Si en ti hay vida, tienes acceso a los secretos de todos los tiempos,
pues la verdad del universo reside en todos y cada uno de los seres humanos.
(Morihei Ueshiba)







Despertar del despertar

©Gregory Crewdson




Hola. Acabo de llegar. No sé quién soy. No. Eso no es un problema. No me interesa saber quién soy. No me interesa inventar un molde para quedarme tranquilo. Las definiciones sólo sirven para sentarse. A partir de ahora sólo me interesa qué quiero hacer, qué estoy haciendo. ¿Es el mundo mejor gracias a mí? Y no hablo de cosas espectaculares, que siempre son pequeñas, hablo de las grandes cosas: de nuestra intimidad, de nuestro rincón. Ese es el principio y el final de todo.

¿Cómo nacer si uno está muriendo? ¿Cómo evolucionar si uno se siente completo? ¿Cómo cambiar cuando todo va bien? ¿Cómo arreglar algo que funciona? ¿Cómo dar el primer paso a mitad del camino? ¿Cómo escribir cuando uno siente que no hay nada que decir?

Una amiga a la que quiero mucho -aunque sea redundante decir ambas cosas- me dijo el otro día: "...es que dejar de ser quien uno es cuesta mucho". A veces uno no se da cuenta de que debe morir para poder ser quien es ahora. Y nos debemos a lo que somos ahora y no a lo que ya no somos, a esa costumbre de creer que somos algo en concreto. Estamos llamados a la expansión, entregados a la evolución. Somos mucho más que ese mundo pequeñito que nuestro cerebro es capaz de imaginar, por muy amplio que sea. Y si da miedo el cambio, la muerte... cuando uno se siente bien... da más miedo aún. Porque si nos sentimos mal es fácil comprender que hay algo que no funciona y que, por tanto, uno debe permitir el cambio en sí mismo. Pero "yo" me sentía muy bien. Completo. Rebosante. Sin embargo me había dormido en mi propio despertar. La luz, el amor, no es un punto de llegada, es sólo un punto maravilloso de partida.

Al no darme cuenta de mi error, de mi arrogancia, he tenido que crear dolor en mi vida para poder despertarme. Amor. Y dolor. He creado dificultad en lo fácil. He nombrado algo antes de tiempo para poder estropearlo. En vez de vivir... he pensado. Sin embargo, a través de las palabras que sólo sirven para confundirnos, a través de la ilusoria dificultad, a través del pensamiento absurdo... me encuentro hoy en un duelo profundo. Ayer perdí la consciencia varias veces. Y cada vez que depertaba algo se me entregaba. Estaba aprendiendo a un ritmo asombroso, más rápido de lo que aún soy capaz de asimilar.

En uno de esos despertares vi las guerras del mundo, vi niños descuartizados por una bomba, o vivos pero con el cuerpo abrasado, vi personas matándose entre ellas sin saber muy bien por qué lo hacían, descargando toda la ira del niño maltratado que llevan consigo, vi amigos, vecinos, parejas, discutiendo todo el tiempo. Vi toda esta absurda resistencia a lo que creemos distinto, toda esta lucha contra lo que ataca nuestra "realidad". Vi a la mayor parte de la gente sintiéndose sola, queriendo encajar en algún lado, traicionándose para no sentir angustia, o buscando "fuera" lo que sólo pueden hallar "dentro". Entendí que, si el mundo es tu creación, es el mundo el que debe encajar contigo y no a la inversa. Y que todo lo que llamamos "problemas" o "dificultad" son sólo un error de percepción. Y en un misterioso trance, a través de mi dolor privado, todo el dolor del mundo se me vino encima. ¡Me muero!, sentí. ¿Qué hago con ello?

¿Y si la paz, al igual que lo es el amor y la felicidad, simplemente fuese la ausencia de miedo? ¿Y si el ser humano estuviese creando todo este conflicto, todas estas dificultades, todo este dolor... sólo para poder despertar? ¿Y si todo el "mal" del mundo fuese un regalo que nos hacemos para sentir el impulso de evolucionar? Nuestra especie siempre se ha puesto a sí misma como la cúspide de la evolución, y sin embargo nuestro cerebro es aún muy chapucero. Pero... si nos diésemos cuenta, si al menos un determinado número de personas se diesen cuanta de que la confusión creada sólo es un aviso que nos damos a nosotros mismos.. ¿serviría de algo ya todo ese conflicto? Si "yo" entendiese que este íntimo dolor que ahora siento es un regalo... ¿serviría ya de algo? Porque no me interesa la explicación de las cosas. Se acabaron las explicaciones. Siempre son mentira. Me interesa lo que hago con las cosas. Lo que decido hacer con ellas. Duele, duele mucho despertar de un despertar. Pero entonces uno se siente más vivo que nunca. Así que aquí estoy. Y lo digo más vivo que nunca: Aquí estoy.




8 conjuros:

Naroa dijo...

Me pongo la zancadilla en numerosas ocasiones. Y en esta primera persona nos incluyo a todos. Sé que lo hago, que lo hacemos, cuando, a posteriori, me paro un momento a reflexionar o bien todo lo contrario: cuando paro el mundo para no pensar. Observo la revelación y la delicada perfección del sistema y agradezco nuestra innata aunque no muy consciente habilidad de mover los hilos, colocar las fichas a nuestro paso para obtener los niveles de satisfacción más adecuados en cada momento de nuestra vida, como si de un juego de estrategia se tratase (…)

Existe un tipo de meditación budista llamada Tong Len que me recuerda mucho a la experiencia que has descrito. Esta técnica se concentra en la respiración de modo que al inspirar tomamos el sufrimiento de todos los seres y al espirar les ofrecemos felicidad.

Y creo que tú lo has hecho: tomaste conciencia de ello y de lo que realmente era; lo escribiste sobre un blanco perfecto, objeto de tan bellas miradas, y nos lo regalaste.

Siempre sirve que entendamos el dolor como un regalo… además es una de las pocas maneras de dar con el punto de disolubilidad del amargo brebaje.

Gracias por subir el volumen del manual de alquimia. Ahora suena incluso mejor la fiesta esta ;)

*the no-think thing*

O dijo...

bello corazón

China Girl dijo...

porque no hay tristeza, sin alegría, porque no hay amor sin odio, porque no hay luz, sin oscuridad...sigue viviendo cada instante como si fuera único, porque es único!

O dijo...

porque no hay instante sin eternidad
porque no hay único sin colectivo...
porque no hay seguir sin parar
porque no hay viviendo sin muriendo...

Saioa in the city dijo...

¡Gracias! Por empezar esto, por seguir en ello, por ser.
Gracias porque se que conseguirás lo que te propones,
¿puedo ayudarte en algo?
Un beso
:)

Anonymous dijo...

Estoy aquí.
Me duele el lado izquierdo del pecho tras hablar con alguien que se sentía mal.De repente sonó el teléfono mientras yo leía tus palabras y decidí cogerlo.Salí de mi momento para crear otro momento, pero ambos seguíamos en el momento pasado.Yo,en la lectura ,y la otra persona confusa e incómoda por su malestar. Yo, intentando comprender qué le pasaba, si quería decirme algo, y él perdido en su desagradable sensación.Colgamos, y el dolor se instaló en mi pecho. Su dolor, mi dolor. Nuestro dolor. Y nuestro bienestar de horas antes..


Gracias..por esto.

Salka.

isabel dijo...

gracias por estar aquí de nuevo, ¿más vivo que nunca, dices?
no conozco a nadie más vivo que tú, nadie saborea la vida como tú lo haces, porque el amor, el dolor, la alegría y la tristeza se sirven en la misma bandeja.. sólo el que se alimenta de todo ello conoce todos los sabores, y puede luego elaborar maravillosas pócimas mágicas que puedan alimentar a otros...
sabía que no nos dejarías...
sabía que renacerías de nuevo...
t.q.

Anonymous dijo...

:-)