Si en ti hay vida, tienes acceso a los secretos de todos los tiempos,
pues la verdad del universo reside en todos y cada uno de los seres humanos.
(Morihei Ueshiba)







No seas cult@ (Acumulación de bienes inmateriales 2.)





Se suele llamar "cultura" a una carga de basura acumulada en el cerebro con el paso de los años, datos coleccionados y exhibidos también como medallas que simbolizan un tesoro lentamente labrado y, por ello, digno de admiración. De hecho la erudición no es más que una clase de experiencia. Sólo sirve para poder alardear en absurdas reuniones, o para ligar con personas neuróticas dominadas por su intelecto y por su necesidad de admirar la cantidad de cosas que "sabe" mamá o papá.

Por eso, para mí, la creatividad es todo lo contrario, ya que emana de un estado lo más inocente posible, en el que la "cultura" deja de tener importancia. Sólo en un estado de atención plena a lo que nace en nosotros, sin prejuicios, sin normas preestablecidas, sin historia, se llega al centro del que nace todo lo aún no concebido. Sólo desde ese niño salvaje que siempre nos acompaña, quitándole la mordaza. Atreviéndonos a abrir las puertas de la percepción, a enfrentar nuestro infinito inconsciente, y a bañarnos denusdos en él.



Bastantes personas, al hablar con ellas de cosas que me apasionan, me han dicho envidiar todo lo que conozco. Algunas me han pedido incluso que les hiciese una lista de nombres para explorar, de experiencias que vivir, como si quisieran cuanto antes poder sentir toda ese peso en ellos, como si quisieran tapar su ansiedad o su complejo llenándose de referencias. Sin embargo "yo" no siento poseer cultura alguna que traspasar. Si sé que ciertas cosas existen es sólo porque me gusta investigar y aprender sobre aquello que me gusta, y lo hago continuamente. Inevitablemente ese viaje va dejando datos en mi cerebro. Pero esos datos no eran mi objetivo, ni pretendo retenerlos.


Así que a esas personas siempre les digo que se dediquen a hacer en la vida lo que les gusta hacer, y a aprender continuamente cosas nuevas sobre ello. Como consecuencia del placer y la atención que sólo se presta a aquello que se ama, se encontrarán un día con cierta cultura acerca de eso que aman. Una cultura que entonces entenderán vacía en sí misma, un rastro quizás, como la baba de un caracol, sin nada que ver con aquello que les enriqueció y les enriquecerá siempre, y que es innombrable e intransferible, si es que supieron hacer que ese enriquecimiento sucediera. A quien simplemente quiera acumular datos, sólo sé compadecerle. La sabiduría es un acto creativo, por lo que es en esencia contraria a la erudición, al conocimiento. No porque ambas se anulen, sino porque no tienen absolutamente nada que ver. Si alguien confía en los datos como fuente de riqueza, está condenado a la idiotez más profunda, la que aún fomentan los colegios y universidades, con sus programas basados en datos e historias pasadas.


La cultura siempre fue para mí una consecuencia, y no un trofeo ni un fin. De hecho tuve que librarme de ella, despreciarla por un tiempo, para llegar a mi esencia enterrada, a mi mirada limpia y primera sobre el mundo. Por aquel entonces no supe hacer que, esa cultura que iba generando, me sirviera. No había descubierto en mí la sabiduría necesaria para hacerlo. Al percibirla como innecesaria caí en la trampa de considerarla un lastre, y elegí entonces el camino de jugar al imposible olvido. Sin embargo nada es nuestro enemigo. Todo puede ser transformado en algo útil. El "arte", por ejemplo, no depende de la "cultura", ni se basa en ella. Pero con "cultura" podemos hacer "arte", igual que se hace con pintura, con piedra, con papel, con ladrillos, con excrementos, con urinarios públicos...





3 conjuros:

Anónimo dijo...

Gracias

David Testal dijo...

Gracias :)

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=bBc8Oh4kA2U&feature=mfu_in_order&list=UL