Una historia inútil.
Toda crisis es espiritual y mental. Y si existe a nivel material es porque la mente la ha proyectado, porque nos han hecho creer que existiría. Es una antigua técnica mágica: si consigo que creas que sucederá, te sucederá. Hace tiempo, a un importante analista del comportamiento económico del ser humano, Nassim Nicholas Taleb, le pidieron, en una entrevista, que diera un consejo que pudiera servirle a cualquiera para ser más efectivo a la hora de tomar decisiones. Rápido y tajante, recomendó no ver nunca las noticias. Y doy fé de la profunda y sanadora implicación de dicho consejo. Las noticias, enfermas, lejos de suministrar información, lo que suelen hacer es configurar en nosotros una imagen del "mundo" sesgada, masticada, y ya obsoleta. Además el sesgo suele ser negativo. Y esta negatividad se graba, aunque no queramos, a fuego en nuestro cerebro poco a poco. No me extraña que los ancianos que creen observar el mundo a través de la televisión piensen, por ejemplo, que el mundo es cada vez más violento y peligroso, cuando lo cierto es todo lo contrario. El sentimiento de empatía es cada vez más amplio, y está más presente en el ser humano. Está claro que algo estamos haciendo "bien" como especie. No sé si lo suficientemente rápido para no extinguirnos, pero algo hemos estado haciendo. Lo que la mayor parte de los periodistas parecen no entender aún es que el observador crea la realidad. Hacen su trabajo como si existiera la objetividad. Esta falta de consciencia equivale a ser capitán de barco creyendo aún que el mundo es cuadrado. Narrar el mundo también crea el mundo. Es un arte de suma responsabilidad.
El mundo no está lleno de violencia. Las noticias llenan su espacio de la poca violencia que hay en el mundo. Están fomentando el miedo. Pretenden, dicen algunos, hacer consciente a la gente de "lo que pasa en el mundo". Pero eso es imposible. Primero porque no puedes contar todo lo que sucede. Eliges qué contar, es decir: eliges lo que sucede. Y segundo porque, "lo que pasa en el mundo" es distinto para cada observador. El cerebro interpreta, crea, no percibe. Hay violencia en el mundo, la hay en nosotros, si, pero el mundo no es violento, nosotros no somos violentos por definición.
Ese "mundo" está creado a cada instante por nuestra imaginación. Nuestras creencias, nuestros prejuicios, nuestras ideas, nuestros deseos, sentimientos, emociones, nuestros programas mentales, todo ello va configurando nuestro cuadro, lo que creemos percibir, el universo en el que vivimos. Cada persona vive así en un mundo radicalmente distinto.
Para una mente que se ha trascendido ya no existe la dualidad. "Exterior" e "interior" pasan a ser la misma cosa, la misma unidad. Lo que uno "es" y lo que el mundo "es" pasan a ser lo mismo. Pero para que las mentes aún duales me comprendan utilizaré la dualidad para decir que el "exterior", eso que llamamos "exterior", es consecuencia directa de nuestro "interior"; de forma que si tú cambias... el mundo cambia. O si es más fácil de aceptar para vosotros: todo cambio en nuestro "interior" se traducirá en el "exterior". Nuestra forma de percibir el mundo también afectará a ese "mundo". Porque las costumbres enfermas, por ejemplo, son perpetuadas por nuestros prejuicios, que las creen inevitables cuando no lo son. Y esos prejuicios son creados por nuestra forma de "percibir" el mundo.
El dolor existe. La guerra existe. Lo sabemos. Pero podemos convertirnos en anticuerpos, podemos transformar ese dolor poco a poco, y enseñar a los demás cómo transformarlo. Podemos empezar por dejar de estar en guerra con nosotros mismos, con el vecino, con la pareja, con el compañero... Podemos. Las pequeñas acciones tienen resonancia en las grandes, las propias en las ajenas. Siempre, porque nada está separado. El aleteo de una mariposa "aquí" provoca una tormenta "allí".
Estas "pequeñas" o "grandes" acciones, por ejemplo, son más importantes como noticia para mí que un estúpido y "gran" homicidio. Al convertir en noticia un atentado terrorista recompensamos al terrorista, precisamente, con lo que buscaba cometiendo dicho atentado. Nos convertimos así en cómplices. Sean quienes sean los culpables, nosotros lo somos con ellos al recompensarles y convertir sus actos en efectivos. Podemos decidir qué premiar con nuestra atención. Podemos decidir cómo narrar el mundo. Podemos decidir en qué mundo vivir. Podemos. Lo estamos haciendo continuamente. Si eres periodista cuéntanos lo que creas útil para hacer de este mundo un lugar mejor, las historias de gente que se dedica a vivir rebosando su corazón, dando y creando amor, cuéntanos lo que nos hace evolucionar, y no los actos ridículos que meramente constatan nuestra estupidez heredada. O espabilas o una bomba en tu culo lo hará.
No te conviertas en lo que llaman una "persona informada". No te alimentes de noticias manufacturadas. No te quejes. No sirve para nada. Haz si puedes, si sabes, pero no pretendas que conocer determinadas cosas va a hacer que cambien, ni finjas tu pena inútil para aparentar ser una "buena persona", sensible con los "problemas del mundo". No pidas ser informado de aquello que no quieras que exista. La atención y la indiferencia son instrumentos mágicos y sagrados. Suscribo las palabras de Osho: "¿Qué es la historia? No es más que una serie de recortes de periódicos antiguos. Si ayudas a alguien, ningún periódico va a publicar la historia; si matas a alguien, saldrás en todos los periódicos. ¿En qué consiste vuestra historia sino en esas personas que han sido una molestia, que han dejado tantas heridas en la conciencia humana? ¿A eso llamas historia? No tienes más que basura en tu mente".



17 conjuros:
Muy buena reflexion. Me alegro de mi decision de no ver la tele ni leer los periodicos..y no tener conciencia de lo q pasa en el mundo. Como decia Tenesse Williams en "Hablame como la lluvia y dejame escuchar".
Gracias David. Comparto.¤¤
Clara como el agua la forma en la que lo expresas..
las noticias de la tele desde hace mucho tiempo me parecen esperpénticas, por eso procuro no verlas.. Como tú dices, sé que existe el dolor, el engaño y la violencia en el mundo, pero yo he decidido limpiar mi mente de todas esas cosas, así que no voy a unirme a todos los que disfrazados de informadores lo que hacen es difundirlas una y otra vez, para que crezcan y crezcan.
La Facultad de Periodismo debería promover una reflexión profunda acerca de este tema..
Gracias
El derecho a no ser informado.
Gracias, que bueno encontrarte asi, directo y llano para que todos te entiendan.
:)
Besos Príncipe.
Ultimamente, cuando me dicen "así es la vida o así es el mundo"...replico:"NO, el mundo es como tu quieres que sea, la vida es como tu quieres que sea"...al fin y al cabo .-"eres lo que piensas"
GRACIAS DAVID
GRACIAS.
la experiencia en el relacionarse con "el otro" no enseña
crea un pre-juicio
eso sí se me resuena como una llave
Dejé hace tiempo de leer el periódico por dos motivos: el primero porque me hacía sentir mal, tanta calamidad, tanta violencia; y el segundo porque me ensuciaba las manos. Ahora me doy cuenta de que ensucia algo más que las manos...
Al no leer el periódico me veía un poco inculta, así que procuraba ver todos los días las noticias en la tele; pero resulta que me dejan el cuerpo igual.. en casa solemos comentar que en vez de "las noticias" debería llamarse "las desgracias" y para completar, un poco de famoseo y fútbol..
Sé que en el mundo todos los días ocurren cosas positivas, admirables y relevantes para los seres humanos, sólo que no nos enteramos..
Ah! y GRACIAS por el tiempo que nos dedicas, porque dices sin quejas, porque siempre ves lo bueno en todo, por compartir, por ser como eres.
Gracias a ti h., por hablar como la lluvia, y por escuchar. :)
Isabel... gracias por limpiar tu mente de todas esas cosas, por hacer de este mundo un lugar más bello.
Anónimo...
La inevitabilidad de crear el mundo. Continuamente.
La responsabilidad. :)
También.
Mi princesa marsupial... Qué bien encontrarte así, con esa forma de leerme llana y directa, entendiendo. :)
Te quiero.
Publicomunicando...
gracias a ti por tu consciencia, y por expandirla. :)
O... Gracias también por tu consciencia y por tus palabras siempre. Te quiero.
saguaro...
Gracias por tu forma de leerme, y porque sea lo que sea que ves en mí es parte de ti.
Sabes que no podría expresar nunca con palabras lo que te quiero.
Hola david,
No coincido. :-)
Siempre me gustó el punto medio, tan alejado de los extremos como de la indiferencia. Entiendo que cada uno tiene la madurez mental para exponerse o no a la “información” de forma consciente y elegir desde dónde quiere contemplar cada atardecer. Sin necesidad de que nadie le confirme a lo que tiene que exponerse o de lo que tiene que protegerse. :-)
Al fin y al cabo, por mucho que las olas azoten el océano, éste siempre seguirá existiendo. :-)
¡Claro que coincidimos! Aquí. Escribiendo. Las ideas son ideas. Pero siendo todos Uno... ¡cómo no coincidir! :) El llamado "punto medio" es medio según desde donde se mire. :)
Además, para mí, nada de cuanto dices contradice lo que he escrito. Claro que nadie tiene por qué dirigir tu atención, y de eso trata también la entrada para mí.
Para elegir desde dónde contemplar un atardecer antes tienes que tener la opción de elegir, y además saber que la tienes. Se puede estar totalmente expuesto a lo que que aparezca en la experiencia, y transformarlo con consciencia en algo positivo siempre. Pero además de eso uno tiene la facultad de elegir a qué dedica su tiempo a nivel personal.
No ver eso que llaman "noticias" es una opción. Uno no puede dedicar su tiempo a todo lo que existe, y elige. Para mí las noticias son historias mal contadas habitualmente, y además contadas desde la inconsciencia del poder que tiene la narración, pero no son en absoluto "información".
No creo que se trate de esconderse o protegerse, sino de tomar consciencia de lo que son, y luego, desde esa consciencia, como tú dices, elegir dedicar tu tiempo a ello o no.
Por mucho que las olas azoten... :)
No conocía tu blog!!!
Qué buen regalo para hoy!!!
Estoy empezando a leer poco a poco, esta reflexión es genial.
Muchísimas gracias!!!
Un abrazo!!!
Publicar un comentario en la entrada