día destruí a mi familia entera. Y gracias a ello sobreviví, y ahora puedo hacerle un sitio en mi corazón. Un día asesiné a mi padre. Y gracias a ello aprendí el poder de resucitarlo y amarlo. No por lo que "él" es. Siento por su persona no más de lo que siento por cualquier ser humano. Sino por lo que "yo" soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como la mayor parte de la humanidad ahora mismo, fui hijo de dos seres educados para no reconocer ni vivir su propia grandeza. Pero estoy aquí. Vine a través de ellos. Y he decidido educarme a mí mismo y marcar la diferencia. ¿Marcamos la diferencia?&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuABoLGiUI/AAAAAAAAAyA/boikx5BsiUA/s1600-h/img823.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349009747884804418" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuABoLGiUI/AAAAAAAAAyA/boikx5BsiUA/s320/img823.jpg" style="cursor: pointer; height: 228px; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuABQrUIbI/AAAAAAAAAx4/7SAYpJ-zKN8/s1600-h/img822.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349009741577462194" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuABQrUIbI/AAAAAAAAAx4/7SAYpJ-zKN8/s320/img822.jpg" style="cursor: pointer; height: 211px; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuABBAYWLI/AAAAAAAAAxw/OK54eiqAjO4/s1600-h/img821.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349009737370851506" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuABBAYWLI/AAAAAAAAAxw/OK54eiqAjO4/s320/img821.jpg" style="cursor: pointer; height: 210px; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuAA1nWB1I/AAAAAAAAAxo/rW7E2vGEep0/s1600-h/img820.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349009734313051986" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuAA1nWB1I/AAAAAAAAAxo/rW7E2vGEep0/s320/img820.jpg" style="cursor: pointer; height: 210px; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuAA1nWB1I/AAAAAAAAAxo/rW7E2vGEep0/s1600-h/img820.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuBI3-HlPI/AAAAAAAAAyY/f425JxSbCi8/s1600-h/img826.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349010971896026354" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuBI3-HlPI/AAAAAAAAAyY/f425JxSbCi8/s320/img826.jpg" style="cursor: pointer; height: 317px; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuBIqyxCbI/AAAAAAAAAyQ/kqA84VlQGJQ/s1600-h/img825.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349010968358750642" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuBIqyxCbI/AAAAAAAAAyQ/kqA84VlQGJQ/s320/img825.jpg" style="cursor: pointer; height: 320px; width: 219px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuBIWEUMWI/AAAAAAAAAyI/TxJxzSqCQmQ/s1600-h/img824.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5349010962795213154" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjuBIWEUMWI/AAAAAAAAAyI/TxJxzSqCQmQ/s320/img824.jpg" style="cursor: pointer; height: 320px; width: 219px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new'; font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new'; font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Como dos bordes de una herida&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new'; font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;uno a mi padre y a mi madre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;(A. Jodorowsky)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'courier new', serif;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: normal;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: courier new;"&gt;&lt;i&gt; &lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-2232660346839882908?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/2232660346839882908/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=2232660346839882908&amp;isPopup=true' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2232660346839882908'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2232660346839882908'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2009/06/los-ninos-buenos.html' title='Los niños buenos'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjkG2Szmg7I/AAAAAAAAAxY/_vGkMxHgj1E/s72-c/img002.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-7075632850346600119</id><published>2009-06-13T01:40:00.014+02:00</published><updated>2010-11-10T19:13:58.979+01:00</updated><title type='text'>Respeto</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjL32TiwolI/AAAAAAAAAxQ/8Z4i6wXrNfc/s1600-h/468_shiva1.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5346608219973263954" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjL32TiwolI/AAAAAAAAAxQ/8Z4i6wXrNfc/s320/468_shiva1.jpg" style="cursor: pointer; height: 320px; width: 266px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Lord Shiva.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;Siempre que alguien me dice, triste o indignado, refiriéndose a otra persona: "¡No entiendo nada!", le digo que sí lo entiende, que en el fondo de sí mismo lo entiende, y que si conscientemente aún no es así, seguro que con un pequeño esfuerzo es capaz de hacerlo, si quiere hacerlo, si de verdad le importa. Decir que no entiendes una actitud o una forma de actuar es una reacción altiva ante ello. Así uno se siente superior moralmente y, quizás sin darse cuenta, convierte aquello que dice no entender en algo que no merece la pena saber. Tal vez entenderlo le haría sufrir aún más, o tal vez le haría replantearse su propia visión del mundo, o se daría cuanta de que lo que dice no entender también forma parte de sí mismo. Porque decir enfadados que no entendemos algo es defendersnos ante ello, despreciar, considerar absurdo aquello que no se corresponde o no queremos que se corresponda con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fe es un requisito fundamental para que el milagro se produzca. Pero no sólo la fe da resultado. Como decían los antiguos alquimistas: Si no tienes fe, imítala. El entendimiento funciona igual. Si de verdad sientes no entenderlo, imita ese entendimiento, imagina cómo sería si lo entendieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando escribí acerca del salto cuántico psicológico algunas personas reaccionaron incómodas según me han dicho. Sumidas en un proceso en el que confiaban, no querían pensar que estaban perdiendo el tiempo. Y es que muy a menudo cometemos el error de tomar la parte por el todo, creer que la exposición de una posibilidad desvaloriza las posibilidades ya conocidas. Cuando lo único que hace es enrriquecer las respuestas y disolver prejuicios, creando nuevas formas de pensar lo que nos pasa.  Alguien a quien amo me dijo: "A mí los procesos me funcionan". Y claro que funcionan. Llevan funcionando desde que el ser humano comenzó a contar historias. La toma repentina de consciencia, el salto cuántico, siempre está disponible. También puede suceder, lo decidamos o no, en cualquier parte del proceso. Y creía importante exponer cómo funciona y cómo provocarlo incluso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, si amamos a alguien, no le empujaremos a seguir un determinado camino, ni le daremos consejos al respecto. Ambos son intentos de tomar el poder. Sólo podemos ayudar a esa persona a que encuentre su propia forma de resolver lo que sienta que debe resolver. Y si ya ha escogido la forma de hacerlo, sólo podemos respetar y favorecer ese camino. Por mucho que nos pese. Por poco que nos convenga. Si esa persona lo ha elegido entonces es lo "mejor" para ella. Suceda lo que suceda. Lleve a donde le lleve. Esa persona a la que amo, por ejemplo, honesta, valiente, se ha arriesgado a cuanto pueda suceder en su vida y en mi vida. Pero está siguiendo su voz interior, y eso me hace amarla aún más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay determinadas cosas que me suelen preguntar muy a menudo:&lt;br /&gt;¿Qué hago? Aprende a tomar tu propia decisión.&lt;br /&gt;¿Qué es lo correcto? No existe lo "correcto". Existe lo auténtico, que siempre es "correcto". Lo que deseas profundamente. Sólo tú, manifestándote tal cuál eres en ese preciso instante. Escúchate y actúa.&lt;br /&gt;¿Pero qué debo hacer? Deberías des-hacerte de una vez por todas de cualquier "debería". Uno sólo puede hacer lo justo cuando es fruto del deseo y no de ninguna norma autoimpuesta. Lo que piensen de ti quienes te miran no tiene nada que ver contigo. Son sólo ellos, pensando.&lt;br /&gt;¿Cómo lo hago? Sea lo que sea lo que has decidido... empieza a hacerlo, y el empezar te irá des-cubriendo el cómo. O quizás sólo entiendas ese cómo cuando todo termine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto todas estas respuestas me las doy a mí  mismo primero. Como decía Richard Bach: "Enseñas mejor lo que más necesitas aprender". Y recuerda siempre que eres libre en cualquier momento de cambiar de camino, de acelerar el proceso, o de dar un salto cuántico. Eres el autor de la historia, además del protagonista. Eres el amo y no el esclavo. Existe un sólo proceso ingobernable e inevitable. No sabemos donde vamos, pero vamos. Ese misterio... Todo lo demás está a tu disposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y si eliges un proceso... disfruta de él. Y si otro lo elige ayúdale a que lo realice. Al respetar el proceso de quien amas puedes encontrar, como un regalo que esa persona te hiciese sin darse cuenta, un proceso propio que habías enterrado. Y aquí me veo. He elegido un proceso, vivir una historia que había escrito hace tiempo y que quiero terminar. Sé cómo acaba en parte, pero quiero que mi cerebro entienda que soy capaz de vivir esa aventura, que puedo. Siento con todo mi ser que necesito vivirla. Y no quiero que mi consciencia sea una excusa para no actuar. ¿Cómo no entenderte?&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-7075632850346600119?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/7075632850346600119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=7075632850346600119&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/7075632850346600119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/7075632850346600119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2009/06/respeto.html' title='Respeto'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SjL32TiwolI/AAAAAAAAAxQ/8Z4i6wXrNfc/s72-c/468_shiva1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-2543827783778991148</id><published>2009-05-27T00:43:00.031+02:00</published><updated>2010-11-10T19:14:13.642+01:00</updated><title type='text'>La eterna respuesta</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sh7MbmRyrDI/AAAAAAAAAwI/IIdlwmY1OMs/s1600-h/apollinaire3.jpg.jpeg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" style="font-family: courier new;"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340930982611692594" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sh7MbmRyrDI/AAAAAAAAAwI/IIdlwmY1OMs/s400/apollinaire3.jpg.jpeg" style="cursor: pointer; display: block; height: 400px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 266px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Mirada de Apollinaire.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;El buscador se esconde a sí mismo lo que busca. Al entender la felicidad, la plenitud, como un fín vital, inconscientemente uno se la niega para poder seguir disfrutando del viaje, del "proceso". En el fondo existe una angustia ante la dicha, que es la angustia ante la muerte. En dos sentidos:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;La dicha supone una disolución del ego en el misterio, un abandonar las riendas conceptuales, y eso es vivido como una muerte. Creo no poder abandonarme a la felicidad que soy sin saber quién y a qué se abandona. Como todo vértigo... parte de un deseo de controlar lo incontrolable, y de un intenso deseo hacia aquello que no se controla. Como en ese bello poema de Apollinaire:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="color: silver; font-family: courier new; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Acercaos al borde, les dijo.&lt;br /&gt;Tenemos miedo, respondieron.&lt;br /&gt;Acercaos al borde, les dijo.&lt;br /&gt;Se acercaron, él los empujó…&lt;br /&gt;y salieron volando.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;Y por otra parte, si mi objetivo en la vida es "ser féliz" entonces, si me siento féliz, mi vida está ya cumplida. Ya sólo queda morir, piensa mi inconsciente, porque cree que no encontraría nada más elevado que le impulsara hacia delante. ¿Qué hay más allá de la felicidad? Y sin embargo la felicidad es sólo el principio, el requisito indispensable para empezar a vivir. Así la humanidad aún no está viva. Aún es un gusano que se retuerce tontamente, da rodeos, aplazando el gozo del vuelo con todo tipo de autosabotajes. Con las puertas abiertas de par en par gritan pidiendo libertad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Esa masa informe de los llamados "libros de auto-ayuda" cada vez ocupa más estantes en las librerías. Se comercia con técnicas innumerables para alcanzar la felicidad, cuando la felicidad no es algo que se pueda alcanzar. No está en otra parte distinta a la que ahora mismo estás. Es lo que eres allá donde vayas, seas quien seas. La decisión firme y profunda de aceptar esto como verdad lo convierte automáticamente en verdad, y te hace descubrir la felicidad. Te hace des-cubrirte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Todo método nace en el intelecto, y el intelecto es, precisamente, el problema en este caso. Muchas personas me piden una y otra vez que les recomiende libros o terapias que puedan ayudarles. Cuando esto se repite siempre les contesto lo mismo: Lo que te recomiendo es que no leas absolutamente nada, y que no vayas a ninguna terapia. Haz algo muy sencillo con todo ese tiempo y dinero: Empléalo en hacer lo que más te apasiona hacer, o aquello que siempre has querido hacer y nunca has hecho. Y estarás contigo. O mejor aún: No hagas absolutamente nada. Y te darás de bruces contigo. Los libros y cualquier otra experiencia son espejos, pero si los tomas como si contubieran algo que a ti te falta, si crees que la solución está en alguna parte fuera de ti, entonces jamás la hallarás.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Si quieres ser feliz de una vez por todas puedes darte cuenta de que estás vivo ahora, que puedes leer esto e, incluso, ponerlo en duda. Pero puedes hacerlo porque estás vivo. Los programas enfermos que han implantado en ti te llevarán, seguramente, a decir con incredulidad que no es tan fácil, sin saber siquiera de qué estás hablando, sin pararte de verdad, con todo tu corazón, a observar el milagro que eres, el milagro de que seas precisamente de la forma en que eres. Ser feliz es muy fácil. Quizás lo más fácil que un ser humano puede hacer. Te lo aseguro. Al menos más fácil que colgar unos toalleros, o quitar el plástico de un CD recién comprado. No hacen falta libros ni terapias. Sólo dejar de comparar. El único impedimento son tus propias creencias sobre lo que es fácil, sobre lo que significa que algo sea fácil. ¿Cuánto tiempo más vas a sostener tales creencias? ¿Cuánto tiempo más vas a estar recordando, regodeándote en aquel daño que sentías que te hacían, o en aquel accidente, o en aquella pérdida, para tener la excusa que te permita perpetuar tu identidad de víctima? ¿Cuánto tiempo más vas a hacértelo complicado, vas a inventar todos esos problemas para poder tener siempre algo pendiente de resolver? ¿A qué tienes miedo? Como dice Krishnamurti: "&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;¿A equivocarte? B&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;ueno... Tu vida, ahora mismo, es un completo error". Puedes abrir la puerta cuando quieras. Sólo alargando la mano. Y enmendar ese error, suceda lo que suceda.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Cuando uno no está dispuesto a borrar sus creencias, o a reemplazarlas por otras que le sean más útiles, que le hagan la vida más agradable, aquello que desea profundamente se aplaza de forma compulsiva. Para ello se utilizan tres técnicas principales, reforzadas constantemente por el miedo de "los otros", en cada conversación, en cada forma de vivir, en cada encuentro:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;1. Convertir lo deseado en una utopía. Es decir, definirlo como algo imposible. Simplemente un ideal "bonito". De tal forma que no se pueda hablar de ello en serio sin que nos parezca cursi, romántico, o un cuento de hadas para niños y niñas tontas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;2. Darse a sí mismo un premio de consolación. Asumir, por ejemplo, que la felicidad no existe, que sólo existen "instantes de felicidad". Confundiendo así la felicidad con un estado de ánimo. La ciencia, ahora muy entregada al estudio de aquello que nos hace felices, afirma que la felicidad constante no existe; pero a mi entender ellos están enfocándose, según las encuestas que he leído, en lo que podríamos llamar "alegría" o "bienestar". Sin embargo la felicidad, lo que "yo" entiendo como tal, cuando se des-cubre ya no tiene vuelta atrás. Es para siempre o no es. Uno no puede ver lo que hay detrás de la puerta y fingir que no lo ha visto.     Y esta visión profunda está más allá de todo estado de ánimo, y a la vez es compatible con cualquiera.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;3. Relacionar lo deseado con una respuesta. Se inventa una incógnita, una pregunta que es necesario responder para acceder a ello. ¿Quién soy?, por ejemplo. ¡Para ser feliz antes debo saber quién soy "yo"! Y como esto es imposible de saber... ahí tenemos la excusa infalible para no ser felices.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;¿Quién soy "yo"? ¿Quién eres "tú"? Muchos místicos y gurús afirman que esta es la pregunta más importante que uno puede hacerse. Y "yo" digo que es la pregunta más tonta. La identidad es sólo una ilusión creada en nuestro cerebro. Y nuestro cerebro está cambiando constantemente. La verdad es distinta a cada instante. Es cierto que es importante y apasionante eso que llamamos "auto-conocimiento", siempre y cuando entendamos que lo único que es posible conocer es cómo, más o menos, opera ese cambio en cada uno de nosotros, para así favorecerlo en un sentido que sintamos bello y positivo. Para así dirigir la eterna construcción de nuestra alma. Decir que me conozco  es aprisionarme. Decir que te conozco es faltarte al respeto. Alejandro Jodorowsky siempre lo ha expresado de forma justa y plena para mí: "No puedo saber quién eres tú. No puedo saber quién soy yo. Pero puedo conocer nuestra relación". Lo que tú y yo construímos... ¿Es sano? ¿Es bello para nosotros? Esto es lo único importante. Sin conceptos. El hecho. Desnudo. Lo que es. Lo que sea bueno para nosotros es bueno para el mundo. No podemos saberlo. Sólo podemos sentirlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Y si en vez de preguntar "quién" preguntas "qué" soy "yo", entonces te diría que esa respuesta no existe. Eres lo que todos somos. Y eso que todos somos es innombrable, inabarcable, inconcebible. Así que no pierdas el tiempo. Lo experimentarás cuando sientas la felicidad que habita en ti desde que naciste. Y no podrás hablar de ello.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Según mi sentir, si puede servirte de algo, sólo existe una pregunta útil al respecto: ¿Qué no soy "yo"? No sabes qué te gusta, pero sabes lo que no te gusta. ¡No hagas lo que no te gusta ahora! Lo que te gusta es cambiante. Déjate libertad. No te limites. No te definas. Porque, para empezar, "tú" no eres ni siquiera ese "yo". Gurdjieff afirmaba que no nacíamos con alma, que muy pocas personas lograban construirse una. Eres el creador de tu alma. No hay nada que "tú" no seas. Todo cuanto puedas imaginar sólo está en un lugar: en tí. Infinitas posibilidades. Elige. No busques. Encuentra. Crea. Picasso dijo: "Yo no busco. Encuentro". Mi mayor dicha es poder decir hoy: Al fin no sé quién soy. Qué maravilla. Qué libertad. Qué tranquilidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-2543827783778991148?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/2543827783778991148/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=2543827783778991148&amp;isPopup=true' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2543827783778991148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2543827783778991148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2009/05/la-eterna-respuesta.html' title='La eterna respuesta'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sh7MbmRyrDI/AAAAAAAAAwI/IIdlwmY1OMs/s72-c/apollinaire3.jpg.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-4908674325870649157</id><published>2009-05-18T16:46:00.011+02:00</published><updated>2010-11-10T19:14:33.926+01:00</updated><title type='text'>La celda inexistente</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/ShGFN9glsXI/AAAAAAAAAvw/c3_EtWVnUDk/s1600-h/417px-william-adolphe_bouguereau_1825-1905_-_a_young_girl_defending_herself_against_eros_1880.jpg.jpeg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337193508306792818" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/ShGFN9glsXI/AAAAAAAAAvw/c3_EtWVnUDk/s320/417px-william-adolphe_bouguereau_1825-1905_-_a_young_girl_defending_herself_against_eros_1880.jpg.jpeg" style="cursor: pointer; display: block; height: 320px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 222px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;Mujer jóven defendiéndose de Eros&lt;/i&gt;, de William Adolphe Bouguereau.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Nos hemos encerrado en el neocortex. Esa poderosa capa del cerebro que el ser humano ha desarrollado nos ha arropado demasiado, y nos ha hecho creer que era un fin en sí misma y no parte de una evolución imparable. Aún seguimos utilizándola como un juez de nuestras percepciones y emociones, y no como un peldaño hacia niveles superiores de consciencia, no como una puerta para una expansión aún más rápida. No sabemos utilizar la razón a nuestro favor, y nos convertimos en mendigos, en siervos de ella. Servidumbre absurda siempre. El amo inconsciente se vuelve esclavo de su esclavo, depende de él.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Cuando dejamos que el intelecto nos domine no puede producirse la magia, el milagro. Lo inconcebible es dejado fuera de nuestra "realidad", y lo convertimos en algo inexistente para nosotros, algo que tememos porque ataca directamente a nuestro afán de control. Un control en el que necesitamos creer para no tener miedo. No dejamos que aquello que no entendemos nos viva por completo, y para ello lo ridiculizamos o lo miramos con superioridad para no sentirnos pequeñitos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;El ser humano piensa para creer que está protegido ante el misterio, algo imposible siempre. Así el intelecto se convierte en una barrera, en la muralla de un castillo, en una defensa. Y como siempre sucede: la propia defensa genera el miedo y el ataque. Creamos una coraza de sensatez, y esa coraza misma es la que se rebela contra nosotros y nos hiere. "¿Qué es el amor, maestro? Es la ausencia de miedo. ¿Y a qué tenemos miedo? Al amor". Por no querer sufir sufrimos aún más, negándonos la vida tal y como se presenta a cada instante, negándonos la entraga completa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;El corazón no se equivoca nunca. Esto no es una conclusión. Es una decisión. Lo vivido debía ser vivido, y debía ser vivido por la sencilla razón de que nada sucede en tu vida que tú no hayas creado, que no hayas invocado profundamente. Y uno crea lo que en ese momento necesita experimentar. Ignorar el impulso del corazón, analizarlo, es esconderse de la propia luz. Creemos impedir que el "exterior" nos agreda, y lo que impedimos es que "el interior" se manifieste, se dé. En ese sentido, entiendo, es en el que Antonio Blay afirmaba que "pensar es un retraso mental".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Cuando el ego mental nos domina, cualquier necesidad, deseo, o sentimiento, es racionalizado y disecado. La razón se convierte en un campo de exterminio. La ilusoria seguridad, el ilusorio entendimiento, atraen todo lo espontáneo y lo destruye. El intelecto sólo es útil cuando uno es capaz de domarlo y ponerlo a su servicio, y es capaz de elegir cuándo utilizarlo y cuándo no. Si uno se identifica con él se siente incapaz de decidir, porque este es el que le da la sensación de identidad. Y entonces.... Sientes una "necesidad" que no sabes satisfacer y la analizas hasta convencerte de que no es tal "necesidad", de que tu cuerpo no grita entero por ello. Deseas algo con todo tu alma y lo analizas hasta que encuentras una "razón" absurda para ese deseo y lo desprecias. Quieres crear algo y lo piensas tanto, tanto, tanto, que te sientes incapaz de alcanzar tu imágen mental de ello, y aparece entonces la ridícula idea del "fracaso". Tienes un sentimento bello, nuevo, profundo y, al no encajar en tu costumbre, en tu idea del mundo, en tus planes, lo analizas hasta generar la duda en ti y repetirte que quizás no sientes lo que no puedes evitar sentir, lo que nunca podrás evitar sentir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Es decir: Si en vez de utilizarlo sólo cuando nos sea útil, dejamos que el intelecto se haga cargo de nuestra "realidad", que sea él quien decida qué es "verdad", entonces nuestro estilo de vida, nuestro trabajo, nuestras relaciones... se vuelven rígidos, nuestra sexualidad y nuestra creatividad se bloquean, y nuestras emociones, al negarse o aplazarse, se infantilizan.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Han des-cubierto que un instante antes de que creamos tomar la decisión consciente de realizar algo, el cerebro ya ha mandado la orden de realizarlo al órgano correspondiente. Nuestro subconsciente toma la decisión antes de que nosotros sintamos que la estamos tomando. También se ha comprobado repetidas veces que a la hora de tomar decisiones sobre una materia determinada, el índice de aciertos es similar entre personas que no "saben" nada de dicha materia y entre supuestos "expertos", cuando no es ligeramente superior entre las personas que no "saben" nada. Lo que indica, en mi opinión, que la sabiduría no tiene nada que ver con el conocimiento, y que incluso a veces ambas cosas son contrarias. La sabiduría es consustancial a lo que somos, y es tapada y olvidada por ese desastre que llamamos "educación". El conocimiento es prestado, adquirido como una herramienta que nos hace sentir seguros, que nos da la ilusión de "entender". No somos capaces de aceptar el sencillo misterio de nuestro saber, y creemos necesitar de méritos, procesos, y dificultades para dar valor a las decisiones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;En toda encrucijada, "grande" o "pequeña", si uno presta atención, siempre existe una intuición pura, primaria, un impulso que nace en nosotros; y después un sinfín de juicios acerca de ese impulso. Nace un sentimiento inesperado, repentino, y después un ejército de razonamientos intentando contenerlo. La decisión ya ha sido tomada desde el principio. Toda reflexión es una pérdida de "tiempo". Al final la única decisión es entre el disfrute del presente, entre la alegría, y esas voces interiores que nos introdujeron de pequeños y nos hablan de deber, de qué es lo correcto, de qué es lo que uno tiene que hacer para pertenecer al rebaño. Como escribió Hölderlin: "El hombre es Dios cuando sueña, y un mendigo cuando reflexiona".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Pero el intelecto tampoco es un enemigo. "Yo" utilizo mi intelecto para escribir todo cuanto acabo de escribir, por ejemplo. Y para decir esto: Un mago, un alquimista, un chamán, acepta ser poseído por el misterio, y sabe que su absoluta falta de control es su poder más contundente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/ShV0HORZZSI/AAAAAAAAAwA/qFIzfuhp2Qo/s1600-h/erosrescataapsique.jpg.jpeg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338300600756561186" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/ShV0HORZZSI/AAAAAAAAAwA/qFIzfuhp2Qo/s320/erosrescataapsique.jpg.jpeg" style="cursor: pointer; display: block; height: 320px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 169px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;El rapto de Psique&lt;/i&gt;, de William Adolphe Bouguereau.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-4908674325870649157?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/4908674325870649157/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=4908674325870649157&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4908674325870649157'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4908674325870649157'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2009/05/la-celda-inexistente.html' title='La celda inexistente'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/ShGFN9glsXI/AAAAAAAAAvw/c3_EtWVnUDk/s72-c/417px-william-adolphe_bouguereau_1825-1905_-_a_young_girl_defending_herself_against_eros_1880.jpg.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-3709502741893148603</id><published>2009-05-09T23:14:00.011+02:00</published><updated>2010-11-10T19:14:47.541+01:00</updated><title type='text'>El arte de la paz</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SgYaHrtZrsI/AAAAAAAAAvg/t5knMSM7wBM/s1600-h/Little+Buddha+DVD2.jpg.jpeg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5333979527961489090" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SgYaHrtZrsI/AAAAAAAAAvg/t5knMSM7wBM/s320/Little+Buddha+DVD2.jpg.jpeg" style="cursor: pointer; display: block; height: 240px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Fotograma de Pequeño Buda, de Bernardo Bertolucci.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Todos los conflictos del mundo se basan en un error esencial que el ser humano suele cometer, un delirio muy extendido: Creer que el mundo es lo que uno cree que es. Pensar que la percepción personal del mundo puede ser objetiva de alguna manera. Si los seres humanos aprendieran a ser conscientes de este sencillo error... tengo la convicción de que viviríamos en paz.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Sin ser conscientes de la Unidad que todos conformamos, sin sentir que somos todo cuanto existe, solemos reducirnos a la personalidad que nos han ido endilgando poco a poco, y con la cual nos acabamos identificando y definiendo. Y al definirse uno a sí mismo, al creer que se conoce, se produce la separación en la mente. Aparecen entonces el "tú" y el "yo" como verdades, y se hace posible el enfrentamiento.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Creemos vivir una sola vida cuando estamos viviendo todas las vidas que existen, que existieron, y que existirán. Y en base a esa raquítica "experiencia personal" creamos modelos del mundo, prejuicios, y tratamos con el mundo a través de ellos. Así no sólo perpetuamos "nuestra" visión, reforzando esas conexiones neuronales con una inaudita fuerza de voluntad, sino que literalmente creamos el mundo en esa dirección.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Existen experimentos que demuestran cómo al tener una idea preconcebida de alguien, inconscientemente, construímos nuestra relación con esa persona para demostrar nuestra expectativa. Y acabamos provocando que esa persona se comporte con nosotros de forma que podamos tener "razón". Por ejemplo: En un colegio reunieron a un grupo de profesores y les anunciaron que iban a realizar tests de inteligencia a todos los alumnos. Después comunicaron los resultados sólo a los profesores: Tres de los alumnos eran superdotados, y se esperaba de ellos un rendimiento mucho mayor que el del resto. Después de un año, efectivamente, esos tres alumnos despuntaban del resto en sus resultados. Hasta ahí todo parece lógico. Lo extraordinario es que, en realidad, no habían hecho nunca test alguno, y que los tres niños habían sido elegido al azar. Se estudiaron minuciosamente las clases, grabadas en video, y los investigadores pudieron observar cómo, de forma inconsciente, mediante la forma de tratarlos, los profesores llevaban a esos alumnos a extraer de sí mismos el máximo de sus potencialidades.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Es decir, y espero expresarlo claramente: Tu opinión del mundo no es sólo una opinión, sino que construye el mundo. Si piensas que alguien es tonto le estarás con-virtiendo en un tonto. Al menos contigo. Al menos ante ti. Al menos para ti. Si piensas que es sabio le estarás dando sabiduría. Eres libre de pensar lo que quieras, pero sé consciente de que tu pensamiento no es  inocuo ni irrelevante, sino decisivo y creador. Nada es sólo un comentario. Nada es sólo una forma de hablar. Nada es sólo una opinión. Nada es sólo algo que se te ha pasado por la cabeza. Eres responsable. A cada instante lo eres, aunque no quieras serlo. Eso te convirte en Dios. ¿Te cuesta aceptarlo? ¿Te cuesta escucharlo sin sentir el impulso de ridiculizarlo? No te enseñaron a reconocer lo que eres. Te educaron para olvidar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Sin embargo tú puedes educarte a ti mismo. Tú puedes crearte a ti mismo. Tú puedes recordar. Sólo tienes que darte cuenta de que absolutamente todo es ilusión. Y de que puedes crear la ilusión más bella que sepas crear. Si no te sientes capaz de aceptarlo intelectualmente, o si no lo sientes, o si no tienes la experiencia, puedes realizar milagros sólo actuando como si fuese verdad para ti.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-3709502741893148603?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/3709502741893148603/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=3709502741893148603&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3709502741893148603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3709502741893148603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2009/05/el-arte-de-la-paz.html' title='El arte de la paz'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SgYaHrtZrsI/AAAAAAAAAvg/t5knMSM7wBM/s72-c/Little+Buddha+DVD2.jpg.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-8408190932784101134</id><published>2009-04-30T18:34:00.015+02:00</published><updated>2010-11-10T19:15:01.639+01:00</updated><title type='text'>En este preciso instante</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sf49e9O6-XI/AAAAAAAAAvQ/7-IusycXh7U/s1600-h/zz41eea3f2.jpg.jpeg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5331766610895763826" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sf49e9O6-XI/AAAAAAAAAvQ/7-IusycXh7U/s400/zz41eea3f2.jpg.jpeg" style="cursor: pointer; display: block; height: 209px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Primera filmación de un electrón en movimiento.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Uno siempre ha llegado allí donde desea llegar. No hay metas. No hay caminos. No hay méritos. Hemos creado una cultura, transmitida una y otra vez de padres a hijos, que da valor al sufrimiento, al esfuerzo, a lo difícil de conseguir. Y esa forma de vivir se ha trasladado también a lo psicológico. Sin embargo la necesidad de un proceso es sólo una creencia, un programa que el ser humano ha ido reforzando a lo largo del "tiempo". El psicoanálisis y otras terapias basadas en largos trabajos nacen a partir de esa creencia y después, conscientemente o no, se aprovechan de ella. Sin embargo, "corto" o "largo", no es necesario proceso alguno para sanar, o para convertirse en quien uno quiera convertirse, o para sentir de otra manera que nos haga menos daño, o para desahacer lazos enfermos y cerrar una herida.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;En esta dimensión que llamamos "física" existen "metas" que aún creemos imposibles de alcanzar sin seguir un proceso. Sin embargo suceden cosas maravillosas: Hay casos de personas que, en estado de trance, tocan de forma virtuosa instrumentos que jamás habían tocado, incluso sin haber estudiado antes ningún otro instrumento; o que hablan lenguas que ni siquiera conocían; o que son capaces de pintar rápidamente un cuadro como el mísmisimo Van Gogh sin que ningún "experto" sea capaz de detectar la diferencia. También ha sucedido que personas de una masa muscular normal, en un accidente de tráfico, por ejemplo, al ver que un ser querido se hallaba atrapado, han desarrollado en un segundo la fuerza necesaria para levantar el coche sólos, una fuerza que sólo hubiese sido posible desarrollar tras duros meses de entrenamiento. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Utilizamos una mínima parte de nuestro cerebro. Y todos estos casos parecen indicarnos algunas puertas secretas que esperan en nuestro "interior" a que sepamos abrirlas a voluntad. Quizás cada cerebro se halle conectado con una mente colectiva y unitaria, y entonces cada persona lleve consigo, sin saberlo, toda la experiencia de la humanidad entera, y todos sepamos hacer todo lo que cualquiera haya hecho antes. Quizás un día podamos introducir, o des-cubrir en nosotros, un programa para convertirnos en expertos de cualquier actividad en un sólo instante. Sin embargo el proceso de aprendizaje de algo que nos interesa y nos divierte puede ser un camino placentero, un viaje interminable de autoconocimiento. Pero cuando hay algo que queremos cambiar, que nos hace sentir mal, o algo a lo que queremos llegar para poder vivir lo que deseamos vivir porque no nos creemos preparados... entonces el proceso es sólo una creencia que estorba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Si crees en la necesidad de los procesos... los tendrás. Y te crearás procesos tanto más largos como importante y decisivo sientas lo que quieres lograr. Porque si accedieras a ello ahora mismo no te percatarías, o lo creerías falso y precipitado, o lo taparías con razonamientos lógicos. No. Si crees en el proceso no aceptarás en ti nada que no hayas logrado con "tiempo".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Los científicos parecieron sorprenderse cuando se percataron de que el electrón saltaba de un nivel de energía a otro de forma instantanea, de forma discontinua. Es decir: sin recorrido. A esto es a lo que se llama "salto cuántico". Se sorprendieron aún más cuando asistieron a cómo el electrón podía hallarse en dos sitios a la vez. No se trata de dos electrones idénticos, ni de una proyección, no, se trata del mismo electrón. ¡En dos sitios a la vez! Y lo que más pareció sorprenderles, y que cambió la ciencia para siempre, es que las creencias e ideas del observador afectaban al modo en que las partículas se comportaban.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Cuando quieres sentirte de una determinada manera, por ejemplo, no se trata de llegar a un estado idoneo para ello, ni de seguir un proceso de limpieza o duelo. Se trata, simplemente, de cambiar el punto de vista sobre ti mismo y sobre la "realidad" que estás creando en ese momento. Se trata de dar un salto cuántico en tu percepción. Para ello sólo tienes que tomar consciencia de que tú no eres quien va de un punto a otro. Tú, si al pensarlo prestas atención, eres quien ve ese proceso que quiere seguir. Ves el punto en el que crees estar y el punto al que quieres llegar (y en el que crees no estar ahora). Eres el observador. Si no fueses el observador no podrías identificar ningún proceso a seguir. Lo eres. Ves ambos puntos a la vez. Estás en ambos puntos a la vez. En el inicio y en la meta. Lo que crees futuro es presente. Si eres consciente de ser el observador entonces puedes decidir dónde ubicarte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Existe ya, aquí, una realidad en la que eres quien deseas ser, una realidad en la que has dejado de luchar y temer, una realidad en la que eres invulnerable, una realidad en la que estás preparado para cualquier cosa, una realidad en la que tu herida ya está cerrada, e incluso una realidad en la que esa herida ni siquiera existe ni existió. Y esa realidad puedes elegirla ahora mismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Un periodista le preguntó a Osho: "¿Quién es usted?". Él contestó que era simplemente un ser humano como cualquier otro. El entrevistador le dijo que no exactamente. Osho, ríendo, contestó que era cierto: "Yo estoy iluminado y tú no -dijo con aparente arrogancia- . Pero es una diferencia muy pequeña. De hecho, tú puedes iluminarte en este preciso instante. Si quieres".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;De hecho ya estás iluminado.&lt;br /&gt;Si quieres.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-8408190932784101134?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/8408190932784101134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=8408190932784101134&amp;isPopup=true' title='26 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8408190932784101134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8408190932784101134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2009/04/en-este-preciso-instante.html' title='En este preciso instante'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/Sf49e9O6-XI/AAAAAAAAAvQ/7-IusycXh7U/s72-c/zz41eea3f2.jpg.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-1620019860802083463</id><published>2009-04-26T04:11:00.010+02:00</published><updated>2010-11-10T19:46:13.247+01:00</updated><title type='text'>Cuando duele</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Dolor. Mucho dolor. Como decía el maestro zen: "Cuando duele, duele". No me apetecía dormir. Quería enfrentarme a todo este dolor. No hay esperanza. No hay expectativa. No hay pócima que lo remedie, porque no es algo a remediar. Eso es lo maravilloso del dolor. Uno no tiene que buscar soluciones. Uno no puede rebelarse sin sentirlo aún más hiriente, no puede luchar contra él sin volverle más y más poderoso. Toda energía empleada en tapar el dolor se vuelve contra quien la emplea. Al huir de él te aferras a él, convirtiéndolo en algo mudo y profundo. Uno sólo puede invitarle a pasar, tratarle como al mejor de los huéspedes, y despedirlo agradecido cuando decida marcharse; porque sólo entonces habrá cumplido su función, la sepamos sentir o no. El mayor acto alquímico frente al dolor, la forma más rápida de transformarlo en luz, es aceptarlo plenamente, saber danzar y colaborar con lo inevitable. Cuando duele, duele. Sin explicaciones. Sin conclusiones. Sin culpables. Sin consuelos. Ese es, misteriosamente, el final del dolor.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-1620019860802083463?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/1620019860802083463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=1620019860802083463&amp;isPopup=true' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/1620019860802083463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/1620019860802083463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2009/04/cuando-duele.html' title='Cuando duele'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-880580172473472203</id><published>2009-02-24T13:15:00.026+01:00</published><updated>2011-06-13T21:10:45.725+02:00</updated><title type='text'>Elogio de la desesperanza</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-EYLdJ4ASokk/TfZgi_GYreI/AAAAAAAAA-c/b7XGs9HzqTY/s1600/alex+grey4.jpeg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="400" src="http://4.bp.blogspot.com/-EYLdJ4ASokk/TfZgi_GYreI/AAAAAAAAA-c/b7XGs9HzqTY/s400/alex+grey4.jpeg" width="300" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: 'courier new';"&gt;©Alex Grey&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Nos han hecho creer que la esperanza es lo último que uno debe perder. Y así nos mantenemos víctimas pasivas, cuya única salida es la queja y la indignación, mientras seguimos esperando que el mundo sea lo que queremos que sea. Y sin embargo la esperanza es lo primero que uno debe perder para empezar a aceptar la propia responsabilidad. Quien espera se duerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si estabáis esperando que escribiera algo nuevo, mal hecho. Lo estoy haciendo, pero podría no haberlo hecho. Podría haber muerto, o haber decidido no escribir más, o no escribir nunca más en este blog. No estoy aquí para cumplir las expectativas de nadie. Estoy aquí. Pero estoy empezando. No soy ya el mismo que escribió todo lo anterior. Así que... ¿a quién esperabáis? Yo no os espero nunca. Gozo con vosotros cuando estáis, cuando decidís estar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Si quedo con alguien que se retrasa ya jamás lo entiendo como una pérdida de tiempo, sino como un tiempo que la persona me regala, sin saberlo, para poder recibir una idea. Alguna de las entradas de este blog me fueron reveladas mientras esperaba a alguien. Siempre tengo dos opciones: Irme, o transformar la espera en una idea, en una oportunidad para enfrentarme a ese "yo" que espera. Y así dejo de esperar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, en una relación, te piden que esperes. Jamás lo hago. Me gusta vivir lo que siento cuando lo siento. Hasta el final, si lo hay. Con todas las consecuencias. Porque el futuro no existe. Quien te pide paciencia te pide que te apartes ahora. Y el ahora es lo único que tenemos. Si nos encontramos... si nos apetece caminar juntos... lo hacemos. Si no es ahora... no es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras veces nos contamos a nosotros mismos que estamos esperando unas condiciones mejores, un momento ideal, haber "superado" ciertas cosas, estar "preparado", saber lo que uno "quiere". Nos contamos todo tipo de excusas para no hacer  lo que tememos hacer, que siempre es lo que más deseamos hacer. Y sin embargo la única forma de dejar de temerlo es hacerlo. La única forma de aprender algo es aprendiéndolo. Es el saber el que crea aquello que se sabe. Se trata de atreverte a saberlo. No hay proceso. No hay tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaba muchos días sin escribir, sin hacer muchas cosas, demasiadas, porque esperaba unas condiciones determinadas para hacerlas. Esperaba que terminaran las obras de mi casa, tener todo limpio y ordenado, poder elegir mi horario, por ejemplo, minucias leídas desde fuera, lo sé. Aunque... ¿qué no lo es? ¿La muerte? ¿Una guerra? ¿Una enfermedad? ¿Una catástrofe? Minucias vistas desde el espacio exterior. Y siempre puedes decidir adoptar el punto de vista de una estrella, con-vertirte en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ahora sé por qué las obras se han &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;eternizado misteriosamente, como si se tratara de un mal de ojo, más allá de lo que unas obras se suelen retrasar. Mucho más allá. Creedme. Mezclado todo con tormentas emocionales, cansancio, tristeza, enfados... El universo quería que aprendiera esto que ahora escribo, que creía saber y no vivía por completo: Nunca hay un tiempo mejor para realizarse. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Así que comienzo a escribir con mi casa aún en obras, con todo desordenado y sucio. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ya no pondré de excusa ninguna circunstancia. Ser un cobarde, andarme con rodeos, ceder el poder, no entra en mis planes. Si no hago lo que deseo hacer ahora, no lo haré nunca tal y como ahora lo deseo. Y... qué diablos. Esto es un paseo. Y pienso disfrutarlo. Pienso dejar que mi ser se manifieste, porque eso es lo que he venido a hacer, lo que he venido a ser. Quien inventa el obstáculo puede disolverlo. Y no estoy hablando de "producir", como me decían de pequeño. Estoy hablando de permitir que suceda a través de uno lo que clama por suceder. Sea lo que sea. El canto o el silencio. Y ahora tengo ganas de cantar. ¿Paseamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-880580172473472203?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/880580172473472203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=880580172473472203&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/880580172473472203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/880580172473472203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2009/02/espera.html' title='Elogio de la desesperanza'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-EYLdJ4ASokk/TfZgi_GYreI/AAAAAAAAA-c/b7XGs9HzqTY/s72-c/alex+grey4.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-28605622854977383</id><published>2008-11-05T02:43:00.028+01:00</published><updated>2010-11-10T19:15:51.868+01:00</updated><title type='text'>Nada suena igual</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SV2N5kaBN9I/AAAAAAAAArg/NvK7p9inpS4/s1600-h/243883123_1257916692.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5286537557767698386" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SV2N5kaBN9I/AAAAAAAAArg/NvK7p9inpS4/s320/243883123_1257916692.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 314px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 320px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Foto: ©Diane Arbus.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;Me equivoqué. El otro día hablando con un alma bella... me equivoqué. Dije algo que sí pensaba, es decir: algo que no sentía. Y como los puntos de vista sólo me parecen eso: puntos de vista... debo a ese alma, y a mí mismo, expandir ese punto, hacerlo más amplio y más acorde con lo que siento. Más generoso. Más consciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada más decirlo, y en parte gracias a la reacción de ella, me di cuenta del delirio. Ella creyó que, al rectificar, quería arreglarlo para quedar mejor. Pero C., si me estás oyendo, para mí no se trata nunca de eso. No temo quedar "mal". Lo creas o no, se trata de amor. Hace tiempo escuché a un escritor de historias para niños -siento no recordar su nombre- decir que su hijo no leía nunca sus libros. Hasta un día en el que, en una presentación, una niña se acercó para pedirle un autógrafo y decirle cuánto le gustaban sus historias. En ese momento él vio cómo su hijo, que se encontraba a su lado, miraba a aquella niña con devoción, enamorado. Al día siguiente el hijo comenzó a leer las historias del padre, y no paró hasta leerlas todas. "Al ver la reacción de mi hijo supe -dijo el escritor- lo que era el amor".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que dije fue que, una noche que me invitaron a un concierto de varios cantautores, casi todos me sonaban igual. Sólo una forma de hablar, pensaréis algunos. Pero lo cierto es que desde hace tiempo sé que nada es sólo una forma de hablar. Así que no seré yo quien se excuse tan burdamente. Al decir aquello... ella hizo un gesto de negación, como sintiendo dolor ante una injusticia. Y de inmediato sentí un impulso amoroso y, a través de ese gesto, me iluminé. Antes de eso, para mí, la mayor parte de los cantautores formaban una masa abstracta y aburrida, que no paraba de emitir reinvindicaciones sociales y males de amor, es decir: quejas y más quejas, cuando no simples chistes para bailar un poco y pasar el rato, y que apenas se interesaban por la música. Después de su gesto... el amor me hizo ver con claridad lo que había olvidado cuando empecé a fabricar en mi mente ese prejuicio, quién sabe cuándo. Y de repente me interesaron los individuos que había detrás de esa masa ilusoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tarot y trabajar de cara al público me ha ido des-velando el efecto de la presencia incondicional, me ha ido haciendo recordar a cada instante la maravilla de la individualidad. Cada uno de nosotros somos seres únicos, irrepetibles, irremplazables. La vida late en nosotros de formas asombrosas. Cada persona me asombra, me fascina, sea como sea, provoque lo que provoque en mí en un primer momento. Al dejar de juzgar... lo mejor de ellos se manifiesta ante mí. Y me siento profundamente agradecido por poder participar de cada encuentro con el corazón abierto. Si cada vez me gusta más estar vivo es, en parte, porque cada vez me gustan más las personas, y he aprendido a ver en cada una la luz que todos somos, a pesar de las apasionantes diferencias, de las infinitas máscaras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decido ahora iluminar con esta consciencia mis propios prejuicios. Vuelvo a aquel día, a aquel concierto. Me siento delante del escenario. Escucho uno a uno a todos ellos. Sin compararlos. Con todo mi corazón. Y cuando alguien canta al desamor, o protesta, me fijo en la forma irrepetible en que esa persona lo hace, en cómo alivia ese dolor por medio de una canción, y recuerdo todo el dolor que pude aliviar gracias a que un día lo expresé.  Y cuando alguien cuenta un "buen" o "mal" chiste cantando e incita a la juerga... me río, y bailo, y  me maravilla toda la energía que ese ser humano necesita expulsar, y en cómo lo hace creando una fiesta para los demás, sea como sea la forma en que sabe hacerlo en ese momento. Y recuerdo las veces en que sólo me apetece hacer "tonterías", las llaman.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así trasciendo mis gustos para poder prestar atención a la maravilla humana, a la expresión de cada ser. Si así lo sienten, así debe ser dicho a través de ellos lo que está siendo dicho. Y si yo estoy aquí, escuchándoles, y decido no marcharme, es porque aquello también debe ser escuchado a través de mí. Si así lo decido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me gustaría conocer personalmente a cada uno de ellos, como me gustaría conocer a cada persona que existe sobre este planeta. Entonces no salgo quejándome "yo" de aquel concierto, sino celebrando una fiesta en mi interior. Entonces siento que respeto el impulso que cada ser trae consigo, y lo celebro más allá de la forma que adquiera. Etonces, de alguna manera, me gusta también lo que no me gusta. ¿Acaso no tiene esto que ver con la paz mundial?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias C. por haber expandido mi amor sin darte cuenta. Ya me sucedió la primera vez que te vi. Al llegar a casa escuché todas tus canciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;a href="http://es.youtube.com/watch?v=-Emw6H5V9S4"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://es.youtube.com/watch?v=-Emw6H5V9S4"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://es.youtube.com/watch?v=-Emw6H5V9S4"&gt;&lt;/a&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;a href="http://es.youtube.com/watch?v=-Emw6H5V9S4"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-28605622854977383?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/28605622854977383/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=28605622854977383&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/28605622854977383'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/28605622854977383'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/11/nada-suena-igual.html' title='Nada suena igual'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SV2N5kaBN9I/AAAAAAAAArg/NvK7p9inpS4/s72-c/243883123_1257916692.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-7268031109574395878</id><published>2008-10-30T02:07:00.014+01:00</published><updated>2010-11-10T19:16:07.239+01:00</updated><title type='text'>Transparencia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SQposnKIcjI/AAAAAAAAAiI/UAFQgxvtlOA/s1600-h/nino.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5263134230170858034" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SQposnKIcjI/AAAAAAAAAiI/UAFQgxvtlOA/s400/nino.jpg" style="cursor: pointer; display: block; height: 227px; margin: 0px auto 10px; text-align: center; width: 400px;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Foto: ©Gregory Colbert, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ashes and snow.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Jugar al misterio siempre me pareció inútil. Siendo el mero hecho de existir, para mí, un misterio infinito e inevitable, un viaje sin fin al centro del universo, cualquier intento de parecer misterioso me resulta ridículo e irrisorio. ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy? ¿Cuál es el sentido de la vida? Preguntas incontestables, pues la respuesta es in-nombrable y, a la vez, es la misma para todas ellas. Eres ya eso de donde vienes y hacia donde vas. Y eso, lo que eres, lo que todos somos, es precisamente el sentido de la vida. Sin más. Sin menos. ¿Qué es? No lo sé. Es a la vez una certeza y un misterio. Sin intentar violarlo con conceptos ni etiquetas, tengo la certeza de ese misterio, lo conozco, vivo en él. Sé la respuesta a todas las preguntas, y es: "No lo sé". El otro día me preguntaban en una entrevista: ¿Quién eres? Y "yo" contesté: Al fín no lo sé. Al fin puedo decir que no lo sé. Qué tranquilidad. Qué libertad.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Muchas gente me suele decir que soy misterioso. Cuanto más transparente soy, más misterioso resulto para algunos. La mayor parte de las personas necesitan construir una seguridad ilusoria, un sentimiento de solidez, de objetividad, de anclaje, para no sentir el vértigo de la existencia que, sin embargo, sería lo único que les abriría para siempre las puertas de una percepción nueva e iluminadora. Pero no. Te miran e, inconscientemente, en ese afán por creer que controlan la "realidad", se lanzan a definirte, analizando cuidadosamente en qué patrón interno encaja la imagen que se han hecho de ti.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-size: small;"&gt;"Yo" me cuido siempre de no transigir bajo ningún concepto, y de no atraparme a mí mismo en la imagen que alguien se haya hecho de mí. Así me doy libertad para ser quien soy a cada instante. Ofreciéndome por completo. Siempre distinto. Siempre con lo que en ese instante soy, o tengo para dar, para expresar. Y cuando uno no se aprisiona en una identidad... quien te percibe desde la razón se desespera al no tener nada a lo que asirse. Y suele decidir etiquetarte en ese cajón desastre del "misterio". Entonces, para esa persona, paso a ser "misterioso". ¡Y soy transparente! No es misterio lo que ve. Es que no ve nada, porque no hay nada. Nunca. O, si lo prefieres, todo es misterioso, todos somos un inmenso misterio. Transparente.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Ante el miedo o la preocupación que sienten muchos a cómo son percibidos por los demás, a la imagen que dan, buscan la seguridad en una sensación de estar protegidos dentro de "su mundo". Comienzan a jugar al escondite, dosificando de manera absurda la información sobre sí mismos, lo que dan, lo que comparten con "el otro". Se esconden en un misterio prefabricado, en una privacidad ridícula, en un rincón pequeñito. Se visten con él. Creen estar a salvo, ¿de qué? Y se quedan desnudos y muertos, porque todo cuanto guardan muere en ellos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Podemos decir que se produce una paradoja: Si te muestras transparente no se ve nada a través, y nos enfrentamos al verdadero misterio. Si te muestras "misterioso" te vuelves transparente, porque vemos un inmenso miedo a través de la fachada con la que pretendes taparlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new; font-size: small;"&gt;En la anterior entrada no escribí nada. Estaba meditando ante la palabra "misterio". Entonces puse el título para inspirarme, no sé por qué. Misterio. Mi intención era escribir sobre lo que hoy escribo. A los pocos días, como no venían a mí las palabras, decidí dejar un espacio en blanco. Como quien compra un cuaderno nuevo, o decide comenzar en una página vacía. A mí, al menos, me sucede que la página en blanco me inspira. Por eso creé ese espacio. A ver si así invocaba las palabras justas. Y entonces sucedió que comenzasteis a dejar comentarios. ¡Qué maravilla!, me dije. A veces no hace falta hacer nada. Y pensé que parte de lo que muchas veces se le reprocha al arte contemporáneo es que sea capaz de provocar una reacción, un pensamiento, una emoción, sin hacer prácticamente nada. A algunos eso les parecerá una aberración, porque otorgan un mérito añadido al esfuerzo o al virtuosismo. Yo no. Alabo lo fácil, el mínimo esfuerzo, y alabo a quienes os mostrasteis ante el misterio, a quienes os denudasteis ante la nada, a quienes le disteis un valor, el vuestro, y no exigisteis más de lo que era. Nada.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-7268031109574395878?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/7268031109574395878/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=7268031109574395878&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/7268031109574395878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/7268031109574395878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/10/transparencia.html' title='Transparencia'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SQposnKIcjI/AAAAAAAAAiI/UAFQgxvtlOA/s72-c/nino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-5686988003073572764</id><published>2008-09-01T03:56:00.002+02:00</published><updated>2008-09-11T13:31:46.558+02:00</updated><title type='text'>Misterio</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br 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href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/5686988003073572764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/09/misterio.html' title='Misterio'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-1431554857152588820</id><published>2008-08-12T03:09:00.028+02:00</published><updated>2010-11-10T19:16:23.278+01:00</updated><title type='text'>Quemar las naves</title><content type='html'>&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDEKxZqzpI/AAAAAAAAAY4/vIy0ZV2Wxxo/s1600-h/a13tmt_h335.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5237902055970623122" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDEKxZqzpI/AAAAAAAAAY4/vIy0ZV2Wxxo/s320/a13tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Este blog ha ido encontrando su propia vocación de servicio. No me impongo nunca escribir en él. Es la escritura la que me pide suceder a veces. Aquí. Entragado, dejo que la vida decida el momento. Suele suceder que, de repente, durante unos días, las personas que me encuentro dicen tener una misma inquietud. Y entonces sé que ha llegado el momento de reponder a ello.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Por ejemplo, últimamente muchas personas me han dicho sentirse tristes, o faltas de energía, por estar dedicando gran parte de su tiempo a unos estudios, o a un proyecto, que ya no les satisface plenamente, pero que creen deben terminar. Están poseídos por una voz interior que les ordena "terminar las cosas" cuando dudan si hacerlo o no. "Hay que terminar las cosas. Hay que terminar las cosas". Como un programa instalado en su cerebro por un espíritu colectivo que quisiera controlarlos, y mantener así un orden perverso y mortecino. Como un compromiso que hubiesen adquirido sin saberlo, bajo hipnosis, y tras un lavado de cerebro. No se trata de un contrato firmado a voluntad, sino de una obcecación por andar un camino que ya no desean andar y que son libres de abandonar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Porque el final anhelado es ahora o nunca. Y el mandato inconsciente del que son esclavos, el programa instalado en ellos, va más allá de eso que ahora dudan si abandonar o no. Se trata de sentirse obligado a cumplir con expectativas ajenas, normalmente las de los padres. Se trata de dar una imagen, de querer conservar un amor ofrecido por medio de un chantaje. Se trata de agachar la cabeza cuando han sido víctimas de un abuso. Se trata de que les han hecho sentir que deben algo, que deben ofrecer parte de su vida en sacrificio. Y ese sacrificio se traslada luego al resto de sus vidas. Si ese programa no se desinstala ahora, si miras hacia otro lado, si crees que una vez cumplida la penintencia todo cambiará... bueno, muchos viven toda su vida creyendo que deben pagar un precio por existir, que deben hacer cosas a veces que no les gustan.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Y no es así. No le debes nada a nadie. Lo que tus padres hicieron por ti lo hicieron porque era su obligación, y porque además quisieron hacerlo. Pero tu vida no es la suya. Es la tuya. Y el vivirla es tu responsabilidad. Si relegas la plenitud al mañana caerás en una trampa de la que puede no sepas salir después. No hay ningún mañana.  Te lo aseguro. Así que te sobran las excusas de niño/a "bueno/a", tú lo sabes. La inseguridad que sienten los demás con respecto a ti es problema de ellos. Pero tú también sabes que, si haces lo que amas, lo harás bien, que si dejas las cosas cuando ya no las amas te sentirás bien, y que sabrás vivir sin bastones, sin intentar demostrar nada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Es esto lo que tienes, y tú decides lo que haces con ello. Pero es esto lo que tienes. No hay más. O te realizas ahora, o decides ser feliz ahora, o decides gozar ahora... o no hay gozo, ni felicidad, ni realización alguna. "Hay que terminar las cosas. Hay que terminar las cosas". Basta ya. No hay obligación de terminar nada. ¿Para qué terminar algo que no amas, algo que vas a abandonar una vez terminado? ¿Quieres una medalla, vivir la vida de otros, por otros? ¿Quieres tener una foto en un diploma con cara de idiota? Si vas a empezar a andar tu camino este es el mejor momento, el único momento, porque lo cierto es que no sabes si habrá más momentos. Pero sabes que este sí, lo tienes, y lo puedes vivir a tu manera, y eso es un regalo milagroso siempre. El ragalo de la vida. A cada instante. Puedes aprovecharlo o escupir sobre ello.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;La creencia moral de que se debe terminar todo aquello que se empieza, absurda si se piensa dos veces, emerge sin embargo de una verdad psicológica profunda mal interpretada. Uno sabe siempre cuándo ha finalizado un ciclo en su espíritu, cuándo su ser ha mutado de nuevo, completando otra etapa sagrada en su evolución. Lo siente en lo más profundo. Y no se atreve a cerrarlo &lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt; porque &lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;piensa que "hay que terminar las cosas". Es decir, confunde un ciclo "interior", &lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;misterioso siempre, inabarcable por el intelecto y las formas, con una etapa material en el "exterior". Proyecta eso que sabe debe cerrar en sí mismo, en algo material empezado, es decir, en algo que cree debe cerrar ante los demás. Entonces se siente mal, falto de energía, porque piensa que debe seguir hasta el final con ello, pero inconscientemente sabe que, al seguir con ello, no cierra el ciclo que ya ha terminado en su "interior", y se traiciona.&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;Es ese ciclo sagrado, sin embargo, el que hay que cerrar para sentirse uno vivo: Se bendice y se avanza, se deja salir a la mariposa antes de que muera asfixiada en su capullo. Terminar esos estudios o ese proyecto o lo que sea, sacrificar ese tiempo que te quede, si es que te queda, no te hará sentirte más vivo/a. Es tu decisión, por supuesto. Pero la decisión sólo será libre si eres plena y verdaderamente consciente de que no es una obligación seguir, y de que no es un fracaso dejarlo. El único fracaso es no estar viviendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Permitir tu mutación, permitirte ser quien eres ahora mismo, te hará féliz. Puedes probarlo también si quieres. No hay otro secreto. Aunque eso suponga perder prestigio, o la aprobación de mamá y de papá. Para que la mariposa vuele no basta con que sea ya mariposa. Hace falta romper el capullo. Y hace falta mover las alas.&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-family: courier new; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-1431554857152588820?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/1431554857152588820/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=1431554857152588820&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/1431554857152588820'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/1431554857152588820'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/08/quemar-las-naves.html' title='Quemar las naves'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDEKxZqzpI/AAAAAAAAAY4/vIy0ZV2Wxxo/s72-c/a13tmt_h335.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-3342975446270178544</id><published>2008-07-09T03:42:00.029+02:00</published><updated>2010-11-10T19:16:36.898+01:00</updated><title type='text'>Pareja. O la gran colaboración.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SI6AS6ZbkjI/AAAAAAAAAVs/0Mo9lgdOmlU/s1600-h/a8tmt_h335.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228257279825646130" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SI6AS6ZbkjI/AAAAAAAAAVs/0Mo9lgdOmlU/s200/a8tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SI6AYQJ-FdI/AAAAAAAAAV0/sLKy-SrR9lE/s1600-h/a19tmt_h335.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228257371565725138" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SI6AYQJ-FdI/AAAAAAAAAV0/sLKy-SrR9lE/s200/a19tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SI6AdWlz5hI/AAAAAAAAAV8/DJmhCHunVh4/s1600-h/a20tmt_h335.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5228257459192456722" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SI6AdWlz5hI/AAAAAAAAAV8/DJmhCHunVh4/s200/a20tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: courier new;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: courier new;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: courier new;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;El concepto actual de pareja, el más extendido, hace enfermar y estancar la vida de muchos. Instalados por inercia en un nivel de consciencia adolescente ven el encuentro con la pareja como una meta vital, una llegada, un final. La dimensión de tal logro es tan primordial para ellos, sienten tanta necesidad por cubrir, que suelen suceder dos cosas:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #cccccc; font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Lo que más se desea, al vivirse como premio final, se convierte en lo que más se teme. Conseguirlo es terminar. ¿Qué queda después?, piensan inconscientemente. Así que se especializan en dejar pasar, en aplazar, en huir de la magia cotidiana. Y se instalan en una magia tonta y prefabricada en la que, por supuesto, nadie termina de encajar a su antojo. El misterio de la vida les aterra. Así que sólo juegan a ser misteriosos. Se vuelven cobardes. Dosifican el placer hasta que lo extinguen. Prefieren soñar con un ideal que, sin embargo, no saben realizar en sí mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También puede suceder lo opuesto. A veces es tal el afán, el impulso por alcanzar esa meta inventada y absurda, que algunos se emparejan lo antes posible para calmar la ansiedad, para sentirse seguros, para no sentir que han fracasado en la búsqueda. Se conforman con poco. No se quieren y, por eso mismo, no saben querer. Sólo utilizan al otro para saciar su sed de pareja. Entonces, una vez conseguido, los miembros se acomodan y se encierran en la propia relación. La manifestación del amor se agota en ellos. Y la relación muere, o se convierte en tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero existe otra forma de encontrarse y compartir con alguien. Como un principio continuo, y no como el final de nada. Según la alquimia, el dos produce el tres. Una pareja no son sólo dos personas que deciden caminar juntas. Son un centro de creación, de apertura hacia el mundo. Son un laboratorio mágico, cuyo sentido es la transformación y evolución de la realidad. De dos consciencias unidas a través del amor nace una tercera, más profunda y compleja que la mera suma de ambas. Una mezcla única. Una pócima poderosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda pareja supondría, así, la apertura de una puerta misteriosa, el comienzo de una camino impredecible, la unión de dos felicidades completas, como dos varitas mágicas, para expandir la sabiduría a través de una nueva familia, o de una nueva obra, o de ambas. Es decir: a través de un nuevo universo. La pareja sería un punto de partida, una explosión infinita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si ambos miembros son conscientes de esto, entonces se tiene un profundo respeto por la individualidad, por la libertad del otro; porque ese es, precisamente, el tesoro a compartir en la gran obra mutua, el ingrediente necesario de cada uno. Nada se sacrifica. Todo se enrriquece y se expande. Se crea una confianza capaz de unir más allá de las formas. Se deja de competir. Desaparecen para siempre los celos, el miedo. Cada día es un inicio. No hay necesidad que colmar. El amor lo inunda todo. Se comienza a dar al mundo los frutos del amor personal que se vive en privado. Se des-cubre que toda intimidad se transforma en algo universal, y que se está al servicio de un misterio mayor. El amor, la creatividad, la alegría... todo se multiplica. Y si un día la relación termina, no lo hace el amor. La separación, aunque sea definitiva, aunque las personas jamás se volvieran a ver, se convierte también en un bello principio. Porque se tiene la certeza de que la muerte no existe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí estoy. Desnudo ante ti. No hay meta que alcanzar. El viaje es interminable, hasta que queramos, o siempre. Hoy empieza todo entre nosotros, y nosotros dedcidimos cómo. Soy transparente porque no tengo miedo y, aunque no nos conoceremos nunca, soy capaz de inventarme contigo, continuamente. No voy a medir los tiempos, ni el deseo, ni voy a llevar la cuenta de nada. Confío plenamente en ti, porque confío plenamente en mí. Jamás podré perder nada porque lo soy ya todo. Y mi corazón, al no protegerse, siempre está a salvo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt; Eso es lo que "yo" llamo: la gran colaboración.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div face="courier new" style="color: #cccccc; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div face="courier new" style="color: #cccccc; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-3342975446270178544?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/3342975446270178544/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=3342975446270178544&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3342975446270178544'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3342975446270178544'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/07/pareja-o-la-gran-colaboracin.html' title='Pareja. O la gran colaboración.'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SI6AS6ZbkjI/AAAAAAAAAVs/0Mo9lgdOmlU/s72-c/a8tmt_h335.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-6868538305551364419</id><published>2008-06-26T15:52:00.040+02:00</published><updated>2010-11-10T19:16:55.110+01:00</updated><title type='text'>La picadura de una avispa</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SGuGSBVofMI/AAAAAAAAASg/CtXrAZSEFLQ/s1600-h/ego-1.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218412237393788098" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SGuGSBVofMI/AAAAAAAAASg/CtXrAZSEFLQ/s200/ego-1.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SG0nF108-7I/AAAAAAAAATY/t4vOhuaKoIw/s1600-h/ego-2.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218870524494281650" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SG0nF108-7I/AAAAAAAAATY/t4vOhuaKoIw/s200/ego-2.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SG0nVZS2hOI/AAAAAAAAATg/ZOc-ipmcoRE/s1600-h/ego-3.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218870791712965858" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SG0nVZS2hOI/AAAAAAAAATg/ZOc-ipmcoRE/s200/ego-3.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SG0nhd3X1UI/AAAAAAAAATo/oPco45qbiHo/s1600-h/ego-4.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218870999098316098" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SG0nhd3X1UI/AAAAAAAAATo/oPco45qbiHo/s200/ego-4.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;El viaje del ego.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;I.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Me encantan las curas de humildad, los golpes al ego, porque ellos me enseñan dónde están mis límites, y cómo romperlos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Cuando llegué al estreno de "mi" película, y vi toda esa gente, el cine repleto, los focos, los fotógrafos, el título y mi nombre en letras grandes y luminosas... sentí que el corazón se me aceleraba. Soy especialista en enseñar a la gente cómo no ponerse nerviosa y, sin embargo, preso de un estado de euforia desbordante, olvidé por completo todas las formas que conozco de recuperar el control. Y además, he de decirlo, soy vago para aplicar en mí lo que sé, una vez que lo sé. Cuanto más difícil la situación, cuanto más esfuerzo y concentración requiere, paradójicamente, más me apetece saltar sin red. No me gusta el control consciente, si no es estrictamente necesario. Me aburre. Tampoco siento que tenga ninguna imagen que ofrecer. Y detesto dar ejemplo. Lo que soy ahora, aquí, es lo que soy ahora, aquí.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Aquel escenario me imponía más de lo que hubiera podido imaginar, y eso que no suelo tener expectativas conscientes de ningún tipo. La situación me sobrepasaba, qué maravilla. Sabía que tenía que atravesarla, que era el centro de atención, y no quería salir corriendo. Ante todo por cortesía. Y sentía cómo mi ego me dominaba por primera vez desde hace mucho, mucho tiempo. Le cedí el poder totalmente y me dejé conducir en la sombra, rendido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Creo que tenía miedo de no saber con-vertir aquello en algo bello y útil para la gente que había venido. Es decir: tenía miedo porque, ahora lo sé, había caído en la trampa de crearme un objetivo y de ir sembrando expectativas en los demás. Es decir: Tenía un plan. Y los planes son pasado inerte, porque cada situación vibra de una manera, y de lo que se trata es de estar completamente presente para saber escucharla y danzar con ella. Sin planes.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: courier new; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'courier new'; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;La maestra de ceremonias me presentó de forma tan bella... como un mago, como alguien especial. Y mi ego, grande y fuerte, tiró de mí hacia el escenario. Me gusta -pensaba mientras subía- no saber qué va a suceder, sentir que no tengo ni quiero el control. Descentrarse es una aventura, es adentrarse en la sombra, allí donde no estás seguro. Y uno sabe, al mismo tiempo, que el centro, una vez hallado, siempre se posee, como un imán que vuelve a llevarnos a nuestro hogar después de la tormenta. Así que allí, en medio de la locura, perdido, sentía a la vez una profunda confianza en la magia de la existencia. Y sabía que mi ego tenía, al final, todas las de perder.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'courier new'; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDE_q_K9nI/AAAAAAAAAZI/nFT6iRqdBPM/s1600-h/00827396.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5237902964781938290" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDE_q_K9nI/AAAAAAAAAZI/nFT6iRqdBPM/s400/00827396.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-family: courier new;"&gt;Fotograma de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Elogio del amor&lt;/span&gt;, de Jean-Luc Godard.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'courier new';"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: courier new;"&gt;&lt;blockquote style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: courier new;"&gt;&lt;blockquote style="font-family: courier new;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;II.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;La voz me temblaba por los nervios. Zarandeaba el micro de un lugar a otro. Me recuerdo torpe, y eso me hizo sentir ternura hacia ese "David". De repente recordé que un niño, al que tengo mucho cariño, me había pedido subir al escenario. Anuncié que deseaba cumplir un deseo infantil, y le invité a subir. Él vino corriendo, ilusionado. Era "yo". Era mi niño interior el que venía hacia mí, el que siempre deseó, secretamente, ser una estrella. Al subir miró al público. Le acerqué el micrófono por si quería decir algo y, entonces, aterrado, volvió a bajarse corriendo del escenario. Mi niño huía. Me dieron ganas de hacer lo mismo. El público rió y le aplaudió. Así, de alguna manera, le había regalado a ese niño interior los aplausos, el instante de fama y atención que tanto deseaba. Y me dije: "Aquí está el "hombre". Él no se ha bajado". Y ese pensamiento me dio valor para hacer el acto mágico que quería realizar, allí, en un contexto normalmente ajeno a esas cosas, con un público no predispuesto. Dí un paso en el vacío. Mi niño estaba satisfecho. "Yo" me podía permitir el lujo de fracasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente muchas personas me escribieron cosas bellas sobre la película, sobre lo que habían sentido, y lo revelador que fue para ellos realizar ese acto. Algunas, incluso, me han contado pequeños milagros que sucedieron, y que no se hubieran producido si no me hubiese atrevido a proponerlo. Por mi parte, con que sólo una persona se hubiera sentido mejor al salir del cine, me basta para sonreir satisfecho. Y a pesar de que, debido a los nervios, no disfruté completamente la experiencia... entendí que "yo" era sólo un vehículo para que todo aquello aconteciera, que sobre un escenario uno se vuelve aún más pequeño, al servicio de algo que clama por suceder y que, fuera lo que fuera, no tenía derecho a impedir, nervioso o no, tuviese éxito al final o no, supiera o no disfrutar de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como la picadura de una avispa que te saca de una meditación profunda, obligándote a volver a la vida, a no dormirte en tu propio despertar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.. ese inesperado estado de enajenación al que me entregué... se convirtió en algo sagrado. En &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Elogio del amor&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt; -para mí, una de las películas más bellas de todos los tiempos-, Jean-Luc Godard dice: "Es extraña la forma en la que las cosas adquieren sentido cuando terminan..., es entonces cuando comienza la historia".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Gracias a todos los que, de una forma u otra, estabais. Por hacer posible el ritual.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-family: 'courier new'; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-family: 'courier new'; font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-6868538305551364419?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/6868538305551364419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=6868538305551364419&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/6868538305551364419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/6868538305551364419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/06/sobre-un-escenario.html' title='La picadura de una avispa'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SGuGSBVofMI/AAAAAAAAASg/CtXrAZSEFLQ/s72-c/ego-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-8865748688932823830</id><published>2008-06-24T00:36:00.043+02:00</published><updated>2010-11-10T19:33:28.828+01:00</updated><title type='text'>Tu extraterrestre</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDF7zBRCCI/AAAAAAAAAZQ/RQjDknqvPfU/s1600-h/xxxia04robertfrost09.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5237903997730359330" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDF7zBRCCI/AAAAAAAAAZQ/RQjDknqvPfU/s400/xxxia04robertfrost09.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Mirada de Robert Frost.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="color: #cccccc; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #cccccc; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: #cccccc; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: #cccccc; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Robert Frost escribió: "Dos caminos divergían en el bosque. Yo elegí el menos transitado de los dos. Y aquello fue lo que cambió todo". He de reconocer que siempre me gustó nadar contra-corriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mayor parte de mi familia pensaba que sólo quería reafirmar mi ego contra el mundo, que sólo era un niño pequeño y mimado que quería llamar la atención. Y aunque hay parte de verdad en ello, como en todo, nunca lo sentí así. Simplemente estaba intentando saber quién era, por qué estaba aquí, cuál era mi sentido; y para ello quise apartarme, interiormente, todo lo que pudiera de mi cultura, de mi entorno, de mi familia, de mis amigos, de una forma de entender el mundo que los humanos habían desarrollado, y que para mí era extraña y limitada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fui hijo único, y toda mi niñez la dediqué a inventar el mundo en el que quería vivir, aunque por aquel entonces no sabía aún que todo lo privado es universal, y pensaba que ese mundo era sólo mi jardín secreto, que no podía hacer a nadie partícipe de él, y que el resto, la "realidad", estaba "fuera", era "otra cosa".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi colegio, del que nunca me moví, estaba a las afueras de la ciudad, a una hora y cuarto de viaje más o menos. Yo era el primero que el autobús recogía en su trayecto. Durante unos minutos viajaba sólo. Luego, poco a poco, según subían el resto de niños, iba adentrándome en una "realidad" que me parecía inmutable, y a la cual debía adaptarme para sobrevivir. Allí tenía que aprender a convivir con otros, cosa que tampoco se me daba mal. Los profesores solían decirle a mi madre que no parecía hijo único, por lo extrovertido e integrado que aparentaba estar. Pero nadie sabía la profunda soledad que sentía en mi interior. Y precisamente en el contacto con los demás, con el grupo, la sentía con más intensidad. Como si supiese que, tarde o temprano, debería regresar a mi planeta privado, el único lugar donde podía ser quien era, donde podía des-hacerme del miedo, donde no tenía por qué pertenecer a nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos mis amigos vivían a las afueras. Así que, cuando no iba al colegio, tenía que lidiar con esa soledad. Sin embargo, en ella, hallé uno de los más bellos regalos que la existencia me ha brindado. En ella des-cubrí que la soledad es siempre ilusoria. En ella comencé un viaje iniciático, a través de todas las sombras, en busca del santo grial. Y des-cubrí que todo es tan real o irreal como estas palabras que lees ahora mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="color: #cccccc; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc;"&gt;Aprendí a hablar con los árboles que veía a través de la ventana, con las hormigas que salían del parqué cuando llegaba el calor, con las piedras, con el viento, con las paredes de mi habitación, mi cama, la puerta, la mesa, el armario, con la ropa, con la luz lejana y la llama de una vela en mi mesilla, con las personas que no conocía y quería conocer o sabía que nunca conocería, con los muertos, con toda clase de seres que llaman "imaginarios". Aprendí a meterme en las películas y en los libros, y a vivir en ellos. Aprendí a ser una estrella y a ser un mendigo. Aprendí a invocar aliados, como luego supe que hacían los chamanes, a competir contra mí mismo, a matarme, a volar, a estar en más de un sitio a la vez, a viajar más rápido que la luz, a ver todo, siempre, de forma nueva y distinta. Aprendí a danzar con los dáimones y, poco a poco, a sentirme bien en mi soledad. Y entonces aprendí a crear el universo, a saber que, como tú, soy el sumo hacedor de todo cuanto existe.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc;"&gt;Ahora, siempre que alguien viene a mí con un bloqueo de cualquier tipo, con una duda que le provoca ansiedad, con una situación incómoda de la que no sabe salir, le recomiendo un ejercicio que para mí siempre fue decisivo, y que desarrollé a partir de mi soledad y mi profundo desarraigo interior. Fue un camino largo, pero de forma sencilla y con imaginación, se puede hacer en un instante. Yo lo llamo "ponerte en tu extraterrestre". Imaginas que eres un extraterrestre que ha tomado posesión de un cuerpo humano. No sabes nada de las costumbres, de para qué sirven las cosas, ni qué nombre tienen, no sabes de normas sociales ni de educación. No tienes pasado aquí, en este planeta tan raro. No sabes lo que es un "amigo", ni una "familia", ni un "trabajo". Sólo te guías por lo que te hace sentir bien. Para ti, los humanos no son más que una especie recién descubierta. Y desde esa mirada, sin actuar, contempla ese problema que traías contigo. Vive un día entero, al menos, en tu extraterrestre, y disfruta del placer de ir de incognito. No hay camino menos transitado, y más revelador, que dejar de ser un "ser humano".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc;"&gt;Si te sientes sólo no huyas de tu soledad, no te rodees de gente que no te entiende, no empieces a hacer cosas que no te gustan sólo para no sentir ansiedad, no te conformes con una relación que no te hace abrirte, des-cubrirte, y evolucionar. Tampoco la asumas. No es cierto que todos nacemos solos y morimos solos, o es cierto, pero no de la manera en la que se suele decir, porque llevamos con nosotros el universo entero, y a todos los seres que han existido, que existen, y que existirán. Mira de frente tu soledad, da un paso en el vacío aunque tengas vértigo, adéntrate en ella, y sal por el otro lado. Allí, amigo, amiga, estamos todos. Hola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-8865748688932823830?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/8865748688932823830/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=8865748688932823830&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8865748688932823830'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8865748688932823830'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/06/robert-frost-escribi-dos-caminos.html' title='Tu extraterrestre'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDF7zBRCCI/AAAAAAAAAZQ/RQjDknqvPfU/s72-c/xxxia04robertfrost09.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-3974083691873135184</id><published>2008-06-11T15:28:00.056+02:00</published><updated>2010-11-10T19:33:51.476+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='.notas sobre el cinematógrafo'/><title type='text'>Vehículos / Carl Gustav Jung</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SFbp04Xuh1I/AAAAAAAAARY/8sKqVxWlJSA/s1600-h/Ferrieres-bos.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5212610713422301010" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SFbp04Xuh1I/AAAAAAAAARY/8sKqVxWlJSA/s400/Ferrieres-bos.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Foto: ©Ellen Kooi&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Varias personas me han dicho que parece una foto "mía".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;El otro día fui a la exposición en Madrid y me planté ante ella.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Sí. La re-conocí. "Yo" también hice esa foto hace tiempo. Gracias, Ellen.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;I&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;A veces, ante una obra ya realizada, muchos artistas creen ver representada una idea que habían tenido y no habían plasmado aún, sienten que, de alguna manera, se ha dicho exactamente lo que ellos querían decir. Y suelen reaccionar entonces con disgusto. Pareciera que le hubiesen robado a priori la idea, que se hubiesen adelantado, como si un espía en su cerebro hubiera traspasado la información a otro cerebro antes de ser realizada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Existe un misterioso fenómeno de sincronicidad que se ha constatado a lo largo de la historia: En diferentes partes del mundo, al mismo tiempo, suelen surgir ideas, iniciativas similares, visiones a través de personas que no estaban en contacto, que nunca se conocieron. Como si fuésemos pequeñas partículas de una conciencia global que nos utilizara para aprender, para experimentar. El científico Richard Dawkins ha desarrollado la teoría de los &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;memes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;: ideas que se replican de cerebro en cerebro y van perfeccionándose (dicho a grosso modo). Al igual que los genes, utilizan al ser humano como meros vehículos para perpetuarse y evolucionar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Visto de esta manera, nadie se adelanta, nadie "quita" una idea a nadie. Todos colaboramos en el desarrollo de una visión que no nos pertenece, o que nos pertenece a todos. La visión nos elige para evolucionar, para que participemos en el proceso. Nos elige porque estamos sintonizados con ella de forma esencial, porque nuestras características le son útiles, porque sabe que se puede enrriquecer a través de nosotros, que podemos hacerla crecer. Como una escalera infinita, cada forma, cada ensayo de una idea, es sólo un peldaño hacia el misterio. Así, si tenemos esa sensación de que se nos "adelantaron", podemos ver esa obra como un peldaño en el que apoyarse para ir más allá. Se nos adelantaron, sí, para poder auparnos y seguir subiendo. Nos hicieron un favor. Ahora podemos partir de un punto ya conquistado, sabiendo que lo que hagamos será único, un peldaño único, de dirección impredecible.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div&gt;&lt;div face="courier new" style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: black;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLtKmFgeKII/AAAAAAAAAcE/Ce9fLN24AYc/s1600-h/Copy_of_Jung_photo_8-11-04.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5240864609549559938" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLtKmFgeKII/AAAAAAAAAcE/Ce9fLN24AYc/s320/Copy_of_Jung_photo_8-11-04.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Mi abuelo, Carl Gustav Jung, meditando.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;II&lt;br /&gt;Hace unos días estuve viendo una película que me embrujó. Se trata de una larga entrevista que hicieron a Carl G. Jung en 1957. La película estaba perdida y en mal estado. Ha sido encontrada y restaurada, pero la imágen de Jung era vaporosa, como un espíritu que apareciera entre el grano de la película y trajera, de algún lugar atemporal, un mensaje secreto. El sonido, estropeado, hacía que la voz emergiera de una interferencia continua, y pareciera prácticamente una psicofonía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí, sentado en la sala oscura de cine, sentí que entraba en trance mientras le veía expresarse. Escuchaba sus bellas ideas -en las que me re-conocía continuamente de alguna forma- y, a la vez, sentía captar algún mensaje cifrado que aquel espectro quería hacerme llegar telepáticamente. Para mí, esta fusión con la obra, es parte de la magia del cine, del arte. Esta unión, esta disolución de cualquier dualidad. Mientras le miraba, me miraba. Jung era mi voz interior, como el grito de los ancestros en mi sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me di cuenta: Alejandro Jodorowsky, a quien considero mi padre espiritual, por la tremenda identificación que sentí al escucharle por primera vez, siempre nos dice que Jung fue, para él, su padre. ¡Entonces era mi abuelo al que escuchaba! Y sentí una extraña y profunda paz interior. Tenemos una familia genética que creemos no elegir. Pero tenemos una familia &lt;span style="font-style: italic;"&gt;memética&lt;/span&gt;, que tomamos voluntariamente, a veces sin saberlo, en base a la resonancia, a la identificación. Y, como siempre somos tomados por aquello que tomamos, elegidos por lo que creemos elegir, entendí que si ese espíritu me había elegido es porque confíaba en mí, en cómo "yo" podía transformarlo y re-inventarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, la mano de la persona que me acompañaba me sacó del trance, me regresó al ahora. Sin embargo olvidé la película, y a Jung. Esa mano venía a decirme: &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Entierra a los muertos. Huelen mal.&lt;/span&gt; Y, como tantas veces, tuve la sensación de haber nacido de nuevo, de empezar de cero. Sentí que regresaba de un largo, largo viaje en eso que llamamos "tiempo". Me sentí fuerte, firmemente anclado al mundo. Había regresado con un sentido nuevo entre mis manos: Uno puede crear y transformar sus propias raices. Y entendí nuestra eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos se cuelgan etiquetas, inventan así una tradición a la que pertenecer, para sentirse seguros y respaldados. Pero "yo" no soy "junguiano" ni "jodorowskyano". Sólo cuando aceptas a tus ancestros, cuando los integras, cuando los abrazas con amor, puedes escuchar tu propia voz, y con-vertirte en un canal al servicio del misterio. Un proverbio zen dice: "Cuando te encuentres con un Buda, córtale la cabeza". Carl, Alejandro, con una reverencia, y con profunda gratitud, os corto la cabeza. Y ofrezco con amor mi cabeza a quien la quiera. De hecho, este blog, es eso: mi cabeza en bandeja. El &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;para qué&lt;/span&gt; ya no me incumbe. Pero recuerda: Se puede nacer por generación espontánea. Así lo decido. Esta cabeza cortada ya no es la mía. Beso la mano que me acarició.&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-3974083691873135184?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/3974083691873135184/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=3974083691873135184&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3974083691873135184'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3974083691873135184'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/06/lo-mismo-y-distinto.html' title='Vehículos / Carl Gustav Jung'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SFbp04Xuh1I/AAAAAAAAARY/8sKqVxWlJSA/s72-c/Ferrieres-bos.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-4009046417300645594</id><published>2008-06-09T01:18:00.017+02:00</published><updated>2010-11-10T19:34:12.378+01:00</updated><title type='text'>Segundas personas</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SEx-vtxqAfI/AAAAAAAAAQw/O2ndB4rCGdM/s1600-h/gregory-colbert-ashes-and-snow-ix.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5209678227167642098" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SEx-vtxqAfI/AAAAAAAAAQw/O2ndB4rCGdM/s400/gregory-colbert-ashes-and-snow-ix.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;Foto: ©Gregory Colbert, &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Ashes and snow&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Nadie puede, aunque quiera, entrometerse en una relación entre dos personas. (Y hablo aquí de la más habitual, hasta el momento, relación "amorosa" entre humanos: la pareja exclusiva). Si un "tercero" entra en escena es porque ha sido invitado de forma inconsciente, porque su papel ha sido escrito, poco a poco, por la pareja. Por ambos miembros, aunque uno de ellos juegue el papel de dañado, o sorprendido, o traicionado. En el fondo están cumpliendo con la historia que hace tiempo comenzaron a contarse.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;El "intruso" siempre es creado, como chivo expiatorio, en la mente del que se siente abandonado. Pero nunca hay tal "intruso" o, también, a veces, si nos atrevemos a decirlo: uno de los miembros de la pareja es el "intruso" en la nueva relación que el otro ha emprendido. Y no es capaz de admitirlo, aferrándose a un papel que ya no le corresponde. A veces la segunda pasa a ser la "tercera" persona en un sólo instante, en un sólo flechazo. Sólo quien posee el presente es capaz de danzar con esa realidad cambiante, sin patalear, sin querer hacer sentir culpable al otro o sin sentirse culpable por el dolor del otro, sin intentar que todo sea como ya no es, retirándose elegante, permitiendo, respetando el fluir de la danza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Muchos sabéis ya con qué dos signos se escribe la palabra "crisis" en chino: Uno es "peligro". El otro "oportunidad". Y si nos des-hacemos de la aparente dualidad, entendemos que toda oportunidad es un peligro maravilloso, y que todo peligro es una oportunidad. Surge entonces la unidad: "Crisis". Así, lo que se llama "crisis" de pareja, no es más que una toma de conciencia de algo que es consustancial a la pareja: el peligro, y la oportunidad:&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small; font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Podemos, como pareja, darnos cuenta de aquello que nos ha ido separando, y tomar la decisión, aprendiendo de ello, de re-encontrarnos y re-inventar nuestra relación como deseemos. O podemos darnos cuenta de que nuestra vida como pareja ha terminado, y de que ha llegado el momento de bendecirnos, des-integrarnos, y re-nacer por separado. Sea como sea, al enfrentarnos a esta decisión, si queremos tomarla en verdadera libertad, desde el amor y no desde el dolor, debemos centrarnos en ti y en mi. La relación que tú tengas o que yo tenga con otra persona es otra relación que a nosotros no nos incumbe. Lo que importa aquí, entre nosotros, es lo que tú y yo tenemos. Mientras nos ocupamos de nosotros dos, para respetar a la segunda persona, el concepto de "tercera" persona debe des-aparecer. &lt;/span&gt;En mi experiencia, tanto "dentro" como "fuera" de terapia, esto transforma todo dolor en una bella aventura.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Entonces, una vez tomada la decisión, uno puede retomar a esa "tercera" persona con una profunda gratitud. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Vino a esclarecer una situación que no habíamos sabido enfrentar como pareja, en un sentido o en otro. Vino a romper la burbuja inerte de una vez por todas. Vino a buscarte. O vino a buscarme. O vino a ayudarnos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;De todas formas, creo que es importante entender que existe una jerarquía, profundamente grabada en la mayoría por nuestra "educación", un "orden del amor", como lo llama Bert Hellinger, en base al cual se construye una ficticia superioridad moral de las personas que aparecen "antes" en la vida de uno, las personas que nos "conocen" desde hace más tiempo, como si tuviesen más derecho, presencia, y poder. Pero, en mi opinión, Hellinger parte de una concepción lineal del tiempo, ilusoria y susceptible de ser trascendida por una mente osada y dispuesta a expandir sus límites, por un corazón honesto y dispuesto a mirar de frente lo que siente cuando lo siente.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Entonces no hay "antes" ni "después". Sólo hay lo que hay. Ahora. Y si te acabo de conocer, y me he enamorado de ti, es porque ya me enamoré de ti antes de que el universo naciera. Si cojo tu mano es porque el universo entero mueve mi mano hacia la tuya.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-4009046417300645594?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/4009046417300645594/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=4009046417300645594&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4009046417300645594'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4009046417300645594'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/06/segundas-personas.html' title='Segundas personas'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SEx-vtxqAfI/AAAAAAAAAQw/O2ndB4rCGdM/s72-c/gregory-colbert-ashes-and-snow-ix.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-2045053399636704096</id><published>2008-05-26T14:41:00.044+02:00</published><updated>2010-11-10T19:34:32.964+01:00</updated><title type='text'>Alegría</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDtuHcvCm5I/AAAAAAAAAN4/XJj8JvfKHqE/s1600-h/003lionesslookingoutove.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204874868608375698" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDtuHcvCm5I/AAAAAAAAAN4/XJj8JvfKHqE/s400/003lionesslookingoutove.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Foto: ©Nick Brandt. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lioness Looking Over Plains, Maasai Mara 2004.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;La maga quiere vivir en África. Y sin embargo ya lleva viviendo allí mucho, mucho tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;I&lt;br /&gt;Algo sucedió en mí que lo cambió todo. Como un recuerdo de esta asombrosa inmensidad que componemos. Sentí que todas las preguntas quedaban contestadas y que, por eso mismo, podía jugar a inventar nuevas preguntas y respuestas. Desde entonces me siento como un canal único e irrepetible, que permite que el universo se manifieste de esta forma concreta en que aquí, por ejemplo, lo hace. "Yo" no digo nada. Pero ya no quiero impedir que nada sea dicho. Cada vez me gusta más estar vivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco alguien me preguntaba si creía en la felicidad. ¿Cómo puedo creer en lo que sé? La conozco, más allá de cualquier circunstancia personal. No es cuestión de creencias. Es lo que somos. Aunque el ser humano sea especialista, también, en inventar su infelicidad. Si estás leyendo esto significa que existes como identidad, que el universo te ama porque te ha hecho existir. Y me parece tan bello todo... incluido aquello que, desde nuestra pequeña consciencia de especie, nos suele parecer feo, o injusto. Me parece bello cómo la existencia aprende, y cómo podemos contribuir a ese aprendizaje. De vez en cuando me dan ganas de llorar al sentir esto. Explotaría de alegría, como si algo más grande que mi alma creciera dentro de ella, y la obligara a abrirse como una flor y a diluirse en el espacio. Me siento colmado, y lloro, o dicen algunos... se me entristece la mirada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Una maga, una verdadera maga, -aunque ella no sea consciente, la he visto cambiar el mundo varias veces en una sola tarde- que he re-conocido hace poco, o hace mucho, o desde siempre, me decía que no le gustaba esa tristeza que veía en mí. No supe decirle, en ese momento, que era una inmensa y profunda alegría lo que sentía, de estar allí, compartiendo ese instante con ella. Así que lo escribo aquí, en público, para que ella también lo sepa. Muchos sabéis que no me gusta hacer ese tipo de declaraciones en este manual. Tomadlo como una mágica excepción. Ella lo es para mí, ahora. Y siento que debo honrar esa luz, compartiéndola con vosotros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Gracias, y no es ninguna abstracción.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDHlXqjjuI/AAAAAAAAAZg/EK5_dacXNAY/s1600-h/69.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5237905811453480674" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDHlXqjjuI/AAAAAAAAAZg/EK5_dacXNAY/s400/69.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Foto: ©Nick Brandt. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cheeta in tree, Maasai Mara, 2003.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;II&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Normalmente se confunde la alegría con la felicidad, y la tristeza con la infelicidad. Y eso hace desviar la atención, y lleva directamente a la creencia, comunmente aceptada, de que la felicidad plena no existe, de que tan sólo existen instantes de felicidad. Y sin embargo la felicidad es siempre plena, total, omnipresente, o no es. Porque no es algo a lo que se llega. No se llega a ningún sitio, a ningún estado. Es algo que se des-cubre para siempre, como quitar un velo de tonta educación, de costumbres, de creencias, de espíritus que hemos dejado que nos posean, de formas de sentir el mundo ajenas y enfermas, y que hemos adoptado como propias. Es recordar lo que eres. Esa felicidad es lo que eres. No es cuestión de creencia. No es algo que crea. Es algo que sé. Aunque quizás podrías, simplemente, creer en mí para poder saberlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDtwQcvCm6I/AAAAAAAAAOA/hfBJhhRXN1k/s1600-h/osho01%5B1%5D.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204877222250453922" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDtwQcvCm6I/AAAAAAAAAOA/hfBJhhRXN1k/s320/osho01%5B1%5D.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Mirada de Osho.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;III&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Esa felicidad que somos es la piedra filosofal definitiva, la quinta esencia, la fuente secreta, privada y universal a un mismo tiempo, de toda transformación. Des-cubrirla supone tener la varita mágica con la cual con-vertir todo en algo bello y útil. El camino del alquimista pasa, antes de nada, por hallar en sí mismo ese manantial sagrado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;A veces estoy alegre. A veces triste. Son estos, estados de ánimo cíclicos y efímeros. Pero siempre soy pura felicidad. Y es esa felicidad la que con-vierte mi tristeza en alimento de mi alegría. Decido que mi tristeza, siempre, viene a señalarme en qué me equivoco, para poder enmendarlo y seguir así expandiendo la consciencia. Como decía Osho: "Si estás alegre, estás en lo cierto. Si estás triste, estás equivocado". Pero se trata, para mí, de una equivocación bella, sanadora, y agradable de transitar, que señala un camino de iluminación. Toda equivocación es una llave que bendigo.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDvYjsvCm_I/AAAAAAAAAOo/xvtFFKWg2sg/s1600-h/004lw6.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204991902172224498" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDvYjsvCm_I/AAAAAAAAAOo/xvtFFKWg2sg/s400/004lw6.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Foto: ©Nick Brandt. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lion before storm II - Sitting profile, Maasai Mara. 2006.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;IIII&lt;br /&gt;Acepto la tristeza que esa tarde la maga creyó ver en mí. Porque aunque no la sintiera, y aunque posiblemente fuese una tristeza que trajera consigo misma y que proyectó en mí... me gusta hacer mías todas las percepciones ajenas sobre "David". Al fin y al cabo todos somos todas las personas. Puedo inventar que estuve triste porque me parecía un milagro extraordinario estar allí, con ella, porque a veces me sorprendo siendo consciente de que estoy aquí, vivo, que es algo que me asombra, un misterio imposible siempre de comprender. Y me maravillo de lo que somos "ella" y "yo", por ejemplo, de esos dos seres que están aprendiendo a danzar. Y a la vez me siento inmortal y mortal, y veo ambas cosas, y siento alegría y melancolía a un mismo tiempo. Pero si estaba triste, maga, estaba equivocado. Porque todo es eterno. Y porque "tú", "yo", y todos, viviremos tanto como viva el universo. Y también tenemos, ahora, su edad. Y en todo caso no importa, porque sólo existe lo que somos aquí, ahora.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDtyysvCm8I/AAAAAAAAAOQ/QjAa7_aAM2k/s1600-h/africa.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204880009684229058" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDtyysvCm8I/AAAAAAAAAOQ/QjAa7_aAM2k/s400/africa.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Foto: ©Nick Brandt. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lioness with feeding cubs. Maasai mara, 2007.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;V&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;La maga ha decidido creer, como algunos chamanes, que al entrar en una mujer, la energía de un hombre permanece allí durante siete años. Por eso a ella le gusta ir despacio, tanteando, valorando poco a poco el alma que desea absorber, con cuidado. Existen ritos para expulsar esa energía antes de tiempo, pero dolorosos, como todo exorcismo. Y ese dolor forma parte de esa historia. Pero "yo" me cuento otra historia. Para mí la energía, como el amor, es una sustancia mágica, que cuanto más se da, más se tiene, y cuanto más se guarda, más se pierde. Confío en mi luz interior. Dejo entrar en mí todas las energías, me abro de par en par, me con-vierto en un transformador. Totalmente des-identificado, como un horno alquímico, multiplico la energía "positiva" y transformo la energía enferma, devolviéndola sana a su destinatario.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Y a la vez no tengo prisa. Sé que uno ya está allí hacia donde va, y que lo que se desea ya se tiene. Respeto las historias que los demás deciden contarse. Pero la maga no sabe que jamás dejaría que mi energía la invadiera, aunque ella, despistada, abriera su puerta de par en par. Jamás dejaría que su propia energía se perdiera, aunque se quedara dormida. De todas formas, me gusta pasear despacio con ella, al ritmo que inventemos. El secreto de la paz mundial podría ser ese: saber hacer que la historia que a ti mismo te cuentas dance en armonía con la historia que "los otros" se cuentan. Porque todas son fragmentos irrenunciables de una única, inabarcable, y misteriosa historia. Qué maravilla también andar despacio. Sin rumbo fijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias, y no es ninguna abstracción.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-2045053399636704096?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/2045053399636704096/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=2045053399636704096&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2045053399636704096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2045053399636704096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/05/alegra.html' title='Alegría'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDtuHcvCm5I/AAAAAAAAAN4/XJj8JvfKHqE/s72-c/003lionesslookingoutove.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-1804442991616869004</id><published>2008-05-20T01:35:00.016+02:00</published><updated>2010-11-10T19:34:48.442+01:00</updated><title type='text'>¿Vampiros?</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDNt1VM5O9I/AAAAAAAAANQ/vBqdPX3p2G8/s1600-h/yoda_luke.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202622757534776274" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDNt1VM5O9I/AAAAAAAAANQ/vBqdPX3p2G8/s400/yoda_luke.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;El ser humano es especialista en crear culpables, en mirar hacia otro lado, en lavarse las manos y buscar chivos expiatorios, en no asumir la propia responsabilidad. Se suele quejar de lo que hacen "los demás", sin darse cuenta de que esa interpretación de lo que "otro" hace está sólo en la mente de quien cree percibirlo. Pero es imposible saber qué percibimos. Sólo podemos saber lo que nuestra mente construye con aquello que percibe. Y si somos consciente de esto, entonces... ¿qué nos está diciendo de nosotros esa interpretación? Porque eso es lo que debería importarnos, ya que es lo único que es asunto nuestro y que, además, está en nuestras manos transformar de una forma directa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Normalmente se vive intentando -desesperada e inconscientemente- mantener el propio miedo, la propia tristeza, las propias emociones negativas aplacadas, dormidas, tapadas. En nuestro interior acontece una batalla sangrienta por reprimir todo eso, para que podamos seguir manteniendo una idea determinada de quiénes somos. Por eso, proyectarlo en alguien nos alivia. Nos enfadamos con alguien para aliviarnos, para sentirnos mejores o más sanos de lo que "en realidad" estamos. O eso, o enfermar. No queda otra. La presión necesita ser liberada.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Se suele creer que existen personas que nos chupan la energía, por ejemplo. Cuando lo que sucede es que cedemos nuestra energía a determinadas personas, o nos sentimos acomplejados ante ellas, o las tememos, o no sabemos cómo tratarlas. Porque representan partes nuestras que no nos atrevemos aún a enfrentar; y pensar que ellas tiene el poder sobre nosotros nos exime de culpa y cobardía. Pero nadie puede quitarte tu energía. El poder sobre ella es sólo tuyo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;También se suele y conviene pensar que alguien triste o con "mal rollo" puede contagiarnos. Cuando lo que sucede es que, simplemente, destapa en ti una tristeza o un "mal rollo" que no quieres re-conocer. Cedemos el poder para poder culpar, para no tener que asumir la responsabilidad de quiénes somos. ¿Por qué no fuiste tú quien le contagiaras tu alegría o tu "buen rollo", y no a la inversa? Cuesta re-conocerse, ¿verdad?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Con los lugares sucede igual. ¿Sientes que un lugar te afecta de forma negativa? ¿Qué está mostrándote de ti mismo entonces, qué despierta en ti? Porque si lo identificas puedes transformar el lugar que no te gusta en un paraíso. Y, aunque decidas abandonarlo, con-vertir el odio en gratitud.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Muchas veces me preguntan si, tras mis largas sesiones terapéuticas, no me encuentro cansado, o cargado de "energía negativa". Toda esa gente descargando sobre uno sus problemas... Y no. En mi experiencia sucede al contrario. Si trato con alguien es porque me siento bien, porque siento una profunda paz en mi alma que sé inquebrantable, y confío en ella. Para mí, el arte terapéutico consiste en transformar, a través de uno, la energía negativa del "otro" en energía positiva, en una energía positiva que nos inunde a ambos. Si fuese por ahí cediendo el poder, haciéndome la víctima, lo que hago no le sería útil a nadie. Si siento algo negativo hacia alguien sé, de inmediato, qué es lo que debo atender en mí, y entonces la terapia también es auto-terapia. La danza no termina hasta que no sentimos que hemos contribuido a la expansión de la felicidad, hasta que lo "negativo" que traíamos con nosotros no haya mutado.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Todo aquello que traemos a la consciencia se transforma. Lo que intentamos mantener en la oscuridad nos domina, y genera nuestra ira hacia el "exterior". En una escena de Star Wars, Luke le pregunta a Yoda: "¿El lado oscuro es más poderoso?". Yoda responde: "No, más poderoso no. Más fácil, más rápido, más seductor". Más absurdo, añadiría yo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-1804442991616869004?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/1804442991616869004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=1804442991616869004&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/1804442991616869004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/1804442991616869004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/05/vampiros.html' title='¿Vampiros?'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SDNt1VM5O9I/AAAAAAAAANQ/vBqdPX3p2G8/s72-c/yoda_luke.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-3523320523892887545</id><published>2008-04-21T02:31:00.027+02:00</published><updated>2010-11-10T19:35:06.237+01:00</updated><title type='text'>Gracias por el golpe</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5198327190039433938" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SCQrCZSOEtI/AAAAAAAAAMo/G27s3Sz2NHM/s200/a12tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer;" /&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5198327306003550946" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SCQrJJSOEuI/AAAAAAAAAMw/fK7of-lgk_M/s200/a20tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer;" /&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5198327434852569842" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SCQrQpSOEvI/AAAAAAAAAM4/Bzjh73t1v1g/s200/a11tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer;" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Se suelen maldecir los accidentes. Y sin embargo traen siempre mensajes secretos, avisos decisivos. La "realidad" es creada continuamente por nosotros, en base a algo des-conocido, a algo que nos lleva de forma misteriosa, si, pero por nosotros. Entonces... ¿qué quiero decirme a mí mismo cuando tengo un accidente, o tropiezo, o me golpeo, o me corto con el cuchillo de la cocina?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Si uno presta atención, si está completamente presente en el ahora, siente una paz infinita en su "interior", una luz cálida que todo lo traspasa, una sensación de absoluta perfección. Sea lo que sea lo que esté haciendo, uno está donde está. La vida entonces danza y, en secreto, todo está realizado desde siempre. Ya no hay lugar al que ir, ni meta que alcanzar, ni compromisos, ni fechas, ni prisa. Cada movimiento es limpio, justo, y preciso. Sin mente. Sin tiempo. Sin espacio donde tropezar, somos uno con el aire y las cosas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Los grandes y pequeños accidentes son, así, llamadas de atención a nuestra falta de atención. El universo dice: ¡Fíjate! ¡Despierta! ¡Estás aquí! ¡No hay otro lugar en el que puedas estar! ¡Ocúpate de lo que existe aquí, ahora, de este mundo que estás creando en este instante! ¡No hay otro! Así el accidente se transforma en un regalo. Y en vez de decir: ¡Mierda, joder!, cerramos los ojos y miramos, y comprendemos, y bendecimos la herida por lo que viene a recordarnos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Con las enfermedades sucede igual. El cuerpo enferma para gritarnos lo que no hemos escuchado. Alejandro Jodorowsky nos dijo un día que la enfermedad es falta de belleza, que uno debe preguntarse en qué parte de su vida falta belleza para poder sanar. Me pareció bella la forma de decirlo, y la hice mía. La enfermedad vendría a ponernos sobre aviso. Al fin y al cabo nuestro cuerpo no existe fuera de nuestra mente. Nada existe. Nada de lo que percibimos, de lo que creemos que existe. Lo que existe no lo sabemos. Pero ese cuerpo, esa enfermedad, está sólo en tu mente. Nuestro cuerpo se comporta conforme a lo que creemos que es. Si nos creemos bellos, lo somos. Si nuestra percepción sana, si encontramos la belleza que nos boicoteamos, el cuerpo sana también. No hay separación.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Mírate. Mira tus manos, tus brazos, tus piernas, tu vientre, tu rostro... mira tu mirada en el espejo. Si estás sano agradece al universo tu existencia. Siempre es un milagro existir, estar aquí, de esta forma única e irrepetible en la que estás. Si estás enfermo, agradece la enfermedad, danza con ella, invítala, como al diablo, a sentarse contigo frente a frente, y a decirte qué viene a enseñarte. Luego, elegante, la despides. Si crees que vas a morir, si tienes miedo, agradece estar en el filo de la navaja, consciente de que lo estás, consciente del viaje que quizás emprendas. Pocos tienen la oportunidad de realizar ese viaje conscientemente, y sin embargo todos lo haremos. Piensa que la muerte no es lo importante, lo importante es lo que hagas con ella, cómo hagas desaparecer tu identidad, cómo te disuelvas en el misterio. Y recuerda que el milagro es la naturaleza misma del cosmos, y que lo imposible es sólo un concepto inventado por las mentes que se rinden. Pero suceda lo que suceda, recuerda que lo que somos es inmortal, y que lo que una vez sucede sucede para siempre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Y claro que es fácil decirlo, quizás. Pero que algo sea fácil no lo hace menos importante, y no me impide hacerlo. A veces sentimos vergüenza de la facilidad. Y nos resulta difícil decir lo fácil de decir, lo decisivo. Si me espero a tener una enfermedad grave, o a estar muerto, para decir lo que acabo de decir, estaría pidiendo permiso para decirlo. Y nunca lo hago. O podría suceder, como muchas veces sucede, que enfermara sólo para sentir que tengo el derecho a decirlo. Quizás decirlo es mi medicina preventiva. Quizás lo que callas es lo que te enferma. Si es así... ¡No te calles!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;a href="http://es.youtube.com/watch?v=VvhUdRx4Sfo"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;a href="http://es.youtube.com/watch?v=VvhUdRx4Sfo"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-3523320523892887545?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/3523320523892887545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=3523320523892887545&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3523320523892887545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3523320523892887545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/04/gracias-por-el-golpe.html' title='Gracias por el golpe'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SCQrCZSOEtI/AAAAAAAAAMo/G27s3Sz2NHM/s72-c/a12tmt_h335.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-8498475623614190551</id><published>2008-04-08T01:38:00.029+02:00</published><updated>2010-11-10T19:35:23.885+01:00</updated><title type='text'>Tu media naranja eres tú</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R_wVC1AjVLI/AAAAAAAAAL4/zLKZ4hoIU9E/s1600-h/a21tmt_h335.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187044009157285042" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R_wVC1AjVLI/AAAAAAAAAL4/zLKZ4hoIU9E/s320/a21tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R_wVC1AjVLI/AAAAAAAAAL4/zLKZ4hoIU9E/s1600-h/a21tmt_h335.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5187044185250944194" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R_wVNFAjVMI/AAAAAAAAAMA/AaRKmwsGqS0/s320/dsc_0409.jpg" style="cursor: pointer;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Ninguna persona, nunca, puede ser la media naranja de otra. Ya basta. Utilizar al otro para completarnos es eso: utilizar al otro. Es decir: no amarlo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;La interpretación superficial del mito de Aristófanes está tan profundamente grabada en el inconsciente colectivo, que la mayor parte de los seres humanos siente una angustiosa carencia emocional interna. Creen que son sólo mitades que deben encontrar su otra mitad para completarse, para ser felices. Por eso hemos convertido el hecho de vivir en pareja en un fin en sí mismo. No tenerla supone, aún hoy, una tara social. Se suele preguntar si tienes pareja como quien pregunta si tienes un lugar donde dormir, o un trozo de pan que llevarte a la boca. Tener pareja parece ser un alivio, un punto de llegada, o un anhelo siempre latente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Y sin embargo sólo si se renuncia a tal búsqueda se encuentra uno consigo mismo. El andrógino es algo a realizar dentro de nosotros, sin utilizar a nadie para ello. Sólo el ser realizado puede amar libremente, compartir sin querer atar ni poseer, sin miedo a perder, respetando la individualidad del otro. No puedes amar lo que necesitas. Sólo puedes amar lo que no necesitas. Sólo desde esa libertad. Entonces uno no vuelve a "tener" pareja, sino que podrá, si sucede, "formar" una pareja con otro ser realizado, mientras quieran ambos que así sea. Sin utilizarse. Sabiendo que sólo el gozo de amar les une, y que podrían estar perfectamente el uno sin el otro, o sin pareja, sin que su felicidad, profunda, se vea afectada lo más mínimo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Hace poco me enteré de una historia, que interpretada como un sueño -¿qué no lo es?-, como una metáfora, ilustra bien las consecuencias de aceptar este mito enfermo. Mi amada Ekaterina Gordeeva comenzó a patinar en pareja junto a Sergei Grinkov. Ambos tenían alrededor de 10 y 14 años respectivamente. Poco a poco fueron ganando campeonato tras campeonato. Fueron considerados una de las mejores parejas de todos los tiempos, y se hicieron mundialmente famosos. Se casaron y tuvieron una hija. Se decía de ellos que desprendían amor, que sus corazones latían a la vez, que eran "uno". Habían sido inseparables desde niños, y cuando aconteció el romance el inconsciente colectivo actuó, exaltándolos como paradigma de pareja perfecta. Para muchos lo eran, de ahí parte de su fama mundial. Hicieron de ellos un icono, un modelo a seguir. Y un día, durante unos ensayos, Sergei, mientras sujetaba en el aire a Ekaterina, se desmayó y murió. Su corazón se había parado con 28 años.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Así sucede en las parejas que se empeñan en ser "uno". Querer formar una unidad con otra persona es una profunda falta de respeto hacia la individualidad. Todo corazón es único e irrepetible. Ninguno late igual. Y cuando se pretende que dos corazones sean uno, lo que "realmente" sucede es que uno de los dos corazones se sacrifica por el otro, intenta ajustarse al ritmo del otro, y deja de ser quién es. Renuncia a su propio latido. Muere.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Después del duelo, de alguna manera, Ekaterina entendió que debía volver a patinar a pesar del miedo que tenía a hacerlo sola. Debía realizar el andrógino en ella, sin tener a Sergei a su lado. Dijo que no sabía cómo haría, qué él siempre había estado allí, llevándola, recogiéndola, sosteniéndola, acompañándola. Seguramente cerró los ojos y le sintió dentro de ella, le incorporó, y se completó a sí misma. Y así convirtió la muerte del ser que amaba en una llave mágica. Metafóricamente podemos decir que él se sacrificó para que ella se realizara como individuo. Y naciera.&lt;span class="Apple-style-span" style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Primera actuación en solitario:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div face="courier new" style="color: silver; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: black; white-space: pre;"&gt;          &lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/yYvrEqbvpsQ&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/yYvrEqbvpsQ&amp;amp;hl=es_ES&amp;amp;fs=1&amp;amp;rel=0&amp;amp;color1=0x3a3a3a&amp;amp;color2=0x999999" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div face="courier new" style="color: silver; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: black; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="white-space: pre;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div face="courier new" style="color: silver; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: black; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="white-space: pre;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-8498475623614190551?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/8498475623614190551/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=8498475623614190551&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8498475623614190551'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8498475623614190551'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/04/tu-media-naranja-eres-t.html' title='Tu media naranja eres tú'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R_wVC1AjVLI/AAAAAAAAAL4/zLKZ4hoIU9E/s72-c/a21tmt_h335.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-2092814271731419305</id><published>2008-03-13T03:27:00.021+01:00</published><updated>2010-11-10T19:35:44.870+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='.notas sobre el cinematógrafo'/><title type='text'>Into the wild / Big Bang</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDIwyh2aQI/AAAAAAAAAZw/0ALJKiJJ_Vs/s1600-h/emilewild.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5237907107154913538" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDIwyh2aQI/AAAAAAAAAZw/0ALJKiJJ_Vs/s400/emilewild.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Desde niño me sentí un extraño en este mundo, un extraterrestre venido de otra galaxia, de otro tiempo. Me sentí sólo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la película de Sean Penn, como sucede ante todo lo que nos conmueve, me re-conozco. Pero esta vez no en la forma de mirar. Me re-conozco en ese personaje al que se mira, en su sentimiento, el mismo que me salvó: ese deseo de desaparecer, de renunciar a todo camino marcado, de aislarme por completo de esta sociedad ilusoria que hacemos funcionar como robots sin darnos cuenta, de separarme de todo para encontrarme conmigo mismo antes de encontrarme con nadie más. Alexander Supertramp y "yo" elegimos caminos aparentemente opuestos para lograr ese encuentro. Èl se aisló en Alaska, se separó de "su vida" huyendo. "Yo" me aislé en mí mismo, me separé de "mi vida" recluyéndome. La misma separación interior, esa que te une profundamente con "la vida" que late en ti.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Quien siente el mundo grande necesita conquistarlo, recorrerlo, verlo todo, necesita andar mucho para llegar al borde y divisar, desde allí,  la inmensidad, el infinito misterio que somos. Por aquel entonces "yo" sentía un ansia enorme por huir, por salir de mi entorno habitual, por adentrarme en territorios nuevos, por vivir otras vidas, por aislarme y romper lazos con todos, con todo.  No sabía qué quería hacer con mi vida, pero creía que si no viajaba, si no recorría el planeta, no sería feliz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta voz interior que siempre me guía de forma excéntrica me hizo ver de inmediato, ante la ansiedad que sentía por un lado, y el desamparo o la falta de valor por otro, que mi camino era el opuesto en ese momento. Me hizo comprender que mi límite no era físico. Mi límite era mi carencia, mi necesidad. Y quise aprender a llenarme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Entonces decidí que no viajaría hasta que ya no lo sintiera como una necesidad vital. Decidí quedarme en mi habitación, aislarme en mi barrio, en mi pequeño círculo, en mi raquítico rincón. Supe que hasta que no fuese feliz allí, en ese entorno, en esa vida que me había tocado, en la que este cuerpo había surgido, en esa familia enferma, en ese lenguaje, en esas proporciones, en este ombligo, dentro de esta piel... no sería féliz en ningún sitio. No quería pasarme la vida buscando ahí fuera lo que creía que me faltaba. Porque nunca está fuera. Las búsquedas exteriores son siempre metáforas de búsquedas interiores, me dije.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;De repente sentí que el mundo era tan pequeño o inmenso como mi ombligo. Era capaz de ver el infinito en una partícula diminuta, casi invisible.  Y un día sucedió la explosión. Toda necesidad quedó colmada. Todas las preguntas contestadas. Sin palabras. Sin conceptos. Me llené y me vacié por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No necesitaba nada para ser feliz porque había des-cubierto la felicidad que soy, que todos somos. Y en ese momento supe también que empezaba el verdadero viaje hacia los demás, hacia el encuentro con "el otro". Lo "exterior" y lo "interior" desapareció. Sólo existe este inmeso espíritu, este bello misterio que componemos entre todos, a cada instante. Ahora no busco nada en las cosas, no busco en el viaje. Es el viaje el que me busca a mi. Esté donde esté, "yo" soy la respuesta, "yo" soy el universo, "tú" eres "yo", y aquí está todo. Mira.  El mundo lo estamos inventando juntos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como promulga el Mahayana, la luz, una vez des-cubierta en uno, debe compartirse con el mundo, debe ser utilizada para que "los otros" también encuentren la suya. Alexander lo entendió y quiso regresar. Pero el ego, al que no supo dominar, lo atrapó en su propia felicidad, en su autosuficiencia. Tuvo que morir para liberarse. Mi ego me atrapó en mi cómodo despertar, y tuve que morir para abrirme. Hacia ti.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-2092814271731419305?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/2092814271731419305/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=2092814271731419305&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2092814271731419305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2092814271731419305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/03/into-wild.html' title='Into the wild / Big Bang'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SLDIwyh2aQI/AAAAAAAAAZw/0ALJKiJJ_Vs/s72-c/emilewild.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-4267997347533392937</id><published>2008-03-04T03:42:00.011+01:00</published><updated>2010-11-10T19:36:05.469+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='.notas sobre el cinematógrafo'/><title type='text'>No saber</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R8zMYgXdWhI/AAAAAAAAAKQ/_iB-2IhSPOs/s1600-h/recorte.jpeg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5173734793319111186" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R8zMYgXdWhI/AAAAAAAAAKQ/_iB-2IhSPOs/s400/recorte.jpeg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Presencia de Antonio Porchia&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Contradecirse sin miedo, sin vergüenza, es un síntoma de salud mental. Cuando el intelecto no nos domina, actuando de policía interno, impidiendo que expresemos el cambio continuo que somos, uno debe muchas veces contradecirse si quiere ser honesto y fiel a sí mismo en cada instante. A veces nos dicen, con un tono de decepción: "Cómo has cambiado". Y deberíamos contestar: "¡Gracias!".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Por ese miedo al inevitable cambio, por ese afán de creer que uno anda por terreno conocido cuando todo es, por naturaleza, siempre des-conocido, por ese querer resistirse al abismo, la mayor parte de las personas, aún, prefieren percibir la contradicción como un defecto, un síntoma de no ser sincero, de no ser íntegro, algo que vigilar en los demás y en uno mismo. De hecho se dice "caer" en una contradicción. Cuando lo que sucede es que uno se eleva en una contradicción, o más bien se traslada, o cambia de nivel de consciencia o punto de vista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Como "tú", soy absolutamente libre para contradecirme. Ya no soy el que hablaba ayer, ni siquiera el que hablaba hace un minuto, ni el que empezó a escribir esta frase. Mis palabras de ahora no pueden compararse con ningunas. Porque el que habla ahora sólo existe ahora, y jamás dijo nada antes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;También las mismas palabras, en diferentes momentos, pueden decir cosas opuestas. Y palabras opuestas pueden decir lo mismo. La persona que escucha sólo tus palabras no te escucha. Y quien sólo busca entender, jamás comprende.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Lo más habitual es que no nos escuchemos entre nosotros, y entonces percibimos contradicción donde en "realidad" subyace una profunda unidad, irrebatible y completa. Todo puede ser cierto a un determinado nivel, y a otro nivel ser cierto lo contrario. Puedo saber, a cierto nivel, que dios no existe, que sólo es una proyección de nuestro ego idiota; y puedo saber, a otro nivel, que Dios es quien escribe y quien lee esta entrada. Puedo saber, a cierto nivel, que cada persona es única e irrepetible; y puedo saber, a otro nivel, que todos somos lo mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Puede ser cierto, por ejemplo, a cierto nivel, como hablábamos antes, que uno es fruto del pasado. Y sin embargo, a otro nivel, eso no es así en absoluto. Porque sólo es fruto del pasado la personalidad, la máscara que hemos ido construyendo. Pero esa máscara puede caer para siempre, de una vez por todas, por arte de magia. Y nunca mejor dicho: Por "arte de magia". En eso, simplemente, consiste eso que llaman en muchas tradiciones "iluminación". Uno se con-vierte en lo que es, en lo que todos somos. Puro instante. Y ya no hace nada, sino que permite que todo se haga a través suya. Ya no sabe nada, sino que permite que el saber se sirva de su "persona". Los conocimientos, la cultura, dejan de tener sentido en sí mismos, porque todo es siempre por primera vez, y eterno. Como en esa bella "voz" de mi querido Antonio Porchia:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="color: silver; font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;El no saber hacer supo hacer a Dios.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Eso es el arte para mí. Eso es la vida para mí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-4267997347533392937?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/4267997347533392937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=4267997347533392937&amp;isPopup=true' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4267997347533392937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4267997347533392937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/03/no-saber.html' title='No saber'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R8zMYgXdWhI/AAAAAAAAAKQ/_iB-2IhSPOs/s72-c/recorte.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-4063038216741090735</id><published>2008-02-20T03:13:00.025+01:00</published><updated>2010-11-10T19:36:35.538+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='.notas sobre el cinematógrafo'/><title type='text'>Cosas que aprendí en la cárcel</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R75YDgb7UiI/AAAAAAAAAIA/IcZOZLeUp9w/s1600-h/a12tmt_h335.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5169666239537828386" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R75YDgb7UiI/AAAAAAAAAIA/IcZOZLeUp9w/s320/a12tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R75YLAb7UjI/AAAAAAAAAII/q1k3wqKyajQ/s1600-h/a13tmt_h335.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5169666368386847282" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R75YLAb7UjI/AAAAAAAAAII/q1k3wqKyajQ/s320/a13tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;Pronto supe que mi camino era el del arte, y que para ello debía acabar de una vez por todas con los exámenes. Así que dejé la universidad enseguida. Si uno quiere permitir que su inconsciente se menifieste con libertad, si uno quiere comenzar a jugar, a conocerse, debe liberarse de cualquier juicio, debe actuar. Y "yo" me sentía capaz de adquirir por mí mismo cualquier conocimiento que deseara obtener. No quería programas. No quería que nadie me dijera lo que tenía que aprender, y cuándo lo tenía que aprender. Porque, entre otras cosas, ninguna carrera encajaba con lo que "yo" quería aprender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco escuché contar a un premio Nobel de física cómo tuvo que inventarse sus propias asignaturas en la universidad y estudiarlas por su cuenta, porque no había clases acerca de lo que más le interesaba. Poco a poco, en paralelo, fue aprobando los exámenes a los que le obligaban, como un mero trámite, y se convirtió así en "físico" ante los demás. Pero lo que marcó la diferencia, lo que le hizo empezar a conocer todo aquello en lo que hoy está especializado y en lo que ha sido innovador, fue su camino autodidacta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, por aquel entonces, aún no me había desprendido de mis temores. Aún estaba preso de esa necesidad absurda de ponernos etiquetas para saber qué responder cuando nos preguntan. Quería ser "director de cine". E ilusionado, ingenuo, creyendo que aquello sería una oda a la libertad individual y a la creatividad sin límites, hice las pruebas para entrar en la escuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos me dicen ahora que, aunque luego decidiera seguir otro camino, allí aprendí unas bases. Pero no es cierto. No aprendí nada de eso. No entendía que tuviese que aprender a hacer algo de una manera en la que no quería hacerlo. Así que no lo hice. Hoy ni siquiera sé ya lo que significa "saber" hacer una película. Para mí, el arte ha supuesto una vía maravillosa de des-aprendizaje. Por eso las escuelas de arte me parecen nocivas. Porque allí sólo quieren añadir basura a la que ya traes contigo, añadir información. Y para mí una escuela debería ser un lugar de encuentro con uno mismo, de inspiración, donde uno recuperara la libertad de recordar quién es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi fuero interno sentía que ya tenía otra base escogida por mi, y por eso mi instinto, mi gusto, mi olfato, me llevaba por otro camino. Para empezar, mi base era la forma en la que desde niño había empezado a mirar, y en cómo, desde quién sabe cuándo, había comenzado a sentir el mundo. Esa pretendida base oficial me resultaba aburrida. "La estúpida profesionalización del cine", lo llamó Coppola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las escuelas, las universidades, hoy en día aún están dirigidas a mantener el status quo, a fabricar ciudadanos que encajen a la perfección en el sistema, miembros irreprochables de esta sociedad ya obsoleta. Como si el ser humano se tuviese que adecuar, sacrificando su creatividad, a un fantasma que él mismo ha creado. Como si la persona tuviera que hacerse a medida del traje, y no al contrario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto sabía que el único responsable de esa situación era "yo". La queja, si alguna vez salía de mi, al poco me resultaba absurda porque al fin y al cabo allí seguía, formando parte de aquello. Me di cuenta de que aún no tenía valor para actuar, de que allí me sentía seguro. Al menos podía decir a los demás que estudiaba. Y de esta inseguridad, precisamente, se sirven los vendedores de títulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escuela funcionaba de acuerdo con su propia naturaleza. Era "yo" el que no seguía su propia voz interior, el que presa de maldiciones inconscientes me mantenía preso a mí mismo. Y tampoco había desarrollado aún el poder de hacer que la realidad funcionara a mi gusto. Si lo hubiese hecho hubiera podido convertir aquella nave en lo que "yo" quería que fuese, hubiera podido dirigirla, desde dentro, hacia donde "yo" quisiera. Pero el mago que ya empezaba a des-cubrir y renacer en mí... supo utilizar esos años para aprender acerca de ese miedo, supo utilizar ese miedo como llave. Y por eso ahora también agradezco haber estado allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mago debe ser capaz de transformar todo en una aventura decisiva. Para un mago ninguna experiencia es negativa. Si te meten en la cárcel, si no tienes más remedio que pasar por ello, haces de ese cautiverio lo mejor que te ha sucedido en la vida. Pero es importante saber -para los que malentienden esta capacidad y la ponen como excusa- que uno no está obligado a meterse en la cárcel por propia voluntad. Porque, repito, para un mago todo es una aventura decisiva. Todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-4063038216741090735?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/4063038216741090735/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=4063038216741090735&amp;isPopup=true' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4063038216741090735'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4063038216741090735'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/02/cosas-que-aprend-en-la-crcel.html' title='Cosas que aprendí en la cárcel'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R75YDgb7UiI/AAAAAAAAAIA/IcZOZLeUp9w/s72-c/a12tmt_h335.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-2585862003540825332</id><published>2008-02-07T01:53:00.005+01:00</published><updated>2010-11-10T19:36:56.629+01:00</updated><title type='text'>La piedra filosofal</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R6ply0I7GDI/AAAAAAAAAHo/btL7JngL_G8/s1600-h/a20tmt_h335.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5164051846397630514" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R6ply0I7GDI/AAAAAAAAAHo/btL7JngL_G8/s320/a20tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;En &lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small; font-style: italic;"&gt;Primera plana&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;, de Billy Wilder, uno de los periodistas, indignado por cómo han contestado a uno de sus artículos, sintiendo que no le han leído, dice algo así como: "¡Pero si eso ya lo decía yo en el segundo párrafo!". Su compañero le contesta: "Ah, amigo. Es que nadie lee el segundo párrafo". Y ese es el primer deber, a mi entender, de alguien que quiere conversar: leer más allá del primer párrafo, evitar la reacción a ideas aún incompletas, seguir escuchando hasta el final, buscar qué interpretación de lo que escuchamos es la que más resuena con nosotros. Sólo si somos capaces de estar de acuerdo con alguien podemos permitirnos el estar en des-acuerdo. Sólo si sabemos hacer que todo, sea lo que sea, nos sirva, podemos entonces discutirlo de forma creativa.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;Porque en el fondo nadie puede estar en des-acuerdo con nadie. El universo es un profundo acuerdo constante entre todo. Nadie puede estar en des-acuerdo con lo que escribo. Sólo puede estar en des-acuerdo con su forma de leer lo que escribo. Al contestar nos contestamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me interesan las opiniones. Las mías tampoco. No escribo mis opiniones. Escribo soluciones. No son las únicas. Pero son las que, hasta ahora, he ido desarrollando a partir de lo innombrable, lo que humildemente sé transmitir, de momento, utilizando esta herramienta, tan rica y pobre al mismo tiempo, que son las palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se trata de tener razón. No la quiero. La perdí, afortunadamente, hace tiempo. En la magia no cabe lo verdadero o lo falso, sólo lo auténtico. Estar de acuerdo o en des-acuerdo con algo es sólo un ejercicio intelectual que tampoco ya me interesa. Sólo quiero dar lo mejor de mi, de la mejor manera que sepa a cada instante. Ese es el mundo que he decidido crear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que escribo no son verdades, son "técnicas". No válidas para todas las personas ni para todos los momentos, quizás. Depende. Pero infalibles para determinadas personas, en ciertos momentos. Porque no todo el mundo las aceptará intelectualmente siempre, no todo el mundo sabrá hacer que determinadas ideas encajen en su mapa del mundo para convertirlas en algo útil siempre. Es más... Soy consciente de que todo cuanto digo es mentira, como también es mentira lo contrario, y cualquier cosa que uno pueda llegar a decir. Pero también sé que si lo aceptáis como una verdad os funcionará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre lo que escribo está lo que no escribo, un secreto indecible que sólo los iniciados re-conocerán. Pero no es necesario que seas un iniciado para hacer que cualquier idea dance contigo en armonía. Incluso ese ilusorio des-acuerdo que sientes, si trasciendes la reacción, puede ser un regalo maravilloso, una explosión que te impulse en otra dirección más bella quizás para ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alguien me dijo hace poco que cuando no estaba de acuerdo con lo que "yo" escribía sobre algo, se ponía a escribir también sobre ello. Me alegro.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-2585862003540825332?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/2585862003540825332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=2585862003540825332&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2585862003540825332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/2585862003540825332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/02/la-piedra-filosofal.html' title='La piedra filosofal'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R6ply0I7GDI/AAAAAAAAAHo/btL7JngL_G8/s72-c/a20tmt_h335.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-6471900445673851655</id><published>2008-02-04T15:40:00.004+01:00</published><updated>2010-11-10T19:37:15.878+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='.notas sobre el cinematógrafo'/><title type='text'>Técnica</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R6dUoEI7GBI/AAAAAAAAAHY/vKzftZfZymw/s1600-h/Cocteau.gif" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5163188545086232594" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R6dUoEI7GBI/AAAAAAAAAHY/vKzftZfZymw/s320/Cocteau.gif" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Mirada de Jean Cocteau.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: silver; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;Lo que solemos llamar "técnica" en la ejecución de una obra artística, eso que se pone como excusa para sentir que hay algo que valorar "objetivamente", sólo es una recopilación de experiencias, una historia de cómo se han hecho las cosas hasta ahora, una historia sesgada, reduccionista, elegida dictatorialmente por algunos ensayistas, historiadores, profesores, críticos... Una colección de cadáveres. Una, entre infinitas posibles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, el pensamiento líneal, presa de esa convención absurda del "tiempo", se empeña en vivir por capas, tomando las experiencias del pasado como obligados peldaños. Y sin embargo no hay escalera, no venimos de ningún sitio. Este instante es puro en sí mismo. Sin mente. Sin memoria. Sin recorrido. Somos libres de inventar la escalera que deseemos, de inventar nuestra &lt;span style="font-style: italic;"&gt;historia&lt;/span&gt;. En ello consiste el arte profundo de trabajar con nuestras raices, de sanar nuestra genealogía: en saber cómo crearla, convirtiendo los frutos en raíces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cerebro humano acumula, aunque no quiera, gran cantidad de información que se expresa inconscientemente en todo lo que hacemos. Pero cuando, voluntariamente, por miedo o comodidad, comenzamos por aprender una técnica base que nos han vendido como un paso ineludible, entonces emprendemos el mismo camino que la mayoría ha emprendido en masa. ¿Y qué sentido tiene tomar ese camino? Si nuestra decisión es expandir la conciencia colectiva, debemos inventar más caminos, hacer aparecer -como escribía Robert Bresson en sus notas- lo que sin nosotros no se vería jamás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos justifican su miedo repitiendo como loros que uno debe aprender lo que hoy se considera como "clásico", y que después uno es libre de aceptarlo o rechazarlo. ¿Qué libertad se basa en una imposición de principio? ¿Quién nos ha hecho creer que es necesario? "Yo" sostengo que no lo es. Si uno se rige sólo por su propio canon, por su voz interior, será libre de escoger cualquier cosa como punto de partida, o de, conscientemente, no elegir nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para realizar un cuadro abstracto, por ejemplo, no es necesario saber dibujar figurativo. Son lenguajes distintos. Y esto se puede trasladar a cualquier actividad. Muchos bloqueos creativos nacen de esta creencia absurda, profundamente grabada en nuestro cerebro. No tienes por qué aprender primero a hacer algo que no te gusta hacer. No tienes por qué comprar tu prestigio. Quien necesite conocer tu curriculum para saber cómo valorar tu obra no sabrá ver tu obra en sí misma, sea como sea.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt; Suscribo la famosa frase de Jean Cocteau:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;La única técnica que merece la pena dominar es la que uno mismo inventa.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-style: italic;"&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-6471900445673851655?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/6471900445673851655/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=6471900445673851655&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/6471900445673851655'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/6471900445673851655'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/02/tu-propia-belleza-ii.html' title='Técnica'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R6dUoEI7GBI/AAAAAAAAAHY/vKzftZfZymw/s72-c/Cocteau.gif' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-6510316515781554045</id><published>2008-01-31T02:15:00.006+01:00</published><updated>2010-11-10T19:37:35.186+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='.notas sobre el cinematógrafo'/><title type='text'>Tu propia belleza</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R6FPCkI7F_I/AAAAAAAAAHI/FFX3ymBxsx4/s1600-h/gorde4.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5161493553422735346" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R6FPCkI7F_I/AAAAAAAAAHI/FFX3ymBxsx4/s400/gorde4.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Ekaterina Gordeeva. Me enamoré nada más verla aparecer, de lejos, en una actuación.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Sólo distinguía de ella el leve movimiento de una figura que saluda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;A veces me preguntan qué me gusta de una mujer. ¿De cuál?, contesto.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Existe un sometimiento generalizado a una serie de cánones ajenos que nos han poseído, que se admiten como propios sin darse uno cuenta, y que por eso mismo van creando un mundo falso, en el que la gente sacrifica su vida entera, a veces, buscando lo que en el fondo no desea. Se suele decir: "Es guapo/a, pero a mí no me gusta". O "No es guapo/a, pero a mi me gusta". Y, secretamente, se desea encontrar al "guapo/a" que además nos guste. Y no sólo sucede con las personas. También se dice, por ejemplo: "Es una película muy buena, pero no me ha gustado". ¿Nos damos cuenta de lo que estamos haciendo al expresarnos de esta manera? Nada es sólo una forma de hablar. Nada. Es la palabra la que configura el pensamiento. Es el pensamiento el que nos hace. Y el mundo es lo que somos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Al expresarnos así estamos admitiendo que el canon de belleza a través del cuál miramos es de segunda mano. ¿Dónde diablos lo hemos comprado? ¿Y si empezáramos a crear nuestro propio canon, único e irrepetible? ¿Y si nos damos cuenta de que si algo nos gusta es que es bello para nosotros, de que si una persona nos atrae físicamente es porque es guapa para nosotros? Nadie es "guapo" ni "feo" en sí mismo. Ninguna obra de arte es "buena" o "mala" en sí misma. Todo es de alguna manera para alguien en concreto. Así que eres completamente libre para explorar y expresar tu gusto, sin tener que comparar ese gusto con un canon que alguien, no sabemos quién, inventó por ti.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-6510316515781554045?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/6510316515781554045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=6510316515781554045&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/6510316515781554045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/6510316515781554045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/01/tu-propia-belleza.html' title='Tu propia belleza'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R6FPCkI7F_I/AAAAAAAAAHI/FFX3ymBxsx4/s72-c/gorde4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-8393959627222634927</id><published>2008-01-24T01:03:00.012+01:00</published><updated>2010-11-10T19:37:58.759+01:00</updated><title type='text'>Maestros</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SD6BuMvCnEI/AAAAAAAAAPQ/7WZzti_GFAY/s1600-h/a19tmt_h335.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5205740849979366466" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SD6BuMvCnEI/AAAAAAAAAPQ/7WZzti_GFAY/s320/a19tmt_h335.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Cuando nos enfadamos con alguien se abre una puerta en nuestro interior, una puerta que conduce a un lugar insospechado en nosotros, un lugar que debemos conquistar para enfrentarnos de lleno con lo que somos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno siempre se enfada consigo mismo, con esa parte suya con la que está en pie de guerra.  "El otro" siempre eres "tú". Si aceptas en ese "otro" lo que te enfada, si aprendes también a amarlo, a comprenderlo, entonces des-cubres que al enfadarte sólo te escondías de ti mismo. El enfado, en el fondo, es un acto altivo en el que uno se pone a sí mismo por encima de la persona con quien se enfada. Para huir. Para diferenciarse. Para sentirse ajeno y superior a lo que detesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puedes quejarte, desahogarte, expresar tu enfado, tu indignación, insultar incluso, patalear, escupir todo el veneno que desees hasta que la herida quede aparentemente limpia. Es una opción, y desde cierto nivel de conciencia, a veces, es necesario. Porque es más saludable que callar o disimular. Aunque lo es sólo hasta cierto punto, porque a veces esta actitud causa adicción, y uno construye un orgullo tonto, un disfraz de falsa valentía, y queda estancado en la negatividad, en la permanante lucha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también puedes respirar hondo, hasta lo más profundo de tu miedo, de ese abismo de tu ombligo, cerrar los ojos, y ver qué viene a decirte ese enfado acerca de ti mismo. ¡Voilà! Desde esa humildad siempre se halla un tesoro. Uno no puede controlar lo que "el otro" hace o deja de hacer. Lo único que puede decidir es qué hace ante ello. Y si aprendemos a utilizarlo a nuestro favor, des-cubriremos a un maestro detrás de todo aquel que  despierte nuestro enfado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo agradezco profundamente mi encuentro con todas las personas con las que me he enfadado en mi vida. Gracias a ellas aprendí a hacer las paces conmigo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-8393959627222634927?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/8393959627222634927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=8393959627222634927&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8393959627222634927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/8393959627222634927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/01/cuando-nos-enfadamos-con-alguien-se.html' title='Maestros'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SD6BuMvCnEI/AAAAAAAAAPQ/7WZzti_GFAY/s72-c/a19tmt_h335.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-3240042813648136143</id><published>2008-01-17T01:59:00.013+01:00</published><updated>2011-12-24T12:50:18.070+01:00</updated><title type='text'>Fechas señaladas</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SD6QGMvCnFI/AAAAAAAAAPY/lJ03qHbOa8I/s1600-h/535px-Tiziano_-_S%C3%ADsifo.jpg"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5205756655459015762" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SD6QGMvCnFI/AAAAAAAAAPY/lJ03qHbOa8I/s320/535px-Tiziano_-_S%C3%ADsifo.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Sísifo, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;según Tiziano&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;En una sociedad enferma, las personas, por lo general, reprimen lo que han aprendido a considerar como sus "placeres", relegándolos a fechas señaladas en un calendario, a días de desahogo, esperados, a ocasiones que llaman "especiales" o "fiestas". Sin percatarse, quizás, de que el hecho de esperar un desahogo indica que el resto del tiempo -que es la mayor parte de sus vidas- lo pasan ahogados. ¿Qué vida hemos decidido vivir? ¿Qué historia nos estamos contando? ¿Qué mundo creamos al levantarnos cada mañana?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Entonces, en esas "fechas señaladas", como poseídos por un espíritu común, la mayoría se lanza a consumir todo tipo de sustancias para alterar rápidamente, sin viaje iniciático, ese estado de conciencia del que se sienten prisioneros; y comen en exceso alimentos insanos para sentir que llenan esa sensación de vacío que les aterra por no haberla enfrentado nunca, un sin-sentido que han ido expandiendo en su interior por no prestar atención a lo que verdaderamente les importaba. Y cuando llega el momento de celebrar cualquier cosa, la excusa, en vez de hacer un acto de agradecimiento y celebración a la vida, resulta que atentan contra ella, intoxicando su propia sangre, es decir: el universo, la vida que lo contiene.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;¿Y si cuando nos disponemos a celebrar algo pensáramos en cómo dar a nuestro cuerpo, a nuestra mente, a nuestra creatividad y sexualidad, todo el amor que no le hemos dado hasta ahora, en cómo agradecer y honrar la existencia? ¿Qué dice de nosotros como civilización el hecho de que disfrutemos con aquello que sabemos nos perjudica? ¿No es el masoquismo la normalidad hoy en día? Cuando uno tiene un trabajo que no le gusta, un entorno que le ahoga, y cuando se pasa la mayor parte del tiempo haciendo cosas que detesta hacer... sucede que necesita maltratarse para sentir algo, para sentirse vivo en esos momento de des-ahogo. Necesita drogarse, correr riesgos absurdos e innecesarios, golpearse la cabeza contra la pared. Pero si la angustia desaparece, si uno toma el poder sobre su vida y la transforma en lo que desea, entonces comienza a tratarse con respeto. Acabo de leer uno de los "instantes" de Rafael Argullol, que resuena así:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;A medida que avanza la vida nos vamos cargando de responsabilidades como si nuestra vocación fuera convertirnos en bestias de carga. Eso está bien visto y goza de una aprobación general: el hombre prefiere la bestia de carga al hombre.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Personalmente, al levantarme cada mañana, me siento renacer. Y siento tanta felicidad por poder contemplar toda esta belleza que nos rodea... Porque todo me parece un regalo bello y misterioso.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;A veces, al ver mi indiferencia, me han preguntado si me gustan las navidades. Y "yo" siempre contesto que sí, que me gusta la vida, y que eso que suelen llamar "navidades" también es vida. Lo que ya no tiene sentido para mí es la diferencia. Vivo en una continua celebración de estar vivo. Por eso me son indiferentes las "fechas señaladas".&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Sólo os pregunto: ¿Y si con-vertimos cada día, cada instante, en una celebración sagrada? ¿Y si quemamos también&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;, de una vez por todas, todos los calendarios, y hacemos de la vida una gran "fecha señalada"? Si no señalas tu vida por entero no la honras. Si restringes la celebración a absurdas fechas inventadas para que toleremos mejor el estar idiotizados el resto del tiempo... entonces aceptas ser un idiota. Porque esta vida, esta oportunidad, es única e irrepetible para ti, para todos. Como ese proverbio hasídico que tanto me inspira siempre: "Si no es aquí... ¿dónde?. Si no es ahora... ¿cuándo?. Si no eres tú... ¿quién?".&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=v0jZRkFtksI&amp;amp;eurl=http:/"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-3240042813648136143?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/3240042813648136143/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=3240042813648136143&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3240042813648136143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3240042813648136143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/01/quin.html' title='Fechas señaladas'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SD6QGMvCnFI/AAAAAAAAAPY/lJ03qHbOa8I/s72-c/535px-Tiziano_-_S%C3%ADsifo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-4443108249996691067</id><published>2008-01-04T02:59:00.005+01:00</published><updated>2010-11-10T19:47:55.594+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='.notas sobre el cinematógrafo'/><title type='text'>El verdadero rey mago</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R348sprJDlI/AAAAAAAAAGI/7550DGULK9w/s1600-h/ni%C3%B1o+%28mail%29.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5151621761557139026" src="http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R348sprJDlI/AAAAAAAAAGI/7550DGULK9w/s320/ni%C3%B1o+%28mail%29.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Mi niño sanado. Conmigo. Hizo alquimia con todas las cajas vacías.&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;¿Y si empezáramos por no engañar a los niños, por hacerles saber que todos somos reyes, reyes en nuestra vida, que tenemos el poder y la responsabilidad sobre ella, y que todos somos magos porque somos los creadores de la "realidad", del mundo, y que uno crea su propia vida a cada instante, y que toda palabra, todo acto, todo encuentro, toda circunstancia, se puede transformar en lo que uno desee, y que tu consciencia es una varita mágica infalible y todopoderosa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero cómo pedirles eso a unos "adultos" que lo que quieren es utilizar a sus hijos para dar rienda suelta a su infantilismo insano, y revivir a través de ellos lo que creyeron perder. ¿Y por qué recuperar una mentira? ¿Por qué no tomar consciencia -y hacer así que sus hijos también lo hicieran- de la verdadera magia de la existencia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y si empezamos por mostrar, por vivir la "verdad", mucho más mágica y extraordinaria que esa historia tonta e infantiloide con la que se les emboba para que luego des-cubran que han sido mentidos, enfermando así de "realismo"? ¿Y si hacemos que para ellos el despertar consista en entrar en el paraíso y no en salir de él?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se crea una ilusión sin aportar consciencia de la ilusión. Se trata al niño como si fuese un tonto. Se abusa de él. Se le traiciona. Porque el juego podría mantenerse si se quiere, pero sin engaño, haciendo que todos los participantes fuesen conscientes, transformándolo así en una representación sagrada, en una metáfora, en una "verdad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La magia es lo único "real", es la naturaleza misma de la vida. El "adulto", no consciente de la magia, no habiéndose con-vertido en mago, inventa una historia fantástica en la que él mismo no cree, como consuelo, y prepara así a sus hijos para la decepción, perpetuando este estado hipnótico y cegador en la humanidad, este estado en el que la mayoría piensa que la magia sólo forma parte de los cuentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sin embargo, la verdadera magia, una vez des-cubierta, no se puede perder ya nunca. No hay des-ilusión posible porque uno es consciente entonces de que todo es ilusión, y uno sabe cómo crear sus propias ilusiones. No es una historia para dormir bien, es una revelación para despertar bien. ¿Por qué no acabamos de una vez por todas, también, con las historias para "dormir"?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A "los reyes magos" les pediría que se ayudasen a sí mismos, que se realizaran, que dejasen de regalar cajas vacías, que dejaran de joder. El ser realizado se regala a sí mismo continuamente, sin esperar a una fecha señalada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por mi parte no necesito nada. Como dice mi amiga, la creadora de fiestas: "¿Qué pedir si lo soy ya todo?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los reyes no son los padres. No dejes que te engañen. Todo aquel que te quite el poder te engaña. Los padres son unos farsantes. Tú eres el verdadero rey mago.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-4443108249996691067?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/4443108249996691067/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=4443108249996691067&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4443108249996691067'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4443108249996691067'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2008/01/el-verdadero-rey-mago.html' title='El verdadero rey mago'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R348sprJDlI/AAAAAAAAAGI/7550DGULK9w/s72-c/ni%C3%B1o+%28mail%29.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-4458691883582263569</id><published>2007-12-22T21:58:00.012+01:00</published><updated>2010-11-10T19:39:25.387+01:00</updated><title type='text'>Todo amor es eterno</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;El otro día, en uno de esos programas "del corazón", los llaman, invitaron a dos cantantes famosos. Eran hermanos. A uno de ellos le presentaban como un triunfador "en el amor", por el mero hecho de llevar muchos años casado con su primera y única mujer.  Al otro le presentaban como un fracasado, porque había tenido muchas relaciones, todas "fallidas", decían, por haberse terminado. Y ambos, como la mayoría hace ante su familia, sus amigos, ante ellos mismos... aceptaron sin rechistar la etiqueta envenenada, el juicio loco, el delirio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;A veces, estos programas pueden ser utilizados como indicadores, pueden servir para tomar consciencia de la forma generalizada de pensar o no pensar. Como dice Gustavo Bueno de la llamada "tele-basura", sea lo que sea "basura" para cada uno: "Es mierda desvelada". Y eso siempre es sanador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;¿Qué tiene que ver la duración de una relación con la calidad emocional, con la intensidad o la importancia de la misma? ¿Qué tiene que ver con el éxito o el fracaso? Existen relaciones que duran toda la vida y que son un absoluto fracaso, porque mantienen, por miedo al cambio, una situación estancada y rutinaria, congelado el amor, "aguantando" al otro debido a esa idea enferma del sacrificio como virtud. Y existen también relaciones más cortas y totalmente felices y exitosas, conscientes de su desarrollo, de su nacimiento y su muerte, respetuosas con el cambio, que saben des-hacerse a tiempo y ser transformadas en riqueza interior. Siempre es un éxito saber reconocer los finales, tener el valor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;También existen, si nuestro ser aún se vive como temporal, los fracasos "cortos" y los éxitos "largos", claro. Pero eso no deja de ser recalcado por la mayor parte de la sociedad como lo único posible. Y sin embargo no hay tiempo. Todo amor es eterno cuando se conquista el instante. Ya no hay "largo" ni "corto" cuando no hay comparación ni medida, cuando uno está completamente en el presente, cuando uno está donde está y con quien está.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: #999999; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #999999; font-size: small;"&gt;&lt;span style="color: silver;"&gt;Entonces somos conscientes de que el éxito de una relación no consiste en la duración, sino en haberse vivido intensa y plenamente, con honestidad y amor, respetando y reconociendo su propio ritmo, su propia duración, sea la que sea. Y más aún: el éxito "en el amor" no tiene nada que ver nisiquiera con tener o no pareja, sino con amar, con haber des-cubierto el amor infinito que uno es, y con saber, en estado de gracia, compartirlo con absoluta felicidad.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999; font-size: small; text-decoration: underline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: #999999; font-size: small; text-decoration: underline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="color: #999999; font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=50LQUvUqDqk&amp;amp;eurl=http://creadoradefiestas.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="color: #999999; font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=50LQUvUqDqk&amp;amp;eurl=http://creadoradefiestas.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-4458691883582263569?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/4458691883582263569/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=4458691883582263569&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4458691883582263569'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4458691883582263569'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2007/12/todo-amor-es-eterno.html' title='Todo amor es eterno'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-6628355061001980192</id><published>2007-12-16T01:47:00.004+01:00</published><updated>2010-11-10T19:39:41.477+01:00</updated><title type='text'>Satori</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Voy leyendo un libro en el metro. Entra una niña en el vagón. La miro porque escucho su voz despierta y alegre. Habla con su madre. Parece muy enfadada por algo que le ha pasado en el colegio. Me mira. Nos miramos. Siento que me dice algo imposible de decir. En ese momento se da la vuelta y comienza a mirar por la ventana. Al otro lado sólo hay una pared gris, llena de cables y mugre, que pasa rápido, pegada al cristal, como una película de pinturas abstractas. Se calla. Se concentra. Parece estar en trance mirando ese paisaje. Recuerdo que, de pequeño, cuando no tenía este libro aún entre mis manos, yo también lo hacía.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Lo hago. Cierro el libro y me pongo a ver pasar esa pared. Me concentro. Y, de repente, comienzo a llorar de alegría. No lo entiendo. No hace falta. Lloro. Y siento que mi felicidad se ha expandido aún más, ha conquistado una nueva profundidad. La niña se vuelve hacia mí y me mira tierna, como queriendo decirme algo imposible de decir. Le sonrío, y sigo leyendo.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-6628355061001980192?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/6628355061001980192/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=6628355061001980192&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/6628355061001980192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/6628355061001980192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2007/12/satori.html' title='Satori'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-5739637339220935362</id><published>2007-12-13T03:13:00.004+01:00</published><updated>2010-11-10T19:39:58.759+01:00</updated><title type='text'>Lo que somos</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R2h1wprJDhI/AAAAAAAAAFo/XF4Z3vxAna8/s1600-h/021_DSC0026.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5145492052951764498" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R2h1wprJDhI/AAAAAAAAAFo/XF4Z3vxAna8/s320/021_DSC0026.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R3GdfJrJDiI/AAAAAAAAAFw/70lFrMHf4w8/s1600-h/abuela-2.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5148069007559560738" src="http://1.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R3GdfJrJDiI/AAAAAAAAAFw/70lFrMHf4w8/s320/abuela-2.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Fotos: ©David Testal, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Abismo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;La identidad de mi abuela se diluye en su cerebro poco a poco. Y sin embargo cada vez la percibo más relajada y feliz. O quizás sea por eso. Quizás la identidad de mi abuela, enquistada,  rígida, negativa y miedosa hasta la nausea, fue siempre un lastre para ella. No supo, nadie le enseñó a transformarse, a morir y renacer, y cargó con todos los miedos familiares, con todas las ataduras y prohibiciones.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;Nunca quiso aprender, aceptar, asimilar nada nuevo. Todo lo nuevo lo vivía como una amenaza, y el mundo, por supuesto, cada vez estaba más enfermo para ella. Es normal que encerrada su mente, estancada, sin ningún afán de expandirse, acabara durmiéndose, y muriendo poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre la recuerdo diciendo que lo único que quería era morirse. Una y otra vez, de forma mecánica, suspiraba como harta, cansada de vivir, y lo decía. Y ese mensaje ha acabado calando en su cerebro. Aquí está. Ante mí. Muriendo. ¿Qué es morir sino perder el "yo", la memoria de "nuestra" vida? Lo que ahora le sucede lo lleva pidiendo, invocando como un mantra, como un conjuro, desde siempre. Morir. Acabar de una vez con esa identidad que nunca supo quitarse de encima. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;¡Qué paz!, ¿verdad, abuela? Algunos te miran y sienten tristeza. Les aterra pensar que pronto ni siquiera sabrás quiénes son. Necesitan ser reconocidos por quienes les quieren para sentir que existen, para conservar también su identidad. Sienten que si tú ya no les ves, una parte de ellos también morirá, y como la mayoría, claro, temen morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero a mí no me importa que un día, hoy, mañana, ya no sepas quién soy, porque ni siquiera "yo" sé ya quién soy. Al fín no sé quién soy. No me importa que, de repente, ya no tengamos la complicidad que siempre hemos tenido, que no te rías cuando hago que veas lo absurdo de tu forma de juzgar a los demás, cuando ridiculizo tus expresiones severas e injustas, porque sé que en el fondo sabes que todo eso es absurdo, y por eso te ríes. Lo sé. Y sé que me respetas porque soy el único que no te toma en serio, que te ve. Y no me importa que mañana no sepas que soy tu nieto, al que tanto quisiste y defendías, al que cuidaste de niño como si fuese el más amado de tus hijos, al que perdonabas todo, al que ponías siempre como ejemplo. No me importa que olvides, si necesitas hacerlo para morir tranquila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fín y al cabo "yo" tampoco soy tu nieto. Aquí estoy. Ante tí. Muerto ya tantas veces... Acompañándote mientras mueres. Pronto seremos los dos extraños que "realmente" siempre fuimos.  Si te amo no te amo por esa identidad tan tonta que ahora des-aparece. Te amo por lo que siempre has sido sin saberlo, por lo que todos somos, por lo único que queda cuando todo se pierde. Y te estoy profundamente agradecido por lo que tú ni imaginas, por lo que nadie te enseñó a imaginar.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-5739637339220935362?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/5739637339220935362/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=5739637339220935362&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/5739637339220935362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/5739637339220935362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2007/12/lo-que-somos.html' title='Lo que somos'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R2h1wprJDhI/AAAAAAAAAFo/XF4Z3vxAna8/s72-c/021_DSC0026.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-4182779239668423063</id><published>2007-12-08T02:51:00.006+01:00</published><updated>2010-11-10T19:40:19.108+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='.notas sobre el cinematógrafo'/><title type='text'>Una pieza tras otra</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R1oI1sk0iPI/AAAAAAAAAEo/oAX9L3aHyjg/s1600-h/8766_sottsass.carltonzoom.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5141431643188529394" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R1oI1sk0iPI/AAAAAAAAAEo/oAX9L3aHyjg/s320/8766_sottsass.carltonzoom.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Contenedor Carlton&lt;/span&gt;, 1981. Ettore Sottsass.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;No. Desde esta ventana no canto una historia. No me interesan. Al menos de momento. O no me interesan las historias que se pueden construir, pensar minuciosamente, y contar con cuidado para que todo funcione. Me gusta encontrar, asombrarme, iluminarme,  recibir lo que doy como un regalo interminable que va enrriqueciéndose de mano en mano.  Me gusta el instante, y confiar en que la suma de esos instantes vaya configurando esa historia misteriosa, urdida por este inmenso inconsciente tan sabio que somos. Como decía el dieñador Ettore Sottsass cuando le preguntaban acerca del secreto de su trabajo: "Consiste en poner una pieza detrás de otra".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;No soy un narrador ni un guionista, no. Siempre me resultó forzado, igual que mentir, que siempre me pareció una absurda pérdida de energía y de tiempo. En todo caso podría ser un facilitador de historias. Historias que ni siquiera yo conozco hasta que están escritas, o hasta que dejan su estela en ti, por ejemplo. Al fin y al cabo... ¿quién escribe los sueños?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Porque aquí, en el instante, esto es lo único que existe para mí. Mientras escribo esta línea no sé hacia donde voy, si voy hacia el pasado o hacia el futuro, si voy a otro planeta, o a otra dimensión, o al corazón inmenso de algún ser perdido en este universo tan pequeño, o si voy hasta lo más profundo de mi ombligo, allí donde todos nos encontramos siempre. No me preocupa porque sé que es imposible saberlo. Pero si sé dónde estoy. Y eso es lo único que existe ahora mismo. Las noticias, aquí, ahora, no tienen ningún sentido. Porque nada ha sucedido. Porque todo está por suceder. Las historias, tal y como las entendemos hoy por hoy, son posibles sólo dentro de nuestra forma líneal de entender el tiempo, y más aún: gracias a este invento absurdo del tiempo, del reloj.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;En una rueda de prensa, durante el festival de Cannes, Jean-Luc Godard, al preguntarle que por qué no contaba historias, contestó: "De pequeño no paraba de inventar historias cuando me preguntaban qué había hecho. Y mis padres me decían que dejara de contar historias. Cuando crecí les hice caso a mis padres y dejé de contarlas. Y ahora los críticos no paran de decirme: ¡Pero, hombre, hay que contar historias!". Y evidenciaba con ello hasta qué punto la palabra "historia" está unida a la palabra "mentira".&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Las historias son un medio que hemos convertido en un fin. Como el dinero. Cuando estaba en la escuela de cine decían que el cine consistía en contar historias mediante imágenes. Cuando escuchaba esto en alguna de las clases, escandalizado, en un ataque de rebeldía, no volvía a aparecer por allí. Es como si en la literatura, pensaba, sólo hubiese novelas, como decir que la escritura sólo consiste en contar historias mediante palabras. ¿Qué hago yo aquí entonces?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Después, en mi humilde labor terapéutica, al trabajar con bloqueos creativos, he podido ver hasta qué punto esta imposición de tomar consciencia sobre lo que uno hace, ahoga la creatividad y frena el impuslo artístico hasta la rendición a veces, hasta generar en la persona la creencia de que uno no vale para eso. Y quizás no valga para eso. Pero no vale, sencillamente, porque a uno no le gusta esa forma de hacerlo, y le han hecho creer que es la única. Pero hay infinitas formas. Tantas como personas.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Si para ti hay una historia en este blog está bien. Si hay una historia para mí... la iré des-cubriendo. Y estoy dispuesto a aceptar que todo es una historia si vosotros aceptáis que ese árbol, envuelto por el viento, es ya una historia bella y eterna. Sin pasado ni futuro. En sí mismo. Pero no. No estoy contando una historia a consciencia. Aunque los sueños... ¡Ah! Eso no depende de mí. Yo, como un niño salvaje, sin miedo, sin reglas, sólo pongo una pieza tras otra.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://es.youtube.com/watch?v=_D-mtCdYgsA&amp;amp;feature=related"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-4182779239668423063?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/4182779239668423063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=4182779239668423063&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4182779239668423063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4182779239668423063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2007/12/una-pieza-tras-otra.html' title='Una pieza tras otra'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/R1oI1sk0iPI/AAAAAAAAAEo/oAX9L3aHyjg/s72-c/8766_sottsass.carltonzoom.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-4063627754857868170</id><published>2007-12-04T00:56:00.007+01:00</published><updated>2010-11-10T19:40:39.621+01:00</updated><title type='text'>Cofres vacíos. Álbumes quemados.</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SEtC2Bp5_SI/AAAAAAAAAQo/simlg_PBs70/s1600-h/gregory-colbert-ashes-and-snow-iii.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5209330889908682018" src="http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SEtC2Bp5_SI/AAAAAAAAAQo/simlg_PBs70/s400/gregory-colbert-ashes-and-snow-iii.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Foto: ©Gregory Colbert, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ashes and snow&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Varias personas me han dicho últimamente que, a veces, cuando tienen un buen recuerdo de alguien, prefieren no volver a ver a esa persona, no ariesgarse así, dicen, a estropear ese recuerdo. Entonces, dándose cuenta o no, renuncian también a profundizar, a construir algo aún más bello que aquello con lo que se conforman.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Y es que aún nos mantenemos presos a nosotros mismos dentro de los muros de esta educación tonta y caduca, basada en aprender datos de memoria, en refranes enfermos, y en la absurda experiencia, que no sirve de mucho, de nada, ya que todo es único e irrepetibe. Competir. Lograr. Proteger. Sacrificar. Heredar creencias para sentirnos seguros. Respetar los límites mentales de nuestros padres para no sentir que les traicionamos. Tomar lo "malo" como inevitable, como desgracia. Tomar lo "bueno" como un golpe de suerte, o como lo mejor de lo que somos capaces. "Virgencita, que me quede como esté". La ley venenosa de Murphy, el idiota.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Vivimos con miedo a perder lo poquito que nos hemos atrevido a conquistar, a que nos lo quite ¿quién?. Porque nadie nos ha enseñado a pensar como dioses, a hacernos responsables de nuestra vida, a iluminarnos a nosotros mismos. Algo maravilloso nos sucede y enseguida lo protegemos hasta ahogarlo, hasta convertirlo en una simple foto en un álbum polvoriento, en un cadáver al que aferrarnos como un mendigo cuando estamos tristes y tenemos frío.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;¡Ya basta! Si guardo un mal recuerdo de alguien lo enfrento, le llamo de inmediato, le propongo construir algo bello, transformando nuestro conflicto en una barca, en un puente, en un abrazo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Si guardo un buen recuerdo deseo volver a ver a la persona para seguir profundizando en ese acto de creación mutua. Deseo tirar del hilo más y más. De par en par abro todas las puertas. Me la juego por entero. Siempre. ¡Qué placer! Si pierdo convierto la pérdida en un tesoro. Si gano sigo jugando. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Y entonces de-cubro que no hay nada que perder ni arriesgar. Nunca. Al nacer ya gané todo cuanto uno, cuanto esta pequeñita identidad, este absurdo ego, puede poseer. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Nuestra esencia, lo que somos, está a salvo siempre. Virgencita, quédate tú como estás; que yo iré siempre a mejor. Nunca fui un coleccionista.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;El misterio está ahí. Es inevitable. La existencia es puro misterio. Pero el misterio no es eso que creemos conservar cuando jugamos, como niños aburridos, al escondite.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Una vez supe, nada más besar a una persona, que quería estar con ella de por vida. A pesar de todas las dificultades que nos esperaban. A pesar de arriesgar amistades y crearme enemigos. En ese momento así lo sentí. Nuestra vida como pareja terminó después de ocho años. Pero si entonces me hubiese querido quedar, por miedo, sólo con ese beso maravilloso y eterno, no arriesgarme a emprender una vida juntos pasara lo que pasara, me hubiese perdido una de las experiencias más bellas e iluminadoras de mi vida. Si hubiera metido la semilla en un cofre acorazado... el árbol no hubiese crecido y dado estos frutos de los que hoy también me alimento feliz. Todo se transforma en aliento divino si lo dejamos nacer, crecer, y morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=doc1eqstMQQ"&gt;&lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-4063627754857868170?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/4063627754857868170/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=4063627754857868170&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4063627754857868170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/4063627754857868170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2007/12/varias-personas-me-han-dicho-ltimamente.html' title='Cofres vacíos. Álbumes quemados.'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SEtC2Bp5_SI/AAAAAAAAAQo/simlg_PBs70/s72-c/gregory-colbert-ashes-and-snow-iii.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-450574017360963131</id><published>2007-11-29T19:16:00.007+01:00</published><updated>2010-11-10T19:41:02.718+01:00</updated><title type='text'>Al escribirlo</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SD6fS8vCnGI/AAAAAAAAAPg/OE3Jw6eP0tY/s1600-h/45.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img alt="" border="0" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5205773367176764514" src="http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SD6fS8vCnGI/AAAAAAAAAPg/OE3Jw6eP0tY/s320/45.jpg" style="cursor: pointer; display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center;" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: silver;"&gt;Foto: ©David Jimenez, de su libro &lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Infinito&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="color: #33ff33; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Me gusta inventar el sentido de las cosas, porque inventar es des-cubrir.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Me gusta responder todas las preguntas, y preguntar todas las respuestas. Sin miedo. Lo considero un acto de amor. Soy un científico, igual que todos. Soy un oráculo, igual que todos. Confío en la vida que late a través de mí. Y de ti.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Me gusta mirarme con la gente. Con una mirada intercambiamos mucha más información de la que solemos creer. De hecho esa información es lo único útil y decisivo que llegaremos a saber de cualquier persona. Si nada más mirarnos por primera vez no podemos decir que "tú" y "yo" nos conocemos... entonces ya no podremos decirlo nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y al saber de inmediato que nos conocemos también sabemos que jamás podremos conocernos. No hay nadie a quien conocer. Conocer al otro es faltarle al respeto. Sé lo que eres, pero no quién eres. Te dejo libertad para cambiar, para ser quien quieras ser a cada momento.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Me gusta amar y no poseer. Sé que al decir "amar" no nos entenderemos. Y que al decir "poseer" tampoco. Pero sí: es eso en lo que estás pensando. Mejor que sea eso a que no sea nada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Me gusta morir y nacer cada día. Varias veces si me doy cuenta. Continuamente. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Para nacer hay que morir. &lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Un maestro zen, al contarle que le quedaban apenas unas semanas de vida, sonrió y dio una fiesta. Los discípulos, preocupados, le preguntaron: "¿Estás bien, maestro?". "¿Y por qué habría de estar mal?". "Bueno, te acaban de decir que vas a morir". Y él contestó, después de soltar una carcajada: "¡Es fácil! ¡Ya he muerto muchas veces!". &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;Me gusta con-vertirme en quien escribe esto. Ahora. Al escribirlo.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="color: silver; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-450574017360963131?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/450574017360963131/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=450574017360963131&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/450574017360963131'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/450574017360963131'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2007/11/estela-n1.html' title='Al escribirlo'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_6349ZHHMWJc/SD6fS8vCnGI/AAAAAAAAAPg/OE3Jw6eP0tY/s72-c/45.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-789505509266895291</id><published>2007-11-26T03:36:00.006+01:00</published><updated>2010-11-10T19:41:23.522+01:00</updated><title type='text'>Barcas</title><content type='html'>&lt;div style="color: silver; font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;La telepatía siempre ha sido algo natural y cotidiano para mí. No dejé nunca que aquel niño la perdiera. Ahora me doy cuenta. Nunca encarcelé ese alma en absurdos mapas de "realidad", y libre respira en continuo diálogo con el campo de energía que componemos entre todos, abierta y receptiva.  No me comunico con nadie a distancia porque no hay distancia. El otro no puede transmitirme nada porque el mensaje siempre estuvo en mi. No hay ni "tú" ni "yo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto que escribo es un secreto que ni siquiera estas palabras des-velan. No pueden.  Alguien escribió que la verdad es el mejor camuflaje porque nadie la cree. Así, al disfrazarme de mí mismo, queda oculto lo que soy, lo que todos somos. Y sólo quien acepta el disfraz como la imagen verdadera se encuentra consigo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando alguien me cuenta que está empleando mucho tiempo en ejercitar su telepatía recuerdo ese cuento en el que un discípulo, después de muchos años de retiro, regresa eufórico ante Buda. "¡Maestro, lo he conseguido! ¡Después de años y años de meditación al fín sé caminar sobre el agua!". "¡Eres un gilipollas!", le responde Buda. "¿Tanto tiempo perdido en eso, teniendo barcas?". A veces sentir un poder alimenta el ego. Nada más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es el poder, sin embargo, el que se sirve de nosotros, y no a la inversa. Por eso cuando, conscientemente, deseo decirte lo que siento por ti, simplemente lo digo.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-789505509266895291?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/789505509266895291/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=789505509266895291&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/789505509266895291'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/789505509266895291'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2007/11/barcas.html' title='Barcas'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-3045294294504968754</id><published>2007-11-18T01:19:00.008+01:00</published><updated>2010-11-10T19:41:38.883+01:00</updated><title type='text'>Lo que importa</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;Están contigo pero no están contigo. Si suena el teléfono la prioridad es la persona que llama por teléfono y no la persona con la que están en ese momento. ¿Y por qué están con esa persona en ese momento? Quedan a hablar con un amigo y se pasan la mitad del tiempo contestando llamadas. Si uno no está donde está no está en ninguna parte. Si uno no está con quien está no está con nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando echo el tarot es lo primero que pido al consultante: que apague su móvil. Y yo, por supuesto, desconecto el teléfono de casa -no utilizo móvil-. Sólo estoy aquí donde estoy, contigo, completamente, intensamente, prestándote toda la atención de la que soy capaz. Porque en este preciso instante aquí está todo lo que realmente importa. Porque podemos inventar juntos esta relación, y con esta relación inventar el mundo. Porque en ti está el universo entero. Y te amo.&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-3045294294504968754?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/3045294294504968754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=3045294294504968754&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3045294294504968754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/3045294294504968754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2007/11/estn-contigo-pero-no-estn-contigo.html' title='Lo que importa'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3733674352076271243.post-986800411730317560</id><published>2007-11-13T03:28:00.009+01:00</published><updated>2010-11-10T19:41:53.793+01:00</updated><title type='text'>Hola</title><content type='html'>&lt;div style="font-family: &amp;quot;Courier New&amp;quot;,Courier,monospace;"&gt;&lt;div style="color: silver; text-align: justify;"&gt;&lt;span style="color: #cccccc; font-size: small;"&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;El mundo empieza siempre con un "hola". El big-bang. Hola. Y comienza el universo. Ahora mismo. Aquí. Entre nosotros. Si somos creadores podemos empezar a crear el mundo en el que queremos vivir. No hay otro momento que este preciso instante en el que tú lees esto por primera vez, sea cuando sea. Puedes crear el mundo. Todo está a tu disposición. ¿Quieres saber cómo? Hola.&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3733674352076271243-986800411730317560?l=davidtestal.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://davidtestal.blogspot.com/feeds/986800411730317560/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3733674352076271243&amp;postID=986800411730317560&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/986800411730317560'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3733674352076271243/posts/default/986800411730317560'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://davidtestal.blogspot.com/2007/11/hola.html' title='Hola'/><author><name>David Testal</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16630293296523046118</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='31' src='http://bp2.blogger.com/_6349ZHHMWJc/SJgpdiCiKPI/AAAAAAAAAWM/Y_Wjsi4GoDI/S220/ni%C3%B1o+(mail).jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry></feed>
