Nunca me gustó mucho hacer mucho. Esa apariencia de actividad que se suele premiar y admirar me pareció siempre inerte, tonta e inútil. ¿A dónde van todos con tanta prisa? Parece como si dieran por sentado el hecho de estar vivos, como si eso no les sorprendiera o ni siquiera repararan en ello, pensaba. Nunca quise ser un hombre de provecho. Sentía que ya había demasiadas cosas hechas en el mundo. Más bien habría que des-hacer. Quedarse desnudo y quieto. Ver. Regresar. Destapar la inocencia primordial que hemos enterrado bajo toda esa basura que llamamos educación y experiencia.
En casa de mi madre hay un sofá frente a una ventana. A veces me gustaba tumbarme en él durante horas y observar los árboles hasta que era capaz de ver el aire que los rodeaba, movía, definía, y contenía. El aire entre el árbol y esto que llamamos "yo". Y después "yo" en el aire, el aire en el árbol, y "yo" en todo. Uno. Me adentraba así profundamente en el milagro de la percepción. Siento que esa costumbre me hizo ser cada vez más consciente del estar, del ser, y no caer en la obsesión del hacer. Años después descubrí que algunos llaman a eso meditar, la vía de la no acción. Los adultos de mi entorno lo llamaban vaguear. Y cuando oía a mi madre y a su pareja llegar por el pasillo, desde el portal, me levantaba rápido del sofá para no escuchar ningún comentario sobre cómo perdía el tiempo. También solía encerrarme en mi habitación y finjir estudiar, o escribir, o leer. Y de alguna manera era verdad: Estudiaba la realidad, leía cada uno de mis pensamientos, y escribía en mi cerebro pócimas mágicas para el resto de mi vida. Pero aparentemente no hacía nada. Me quedaba tumbado en la cama mientras entraba en la paz.
Aquellos adultos insistían en empujarme a la acción. Parecía que les inquietase asistir a cómo un ser humano era capaz de detenerse en medio de todo ese estrés, de todo este tinglado que han montado para no tener que enfrentarse a lo que en realidad les importaba. Proyectaban en mí sus sueños frustrados y, sin saberlo, proyectaban también sus propias capacidades que nadie les había enseñado a reconocer en sí mismos. Querían cumplirse, realizarse a través de mí. Les gustaba no entender que alguien de mi supuesta inteligencia y con mis posibilidades no hiciese lo que ellos creían que debía hacer con ello, lo que ellos hubiesen querido hacer de sentir que tenían esos supuestos dones o privilegios. "Tú podrías hacer dos carreras a la vez, trabajar, y además hacer lo que te gusta si aprovecharas el tiempo". Solían decirme cosas como esta. Contraponían así el placer al estudio, y además presuponían que si uno es capaz de hacer algo ese algo se convierte por ello en un deber moral. ¿Para qué querría hacer todo eso aunque pudiese hacerlo? Uno es capaz de hacer muchas cosas. Uno es capaz de quitarse la vida, o matar a alguien. ¿Y qué? Claro que puedo hacerlo. Claro que podría haber sido un ejemplo de actividad y tener una vida llena de cosas por hacer. ¿Para qué? No sentía la necesidad de mirar hacia otra parte. Me gusta la vida sencilla, sin apenas adjetivos. No me gustan los adornos.
A Yann Andrea, compañero de Marguerite Duras, le preguntaron en una recepción oficial, durante la cena, a qué se dedicaba. Imagino que se hizo un silencio en la mesa. Muchos sabían que aquel chico había dejado todo, había renunciado incluso a su identidad, y se había dedicado sólo a ayudar y acompañar a Marguerite, y seguro que algunos se burlarían de él entre ellos o le juzgarían. "No hago nada", contestó. Imagino otro silencio. Y Marguerite gritó de repente: "¡Bravo! Eso es. No hace usted nada. Hay que tener valor para decir esas cosas". Desde que escuché esta historia comencé a responder lo mismo cada vez que alguien me hacía esa pregunta. Me di cuenta entonces: Antes, cuando alguien me preguntaba, al responder sentía que sólo justificaba mi profunda inactividad y mi falta de metas concretas. Pero ahora me sentía libre: "Nada. No hago nada". Y ese mantra, poco a poco, fue configurando un nuevo mapa neuronal en este pequeño cerebro. La creencia en el deber de ganarme la vida, como si no fuese mía por el mero hecho de existir, fue disuelta; y en mi mente se abrió una ventana inesperada a lo innombrable, por donde la energía universal e infinita pudo entrar.
Entonces des-cubrí una nueva clase de acción. Una acción que sucedía a través de mí sin que mi "yo" interviniera en ello. Es más: una acción que sucedía gracias a que mi "yo" decidía no hacer nada. Las palabras que contestaba para tranquilizarme eran ahora verdad, habían colapsado mi "realidad". No hacía nada. Y entonces todo comenzó a suceder, todo era posible. De cara a los demás, aparentemente, David empezaba a hacer muchas cosas. Pero "yo" sabía que lo único que sucedía es que mi ego no impedía que las cosas sucedieran. Esta acción es radicalmente distinta a la que solemos ensalzar y sostener a expensas de nuestra salud. No consiste en hacer, sino en no impedir que el universo manifieste a través de nosotros lo que sólo a través de nosotros puede manifestar. Somos traductores únicos e irrepetibles del misterio aquí, en esta ilusión apasionante que es el mundo de las formas. Hallar el sentido de la vida consiste en dejar de interferir. Todo está ahí desde siempre. Pidiendo voz. Pidiendo una salida. El "tiempo" que eso lleve lo dictará la naturaleza, igual que un embarazo. No depende de ninguna decisión consciente que puedas tomar. Todo lo que se hace a través de mí es consecuencia directa de lo que nunca hice.
Ahora disfruto de ese aparente "no hacer nada". Mi ego no siente la necesidad de hacerse visible a los demás egos continuamente. No hay nada que hacer. No tengo metas. La voz mental se ha callado. No hay culpa ni deberes. No mendigo aprobación. La felicidad que todos somos está ya des-cubierta en mí para siempre. ¿A dónde llegar si ya estoy en todas partes? ¿Qué conseguir si poseo el universo entero? Buscar eso que llaman excelencia es para mí como buscar al buscador. Si es momento de estar tumbado y mirar por la ventana está bien. Si es lo único que hago en la vida estará bien. Si es momento de amarte está bien. Si es lo único que hago en la vida está bien. Si es momento de cambiar el mundo está bien. Aunque... ¿cuándo no cambia uno el mundo?
Las metas, los proyectos, me piden existir, pero no son míos. Nunca he estado tanto tiempo sin escribir en este cuaderno. Entregado a emociones nuevas, asistiendo a cómo mi alma cambiaba a través del amor, me he estado ocupando de expandir la consciencia en cierta dirección esta vez. Todo cuanto aprendo es la semilla de aquello que emana después de este ser que escribe. Te invito a que no hagas nada, a que pruebes, a que pares y escuches. Harás del mundo ese lugar que deseas, sea el que sea. Cuando no puedas evitarlo, cuando sientas que algo pide ser hecho por ti, sin que tu mente esté pendiente de lo que pensarán los demás, sin que creas que debes hacer esto o lo otro, entonces no impidas que eso se haga. La prueba de que algo debe existir es el profundo deseo. El deseo es la petición del universo. Tu idea del mundo no es el mundo, pero es necesaria para componer el mundo. Por eso existes. Porque el mundo está deseando transformarse a través de cada uno de nosotros. Está deseando que se lo permitas, que se lo permitamos. Estas palabras son el regalo, por ejemplo, que una fuerza misteriosa ha decidido haceros hoy a través de este ser. "Yo" no he podido hacer nada. "Yo" no tengo nada que ver con todo esto. Sólo sentía que era algo que no podía retener, que clamaba por ser dicho. Si lees hasta aquí seguramente no has tenido que hacer un esfuerzo tampoco. Simplemente era algo que necesitaba ser leído a través de ti. Nadie tiene que ver nada con todo esto. No hay nada que temer entonces. Des-cansa.
En la belleza de no hacer nada
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26 conjuros:
Ya sabes que mi mayor deseo, sin pensar en nada más, era que Un Cuarto Propio existiera conmigo y en mí. Así surgió en un rincón de Ciudad Real. Al mismo tiempo que nació este nuevo lugar, ralenticé mi vida, aunque desde fuera pueda parecer lo contrario, mis emociones se calmaron y fluyen sin prisa.
Gracias David, siempre te leo sin esfuerzo :D
Beso!
Lo he intentado mil veces.Pero supongo que cada uno ha de obedecer a su naturaleza.Soy feliz no haciendo nada,pero,enseguida llega el sistema recordándome todo lo que tengo que pagar y salgo del "des-canso"...Es curioso. Me encanta todo lo que dices y espero conseguirlo algún día.Soy consciente de que las mejores cosas,son las que suceden "sin pensar"...pero ¿sin hacer? uff..explícame cómo :-)
Hola!Me encanta leer esto a cerca de HACER NADA. Esta última semana he tenido un accidente en la mano derecha que me impide hacer mucho (puesto que soy diestra), pero me obliga a ser. Simplemente y comprometidamente SER. Lo disfruto, disfruto a mi maravilloso cuerpo regenerandose, curandose y cuando me invita a dormir..pues me entrego sin importar el horario, sé que si me lo pide es porque lo necesita.
Y mi mente y mis emociones en paz y armonía con el universo... y es verdad: todo sucede, todo es efectivamente posible, todo fluye alegremente y participo contribuyendo con amor y sin interferir cin miedos.
Gracias por esta publicación en especial David!!!!!
Gracias cariño por este regalo. Es curioso que esto lo hayas escrito ahora, porque ahora es cuando más lo necesito, cuando más lo entiendo; ahora es cuando de una manera "impuesta" no puedo "hacer nada" o mejor dicho, al fin puedo no hacer nada...
Aunque hace tiempo que lo llevo intentando e incluso practicando a ratos, realmente no lo he vivido de verdad hasta hace una semana, en que un accidente que ahora siento fortuito, me ha obligado de verdad a pararme, a no hacer nada... excepto mirar dentro de mi, leer lo que necesito, sentir...
Siempre eres mi maestro. Nunca me importó verte tumbado... aunque a veces, por ignorancia, me sintiera una madre desnaturalizada, por no exigirte más, y todos me lo reprochaban... pero yo siempre me vi en ti, y esperaba que tú me salvaras... y de lo que no me daba cuenta es de que ya lo hacías; tu eras mi ejemplo y mi fuerza.. La vida no es un guión escrito, es la propia escritura...
Te quiero.
hace años me dedico a hacer nada. cada año me cambió de ciudad, me gusta conocer paisajes y gente nueva. de cuando en cuando trabajo en lo que me sale, para poder mantenerme, no tengo mucho gasto, llevo una vida felizmente austera, en cuanto a comodidades, en el resto es prolífera. mucha gente me pregunta ¿cómo vives si casi no trabajas? mi respuesta es siempre la misma, no lo sé pero acontece.
animo a todos aquellos que quieran salir de su rutina y aventurarse a una vida nueva a cada momento, no tengan miedo sencillamente acontece
que hermoso... suscita deseos esta nada que se lee así misma.
davida
que bonitisimas palabras que hiciste en la pantalla no haciendo
qué lindo pensamiento que pensaste sin pensar
y si, eso de no-hacer es tremendo podrígio de virtud y para los no educados en oriente cerca de arunchala una magia rara...siempre disfrutándote de lejos...me tropecé con estas piedras deslizándome cuesta abajo por tu texto "Tu idea del mundo no es el mundo, pero es necesaria para componer el mundo. Por eso existes. Porque el mundo está deseando transformarse a través de cada uno de nosotros. Está deseando que se lo permitas, que se lo permitamos."...no se bien qué es el mundo, ni yo, ni tú, es el mismo misterio, me late, asi que super dificil eso de que mi idea de "eso" sea necesaria para qué se yo qué...y aun mucho más flipante que "eso" desee quien sabe qué cosa (con qué cosa deseará? tendrá voluntad? tendrá instinto sexual?)buedno, ya me conoces un poco, toca pelotas con "las palabras" y sus significados, puro malabarismo y divertimento. Te quiero. Saludos desde la glorieta de bilbao.
Rosalia
tantas veces me han dicho que no hago nada... he sentido tantas veces eso que tu escribes... y es verdad, si pensar es no hacer nada, no hago nada; si respirar es no hacer nada, no hago nada; si observar es no hacer nada, no hago nada; si escuchar el mundo es no hacer nada, no hago nada; si vivir es no hacer nada, no, no hago nada...
Claro que si!
Que gusto leerte
Mile esker!
qué bello tu cuarto propio... cuánta belleza nace cuando la prisa desaparece. uno está en sí mismo. uno está donde ES. en "su cuarto". :)
cómo me alegro de que lo hayas encontrado.
y de que lo compartas con el mundo.
formadora... gracias por tu comentario.
espero que encuentres el camino de la "no-acción" si es lo que de verdad deseas. ese camino está en ti.
el sistema no existe más allá de cómo tú lo percibes, cómo tú lo creas. no es el sistema, es tu forma de verlo lo que viene a reclamarte ese dinero. pero podrías ver ese dinero como un regalo que tú decides aportar a ese "sistema". como agradecimiento por poder tener la vida que has decidido tener. por ejemplo. :)
un beso.
Pax... me alegra tu "accidente" entonces :). ¡enhorabuena!. disfrútalo.
gracias por contarlo.
Isabel... te quiero.
nada es fortuito.
si así lo decides.
anónimo...
gracias por tu testimonio.
por ser consciente de ese acontecer, por permitir que suceda, por hacer que suceda, por ser un ejemplo.
anónimo... gracias.
hermosa tu forma de leerlo.
una ya es lo que desea.
rosa-lía :)... tienes razón. siempre tienes razón. aunque ya sabes que la razón para mí no importa mucho. :)
no sé lo que es el mundo.
pero sé que el mundo eres "tú".
gracias Alicia por tu comentario tan bello.
lo haces TODO. :)
un beso.
Mile... gracias.
qué gusto me da tu gusto.
No hacer nada, es sencillamente hacerlo todo...
Lindo :-)
Abrazo
Te leo,
todo se para,
Hugo duerme
cuando el duerme
"yo hago cosas,
aprovecho el tiempo para hacer cosas"
pero hoy me llegas
y algo de mí se con-mueve,
como diría mi abuela Encarna
se me esponja el cuerpo
y entonces...
no hago nada
no miro a la lista de cosas "por hacer"
miro por la ventana...
las nubes grises parecen inmóviles
pero el azul las empuja por la esquina superior izquierda
respiro...
Un Abrazo!
Siempre es un placer leerte, gracias por compartir
Nada, no hago nada. Qué frase tan sugerente, vacía? y llena de significado a la vez. Me ha gustado mucho tu reflexión, sobre todo cuando te describes de niño, lo último me ha parecido un poco largo, he desconectado la verdad. La idea de no tener por qué hacer algo para vivir, para justificar la existencia me parece genial. Gracias ángel de la guarda. Muá
si, Ingrid, amiga... todos estamos haciéndolo todo sin apenas darnos cuenta. la inmortalidad nos utiliza. :)
Marina... cuando miras por la ventana el universo te elige, y se reencarna en Hugo.
gracias por tus gracias, y tu comentario.
siempre es un placer ser leído de forma tan bella.
Macarena... ya sé que tú sientes que no tienes por qué justificar tu existencia, ni "ganarte la vida". esa es tu luz. así que algunos seres nacerán con ventaja. :) serán la avanzadilla de una nueva humanidad.
de cada texto sólo existe para uno lo que para uno es útil. la alquimia sincroniza el "arriba" y "el abajo". algunas personas, como sé que te sucede a ti, les cuesta menos hacer el viaje de lo íntimo, de lo "pequeñito", a lo universal. a otras les es más cómodo ir de lo universal a su propia intimidad. ambos caminos son el mismo. esa parte del texto que te gusta es la tuya.
gracias siempre por tus comentarios.
te quiero.
la verdad es q esto me toma por sorpresa, no se si de amnera hermosa o como un garrote en el espiritu...
ayer he hablado con mi pareja, con mi otra parte, con la forma femenina de mi propia existencia, nos amamos muchisimo, lo veo en sus ojos y asi siento los mios...
sin embargo hay algo que a ella le complica mucho para volver a estrar juntos (terminamos hace menos de un mes)...y es aquello que me dictan mis ideas...
yo no anhelo comodidades, mas si situacions, objetos o lo que sea que pueda otorgarme cierto grado de placer...no anhelo una vida comoda, sino una vida en la que el caos penetre cada micro-segundo...no quiero tranquilidad n estancamiento, pero a la vez quiero vivir con ella, en nuestro espacio, solos...
me apena muchisimo todo esto pq me siento maldito. maldito por la sed de libertad que mi espiritu siente, una libertad que he intentado experimentar cada instante desde que he comenzado a despertar del letargo de la inconsciencia civilizada...
no pido tu concejo, simplemente escribo esto para ver que es lo que refleja mi espiritu, mi ser total.
me encanto el texto, es hermoso...pero me duele...sabes?, hoy he etsado pensando y hay algo que me ha dado un poco de esperanzas para poder vivir en plenitud y es no elegir...sino que crear una nueva posibilidad...
no elegir seguir una vida caotica, libertaria ni dejar de lado mis instintos y mis pretenciones de vida...
mas complementar estos dos aspectos de manera util para hacerme sentir bien a mi y permitir que ese benestar complete aun mas a mi amor...una doble vida, por asi decir...pero bueno, no es ams que una idea, de las muchas que tengo que crear para poder volver a sentir su amor, ya de manera tangible...
besos david, gran alquimista
piri
mi gratitud, piri, por compartirlo.
sé de más de uno a quien le resonará y quizás le ayude lo que has escrito.
besos.
quien elige el camino del corazón no se equivoca nunca.
porque el camino del corazón son todos los caminos a la vez.
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